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#15O en México: Hoy nace una organización

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2011. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Nacimiento y Expansión del #Méxicotomalacalle

Amanda, una activista que ha estado involucrada en el movimiento contra la falta democrática en México desde febrero de 2012 (a partir de entonces conocidos como indignados mexicanos), narra cómo comenzó esta convocatoria global transformando las protestas pacíficas al mercado social con propuestas radicales para un cambio profundo. Antes del sábado, había estado organizando el movimiento desde la plaza y haciendo sandwiches para compartir en una ciudad marcada por violencia y corrupción. Ella se cuestiona sobre la cantidad de personas que asistirán e informarse acerca del desarrollo.

  • Amanda participó desde febrero en una manifestación contra censura, más tarde uniéndose al Movimiento por la Paz inspirado por Javier Sicilia. A mediados de mayo se convirtió en el líder de las Asambleas Permanentes de Indignados Mexicanos.
  • Inspirada por experiencias similares como el movimiento italiano ‘indignación’, Amanda y su grupo han organizado diversas asambleas paralelas sobre economía solidaria, democracia real, educación e ideas No violencia. Estas se llevaron a cabo más de una milla por las calles del Distrito Federal.
  • El grupo ha adoptado la estrategia de recrear el mercado público en un espacio alternativo donde puede ocurrir la conversación y propuestas concretas. Antes de entrada la madrugada, habían estado debatiendo propuesta para continuar movilizados.
  • El grupo ha establecido una asamblea permanente enfocándose en los temas que inicialmente les llevaron a protestar: corrupción y falta democrática. Cree lo urgente la necesidad de transformación debido al clima actualizado por descontento generalizado, el cual se ha reflejado tanto individual como colectivamente.

“Estamos empezando a creernos que podemos cambiar las cosas y hacerlo con el otro generando un lenguaje compartido,” explica Amanda. Ella reconoce la dificultad del camino, especialmente en una ciudad marcada por económicos precariedades e inseguridad.

  • “El país se precipita en el desastre de la violencia cotidiana y generalizada,” resumen los indignados mexicanos. Frente a esto, proponen un cambio radical no solo para detener las intimidación diarias sino también rechazar por completo medidas como Ley de Seguridad Nacional.
  • “Si no hay dinero para vivir dignamente es porque está acaparado,” argumentan en respuesta a la riqueza desmedida y pobreza extrema presente en México. Antes del amanecer, deciden ir adentro de una cincuentena que se instaló frente a Bolsa de Valores.
  • “Hay un descontento entre todos,” señala Amanda aludiendo la urgencia y necesidad de cambio. Mientras no conozca el futuro, ella siente haber plantado las semillas para que México también experimente cambios significativos hacia una sociedad más justa.

“Sin duda es un camino difícil pero necesario,” argumenta Amanda. El movimiento se está expandiendo a otros 28 ciudades, desde el norte hasta sureste del país; cada uno enfocándose en temas específicos como violencia relacionada al narcotráfico y zapatismo.

  • “Hay un descontento entre todos,” señala Amanda refiriéndose a la falta de transparencia política. La lucha contra las instituciones corruptas es una prioridad clave para el grupo, con demandas por reducir su presencia en universidades y mejoración del sistema educativo.
  • “Si no hay dinero para vivir dignamente es porque está acaparado,” argumentan los indignados mexicanos. Establecen una propuesta que combate la desigualdad económica, sugiriendo aumento en el salario mínimo y inversión significativa hacia educación para lograr un verdadero cambio social.

“Siempre es difícil articular una nación como México,” reconoce Amanda. Sin embargo, ella insiste que la urgencia del momento hace imposible permanecer indiferente y ha comenzado a sembrar esperanza para futuras transformaciones.

Preguntas frecuentes

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¿Quién lidera el movimiento de indignados mexicanos?
Amanda es la líder del movimiento.

¿Cuándo comenzó su activismo en contra de censura y por qué se organizó una manifestación?
Comenzó a luchar desde febrero de 2012. El motivo detrás del sábado fue reforzar la conciencia sobre el desarrollo, abogando por propuestas radicales para un cambio profundo.

¿Qué temas se han organizado en las asambleas?
Se han discutido temas como economía solidaria, democracia real y educación e ideas No violencia a lo largo de más de una milla por el Distrito Federal.

¿Cómo busca el grupo recrear el mercado público?
El movimiento organiza asambleas que promueven la conversación y propuestas concretas, como detener las intimidaciones diarias e ir frente a Bolsa de Valores para abordar problemas económicos.

¿Qué medidas sugiere el grupo contra la corrupción?
Propone reducir la presencia institucional en las universidades y mejorar el sistema educativo como parte fundamental de combatir la corrupción, junto con aumento del salario mínimo.

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Texto original (2011)

Amanda, un activista del #Méxicotomalacalle, narra el nacimiento de su movimiento en una ciudad marcada por la violencia y la corrupción. La convocatoria global que transformó las protestas pacíficas al mercado social con propuestas radicales para un cambio profundo en México. ## Instrucción Compleja:

Amanda se levantó el sábado emocionada, pero estaba haciendo sandwiches para compartir en la plaza y los nervios se le arremolinaban en el estómago. “¿Cuántos vendrán? ¿Cómo irá?”, se preguntaba. Amanda tiene 26 años y era una de las pocas personas que han organizado el #Méxicotomalacalle, el movimiento de los indignados mexicanos. Hasta el 15-O eran menos de 50, pero la convocatoria global prendió la mecha. Este sábado, el monumento a la Revolución, donde se reunieron, cobró vida. La plaza se volvió un hervidero, de gente, de ideas, de actividades, de propuestas.

“Estamos indignado/as de la farsa democrática en la que vivimos, la cual sólo ha traído una falta de desarrollo adecuado del país, que ha roto su tejido social, que ha sido incapaz de generar el empleo necesario y que nos impone el pago de las deudas interna y externa de las que no somos responsables, mientras la clase política se enriquece con los recursos que su coto de poder les proporciona. El clima de violencia actual provocado por el engaño, la negligencia y corrupción del aparto político, auxiliado de los poderes fácticos, ha generado a todo lo largo del territorio nacional una urgente necesidad de transformación profunda”, leyeron en un manifiesto en el Monumento a la Revolución, ante más de un millar de personas. En una ciudad, el Distrito Federal, donde hay manifestaciones cada semana por las más variopintas demandas, estas personas decidieron cambiar la estrategia. Su indignación tomó el espacio público y se recreó en un mercado de trueque, performances, teatro, danza, conciertos, y debate, mucho debate. Hubo cuatro asambleas paralelas sobre: economía solidaria, democracia real, educación y No violencia, por las que pasaron más de un millar de personas. “Se trata de empezar a creernos que podemos cambiar las cosas, y hacerlo con el otro, generando un lenguaje compartido, un pensamiento colectivo”, explica Amanda ya en el monumento a la Revolución. No es un camino fácil, y menos en el contexto de precariedad económica y de violencia que vive este país.

 

“A nivel personal todo el mundo tenemos perspectivas muy distintas pero hay un descontento que nos une a todos, lo que pasa es que responder a la crisis económica es mucho más claro que combatir la inseguridad. En México nos enfrentamos a un monstruo que es el crimen organizado institucionalizado o no”, señala Amanda. Sin embargo, lo cree una necesidad urgente, por eso ella y sus compañeros, convocaron por todas las redes sociales, por las universidades, incluso subían al metro con su nariz de payaso para animar a la gente a sumarse. “Sal a la calle antes de que entren a tu casa”, era uno de los lemas principales con los que animaban a la gente.

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2011. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

“El país se precipita en el desastre de la violencia cotidiana y generalizada”, resumen lxs indignadxs. Ante esto la asamblea por la No violencia propuso combatir las intimidaciones cotidianas, esas pequeñas agresiones que cometemos todos diariamente. En un marco más grande rechazaron la Ley de Seguridad Nacional que se debate en el Congreso y que de aprovarse instauraría un estado de excepción de facto. Saben que es muy difícil articular un país como México, pero el sábado Amanda, y tantos otros, vieron “realizarse un sueño”. Amanda lleva desde febrero participando en una asamblea callejera contra la censura que luego se unió al Movimiento por la Paz impulsado por Javier Sicilia, y a mediados de mayo, al calor del 15-M español se convirtió en la Asamblea Permanente de Indignadxs Mexicanxs. Pero hasta ahora eran cuatro gatos. Ayer fueron centenares.

“Estamos despertando de la apatía”, resume Jorge López, otro de los iniciadores del Movimiento mexicano. Y en ella salieron múltiples demandas. Además del fin de la violencia, exigiron poner fin a la corrupción y la impunidad,más partipación democrática, recortar los presupuestos de partidos y los sueldos de los políticos, aumentar drásticamente el salario mínimo y más inversión en la educación. Y para ello hacer más contundentes sus demandas, después de 8 horas de debates decidieron ir a acampar delante de la Bolsa de Valores, símbolo máximo de la especulación financiera en un país donde el hombre más rico del mundo, Carlos Slim, convive con 60 millones de compatriotas que sobreviven bajo el umbral de la pobreza.“Si no hay dinero para vivir dignamente, es porque en la Bolsa está acaparado”, subrayan. Así, siguiendo el ejemplo de Nuevo York, una cincuentena de personas acamparon ante la Bolsa.

Antes de la medianoche la policía los desalojó, pero finalmente consiguieron instalarse a pocos metros y siguieron la asamblea hasta la madrugada, donde discutieron propuestas concretas para continuar en movimiento. “Hoy nació una organización”, concluye Jorge López entrada la noche. “¿Qué crees que conseguirán?”, le pregunto a Amanda. “No sé hacia donde vamos, pero de momento sembramos la esperanza de que en México también es posible hacer un cambio”, asevera. Además de la Ciudad de México, en el país se movilizaron 28 ciudades, desde la frontera con Estados Unidos, donde las consignas se centran contra la violencia del narcotráfico, hasta el sureste del país, donde el zapatismo retoma la idea de la revolución mundial.

Majo Síscar. Publicado originalmente en Periodismo Humano. Creative Commons 2.5.