El mercado de los vehículos eléctricos avanza a pasos agigantados, pero pocas marcas logran mantener intacto el ADN de competición y la pasión por la conducción como lo hace Alpine Cars. La firma normanda está inmersa en su particular «Dream Garage», una ambiciosa estrategia de electrificación que busca trasladar las sensaciones de la Fórmula 1 a las calles. Tras el lanzamiento del urbano A290, todas las miradas se centran ahora en el siguiente gran hito: un fastback deportivo que promete romper moldes.

Lejos de conformarse con replicar las fórmulas saturadas del mercado de los SUVs convencionales, la marca del grupo Renault ha apostado por una silueta disruptiva que fusiona la habitabilidad de un gran turismo con la aerodinámica radical de un coche de carreras. Las primeras impresiones visuales no dejan lugar a dudas: estamos ante un vehículo que entra por los ojos y se consolida a través de su propuesta tecnológica.
En el artículo de hoy vamos a hablar de una experiencia especial que pudimos vivir de la mano de Alpine Cars. Tuvimos la oportunidad exclusiva de ponernos al volante del Alpine A390 GT en una jornada de pruebas que nos dejó con la boca abierta y el corazón a mil revoluciones. Si quieres conocer cómo se comporta la tecnología de vanguardia y el futuro de la movilidad sostenible de altas prestaciones, quédate con nosotros.
Una recepción al más puro estilo Alpine en el corazón de Valencia
La cita estaba marcada en un viernes por la tarde en un enclave idílico de la capital del Turia: el hotel Westin Valencia. Ya desde la distancia se respiraba el ambiente de las grandes ocasiones; las icónicas banderas de Alpine ondeaban con fuerza a las afueras del hotel, anticipando que no asistíamos a una presentación cualquiera. Al cruzar el umbral, nos recibirían los chicos de la marca francesa con todo su despliegue y decorado en el emblemático azul Alpine.

Como apasionados del diseño y la comunicación corporativa, si algo nos cautivó desde el primer minuto fue la identidad visual del evento. Nos encanta cómo cuidan el detalle del logo en todas sus aplicaciones: tanto las servilletas, los vasos, los catálogos y las mesas decorativas, absolutamente todo llevaba el color azul corporativo o el logotipo de Alpine. Esta obsesión por la perfección estética demuestra el carácter premium de una marca que no deja nada al azar.

Tras una pequeña charla técnica donde nos explicaron los fundamentos de la plataforma AmpR Medium y el sistema de propulsión eléctrica, llegó el momento más esperado: ponernos manos al volante de este pedazo de Alpine A390 GT con nada menos que 400 caballos de potencia eléctrica. En la puerta del vehículo nos recibió Bruno, nuestro copiloto de hoy de la marca, un profesional excepcional que nos guió a través de los secretos tecnológicos del coche.
Un diseño esculpido por el viento y la tecnología
Desde el primer instante en que te sitúas frente al Alpine A390 GT, queda claro que su carrocería es una obra de arte contemporánea. La estética de este concept car rompe los esquemas tradicionales gracias a una silueta fastback de líneas fluidas que imita el movimiento del agua. Los diseñadores han sabido plasmar la esencia histórica de la marca en un cuerpo futurista, donde cada hendidura y cada apéndice aerodinámico cumplen una función crucial para maximizar la autonomía y la estabilidad.

El frontal destaca por una firma lumínica ultra delgada que recorre todo el ancho del vehículo, otorgándole una mirada agresiva y felina. La ausencia de una parrilla tradicional, elemento innecesario en los coches eléctricos, se compensa con un entramado de micro-aberturas geométricas que canalizan el aire de manera inteligente hacia los pasos de rueda. La pintura exterior, un azul eléctrico profundo con matices cósmicos, cambia de tonalidad según la incidencia de la luz, acentuando los músculos de sus pasos de rueda traseros.
«El Alpine A390 GT no es simplemente un coche eléctrico más; es la demostración física de que la aerodinámica extrema y el diseño emocional pueden convivir en un formato pensado para el día a día.»
En la parte posterior, la caída del techo es simplemente magistral. La parte trasera destaca por una cámara de alta definición integrada y una gigantesca tira de luces LED con las letras ALPINE. El difusor activo inferior, inspirado directamente en las soluciones técnicas de la Fórmula 1, reduce drásticamente las turbulencias traseras.
Las llantas, espectaculares, simulan un copo de nieve de 21″ denominadas SNOWFLAKE.
Sensaciones al volante: 400 CV de agilidad y tecnología a mogollón
Al sentarnos en el habitáculo, la primera impresión es la de estar en una nave espacial diseñada para el confort. Los asientos son súper cómodos, ofreciendo un agarre lateral digno de un coche de carreras pero sin castigar la espalda. Todo eso, con el toque de deportividad y racing de cualquier coche deportivo.
Al iniciar la marcha por las calles de Valencia, el coche se siente súper cómodo, muy ágil y, en cuanto pisas el acelerador, la respuesta es inmediata: acelera muchísimo. Hay que recordar, que se pone a 100km/h en tan sólo 4,8 segundos. Las sensaciones son increíbles; transmite una conducción muy buena, cómoda, ágil y verdaderamente espectacular. A pesar de sus dimensiones de berlina deportiva, la suspensión y el reparto de pesos hacen que se mueva con la soltura de un compacto ligero, algo fundamental en el ADN de la marca.

El coche tiene tecnología a mogollón orientada a la eficiencia y al rendimiento puro. Uno de los elementos que más nos llamó la atención durante la prueba es su avanzado sistema de frenada regenerativa modulable. Este sistema captura la energía cinética durante las deceleraciones y frenadas, transformándola en electricidad para recargar su batería. El puesto de conducción es un despliegue de ergonomía radical inspirado en los monoplazas de competición. El volante, compacto y repleto de botones configurables, cuenta con el ya icónico botón Overtake (OV), heredado directamente del mundo de las carreras, diseñado para ofrecer un pico instantáneo de potencia máxima al realizar adelantamientos con total seguridad, por ejemplo en autopista o vías rápidas. Además, cuenta con varios modos de conducción para adaptarse a cada momento y circunstancias de la carretera.
Rendimiento eléctrico con ADN de competición
El Alpine A390 GT cuenta con una configuración de tres motores eléctricos (uno en el eje delantero y dos en el trasero). Esta tecnología distribuye la fuerza de manera milimétrica entre las cuatro ruedas (tracción total), permitiendo un paso por curva endemoniado que desafía las leyes de la física y anula por completo las inercias de las baterías, a pesar de pesar más de 2.000kg.
La entrega de potencia es inmediata, lineal y contundente. La sensación de aceleración en un vehículo de estas características redefine lo que entendemos por deportividad; no hay retraso en la respuesta del acelerador, solo un empuje brutal que te pega al asiento mientras el coche devora los kilómetros en un silencio casi absoluto, roto únicamente por un zumbido aerodinámico cuidadosamente afinado.

La gestión de la autonomía es otro de los pilares del Alpine A390 GT. Gracias a una arquitectura eléctrica de última generación, el vehículo admite cargas ultra-rápidas que permiten recuperar el 80% de la capacidad de la batería en menos de veinte minutos, convirtiendo los viajes de larga distancia en una tarea sencilla y sin ansiedades por la infraestructura de carga.
De la Alameda a la icónica calle Colón
El recorrido seleccionado para exprimir el coche combinó dinamismo urbano y zonas abiertas muy fotogénicas. Tras hacer una ruta de un poco más de treinta minutos por la ciudad de Valencia, cruzando los alrededores de la Alameda y recorriendo la vanguardista calle de Colón, enfilamos el tráfico del centro hacia los alrededores de los jardines del Turia y Palau de la Música. En cada semáforo y avenida, las líneas perfiladas y futuristas del vehículo captaban las miradas de todos los viandantes.
Al llegar de nuevo al punto de encuentro en el hotel y bajarnos del vehículo, las sensaciones eran simplemente increíbles. Lástima que el tráfico y los semáforos, no nos dejaran disfrutar aún más de este precioso coche azul (nuestra ciudad es la que más semáforos tiene en toda Europa). No obstante, la experiencia no ha podido ser mejor, disfrutando de la conducción de este Alpine A390 GT. Como detalle divertido, tenemos fotos del antes y el después de la prueba; en mi cara de felicidad en la foto posterior se nota muchísimo el subidón de adrenalina y felicidad, y lo bien que lo pasamos en este Blue Tour de Alpine Cars.
El legado del mito: La sombra del Alpine A110 en el evento
Aunque el gran protagonista de la jornada era el vanguardista modelo de propulsión eléctrica, Alpine no quiso olvidarse de sus raíces. Presidiendo el evento también pudimos disfrutar de la presencia del icónico Alpine A110, el deportivo ligero de motor central que ha definido el renacimiento de la firma en la última década. Cuenta, como se puede ver en la imagen, con cambio con levas, con una gran inspiración en el mundo del motor de competición. Ver juntos el purismo del clásico cupé térmico y las líneas futuristas del nuevo fastback es un espectáculo visual que refleja a la perfección la evolución de la marca.

El broche de oro a una jornada fantástica
Tras hacernos unas cuantas fotos con el vehículo para inmortalizar el momento y recoger material para nuestras redes sociales, nos dirigimos de nuevo al stand principal del evento. Allí nos esperaban las chicas y los chicos de Alpine, quienes nos recibieron con algo para beber, algo para comer y una atención de diez. En el stand tuvimos la opción de mirar de cerca los detalles de comercialización, equipamientos y las opciones de financiación para este pedazo de vehículo.
Ha sido una jornada fantástica de motor, diseño y tecnología de vanguardia. Desde estas líneas queremos agradecer de corazón a todos los chicos y chicas de Alpine por su gran simpatía y su enorme profesionalidad; nos ha encantado la experiencia de principio a fin. Y, sobre todo, también queremos darle las gracias en especial a nuestro copiloto Bruno, que se portó súper bien con nosotros, resolvió todas nuestras dudas técnicas y nos hizo vivir una experiencia fascinante. ¡Sois lo más, equipo de Alpine Cars!
Os dejamos las características del Alpine A390 GT aquí abajo.
Si quieres seguir descubriendo las últimas novedades sobre el sector automovilístico y prototipos eléctricos, no te pierdas nuestra sección dedicada a la tecnología y estilo de vida. El mañana se está diseñando hoy, y en nuestra web te lo contamos antes que nadie.
Especificaciones Técnicas y Presupuesto Detallado del Alpine A390 GT
Para aquellos lectores que estén interesados en dar el salto a la nueva era de la deportividad eléctrica, hemos desglosado las características técnicas más importantes del modelo probado.Una opción que destaca tanto por su rendimiento en asfalto como por su completísimo equipamiento tecnológico de serie.
| Concepto / Característica | Detalle Técnico / Equipamiento |
|---|---|
| Modelo y Carrocería | Alpine A390 GT (SUV Coupé, 5 puertas) |
| Motor y Potencia | Propulsión 100% Eléctrica – 295 kW (400 CV) |
| Transmisión y Prestaciones | Caja de cambios automática | Aceleración 0-100 km/h en 4,8 segundos |
| Color y Acabados | Pintura exterior Blue Alpine VISION | Asientos deportivos Sabelt |
| Tecnología y Multimedia | Pantalla Alpine Portal® 12″ con Google integrado, Sistema de audio Devialet® y Alpine Telemetrics |
| Opciones Incluidas | Llantas de 21″ SNOWFLAKE diamantadas Noir Brillant y Sistema de carga rápida (22kW AC / 190kW DC) |
| Seguridad y Conducción | Faros LED MATRIX Vision, Cámara de visión panorámica 360°, Control de velocidad adaptativo y Frenado automático de emergencia |
| Eficiencia Energética | Clasificación Energética A | Etiqueta Medioambiental de la DGT «0 Emisiones» | Incluye Bomba de calor |
| Seguridad | 7 airbags: frontales, laterales, de cortina, laterales traseros |
| PRECIO FINAL | desde 67.500,00 € |
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