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Prince Rogers Nelson fue uno de los cantantes más influyentes de los 80

El cuerpo de Prince ha sido descubierto en su residencia de Minnesota en la mañana de este jueves, según ha informado TMZ.

Poco después, su representante emitía una nota de confirmación a la agencia de comunicación AP. “Con profunda tristeza confirmo que el legendario e icónico artista Prince Rogers Nelson ha muerto en su residencia Paisley Park, esta mañana a los 57 años”, escribía el publicista Yvette Noe-Schure.

El cantante fue hospitalizado el pasado 16 de abril a causa de unas dolencias. Mientras viajaba en su jet privado, empezó a sentirse indispuesto y el piloto de la aeronave se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en Illinois.

Según algunos medios, el autor de Cream llevaba varios días arrastrando una gripe, e incluso llegó a acudir a un centro de salud después de una actuación en Atlanta. Estuvo en observación cuatro horas, aunque luego fue trasladado a su casa. Después de este episodio, canceló dos conciertos a principios de abril en Estados Unidos. Los atentados de París del 13 de noviembre obligaron al cantante a posponer su gira europea hasta nuevo aviso. Prince Spotlight: Piano & A Microphone se trataba de un espectáculo inédito donde el músico actuaría con la única compañía de un piano y un micrófono.

Prince Rogers Nelson era un chico epiléptico del norte de Estados Unidos que se impuso en la escena musical de Minneapolis por todas las vertientes. En 1978, lanzó su álbum debut For You que rápidamente fue sucedido por una treintena de discos, entre los que recordamos Purple Rain,  Around The World In A DaySign O The Times y  Batman.

Este primero se alzaría con el número uno de la lista de éxitos de Billboard y fue lanzado junto a un documental homónimo. Esta acción prolífica hizo que Prince se llevase bajo el brazo dos Grammys, un Oscar y la dulce victoria sobre el Thriller de Michael Jackson.

Durante esta época también trabajó en varias bandas bajo seudónimo, incluyendo a The Time y New Power Generation, con las que rápidamente se adhirió al  sonido Minneapolis. Fundamentalmente constituido a base de funk, y paralelo a otro sonido que ya se extendía desde la otra punta de los EEUU -el motown-, este estilo fue la cuna de varios artistas que surgieron al abrigo de The Symbol.

La piedra angular y punto de inflexión fue su tercer disco,  Dirty Mind, un largo con un fuerte carácter funk, donde los sintetizadores se constituían como la base principal en contraposición a todo lo conocido hasta la fecha y la percusión ocupaba un lugar fundamental.

Prince era también conocido como Love Symbol, epónimo elegido en protesta contra Warner Bros entre 1993 y 2000. También se tatuó en la mejilla la palabra slave (esclavo) debido a las duras condiciones contractuales del gigante musical durante estos años. Con esa discográfica lanzó un último disco en 1996, Chaos and Disorder, y al romper su contrato se hizo llamar de nuevo Prince.

Su naturaleza prolífica y perfeccionista fue legendaria, y le permitió producir una cantidad constante de material de estudio. Según la CNBC, “Prince tiene tanta música sin publicar que pueden sacar un disco suyo cada año durante un siglo entero”. Tanto fue así, que sus largos retiros en Paisley Park dieron lugar también a inéditas caras B y ediciones no autorizadas que se han convertido en codiciados objetos de coleccionista. La fuente de inspiración que se emanaba de su búnker de grabación convirtió a su residencia de Minneapolis en una nueva Meca musical.

Vía ElDiario.es bajo licencia (CC)

Foto: PeterTea (CC)