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Académicos e investigadores: los esclavos de las multimillonarias editoriales científicas

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2017. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

La Realidad del Mercado Editorial Científica

Tabla de contenido:

Si eres académico, investigador o científico (o las tres a la vez), es probable que sufras consecuencias significativas por tu importante trabajo. La necesidad de publicar para sobrevivir en el ecosistema del precario I+D refuerza una situación desfavorable. A pesar de los avances tecnológicos, las prácticas editoriales tradicionales han persistido y aún prevalecen.

La Estrategia Editorial

  • Editorial Pergamon Press: La Historia de Robert Maxwell (1923–1991). Fundado en el Reino Unido, la editorial ha estado profundamente implicada con los gobiernos como sus clientes cautivos. Este negocio se beneficia enormemente de las bibliotecas universitarias que comparten costos por revistas científicas.
  • Expansión y Supervivencia. Pergamon Press ha experimentado un crecimiento en la oferta editorial, pasando de pocas publicaciones a decenas entre los años 1960 y principios del siglo XXI.
  • Estrategias Financieras Sostenidas. A pesar de las advertencias sobre el papel oligopolista que podría tener la editorial, Pergamon Press no ha abrazado cambios radicales en su modelo financiero. En cambio, se mantiene estancando los precios por sus revistas.

El Legado de Robert Maxwell (1923–1991) y el Crecimiento Posthumo del Pergamon Press** After the acquisition of Butterworth-Springer by British government in 1946, due to a perceived lack of efficiency and high costs within scientific publishing companies at that time. Aimed for better management practices, this consolidation led Robert Maxwell (b. May 28th, 1923 – died Jun 25th, 1991) as the young entrepreneur who took over in his twenties and revolutionized scientific publishing.

  • Leyendo el Pasado. A través de una serie documental en The Guardian (Stephen Buranyi, Jun. 27th., 2017), se explora la influencia y legado de Robert Maxwell sobre Pergamon Press.
  • Impacto Cultural. La historia no solo revela el éxito económico del negocio, sino también su impacto social e inclusión en la cultura británica con eventos y nombres que reflejan una identidad nacionalizada.

La Transición Digital y las Revistas Electrónicas** Pergamon Press’s attempt to digitize their content in 1998 faced mixed reactions. Although initial cost reductions were achieved through digital means, Elsevier decided not only continued but increased subscription costs despite the shift towards online access.

  • Tensiones y Resistencias. The scientific community has grown increasingly critical of this monopolistic control exerted by major publishers like Elsevier. Despite calls for change, these practices remain largely unchanged as the market continues to be oligopolistic.
  • El Poder del Ojo Entretenido**>. The article suggests that even amidst growing open access movements and institutional repositories (e.g., arXiv), publishers like Elsevier maintain their dominance due in part to the audience’s habitual reliance on traditional publication models.

La Visión Del Futuro para la Publicación Científica** With references such as «The Guardian» article by Stephen Buranyi, it is evident that while many within the scientific community are critical of current editorial practices. The hope remains for a future where science ownership resides with researchers themselves rather than commercial publishers.

Preguntas frecuentes

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FAQs: Realidad del Mercado Editorial Científica – La Estrategia Editorial

Realidad del Mercado Editorial Científica

¿Cuáles son las consecueniones para los investigadores en el ecosistema de la publicación científica?
A pesar de avances tecnológicos, prácticas editoriales tradicionales persistieron, favoreciendo a una minoría y poniendo desventajas significativas a los académicos.

La Estrategia Editorial

¿Quién fue Robert Maxwell en la historia de Pergamon Press?
Robert Maxwell, que se inició con Butterworth-Springer y revolucionó el mundo editorial científico tras ser comprado por British government.

(Stephen Buranyi, The Guardian, Jun. 27th., 2017)

¿Cuáles son los factores clave que impulsaron la expansión de Pergamon Press?**
A pesar de advertencias sobre posibles prácticas oligopolistas, Pergamon Continúa con estancamiento precio y aumento en oferta editorial.

Transición Digital

¿Cómo ha impactado la transición digital en las prácticas de suscripción?**
La publicación intentó digitizar contenido, pero a pesar del beneficio inicial y reducción de costos, sufrieron aumento continuados por parte de Elsevier.

Visión Del Futuro para la Publicación Científica

¿Cuál es el futuro deseado en términos de publicación científica?**
Hay un movimiento creciente que busca que los académicos tengan más control sobre su propia obra publicada.

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Texto original (2017)

Si eres académico, investigador o científico (o las tres a la vez) es probable que sufras las consecuencias de tu importante trabajo.

Digamos que para ser “alguien” en la palestra intelectual y en el campo del precario I+D tienes que publicar.

Sea como sea, a cómo de lugar. Los criterios de selección de esas becas necesarias para que puedas seguir investigando por el bien común de la sociedad son tan elevados que muchas veces tienes que escribir gratis para las editoriales. O debes regalar tu trabajo solo para hacer curriculum. Ellas, las editoriales, se hacen multimillonarias con tus papers.

Estas miserias las explica muy bien en su blog, La Ciencia de la Mula Francis, Francisco R. Villatoro . El artículo “Robert Maxwell, el padre del gran negocio de las editoriales científicas” nos acerca a la figura del fundador de la editorial Pergamon Press, hoy conocida como Reed Elsevier, que ha facturado más de 2600 millones de euros el año pasado, de los que casi 1000 millones de euros son beneficios. Puedes leerlo aquí e indignarte como gustes:

“Los científicos somos esclavos de las grandes editoriales de revistas científicas. Trabajamos gratis para ellas, solo por sobrevivir en el ecosistema científico. Un negocio redondo con ingresos anuales superiores a 22 mil millones de euros y un margen de beneficios cercano al 40%, muy superior al de Apple, Google o Amazon. Un oligopolio que concibió Robert Maxwell (1923–1991), británico de origen checoslovaco, fundador de la editorial Pergamon Press en 1951, hoy parte de Elsevier, del RELX Group, nuevo nombre de Reed Elsevier desde 2015. Elsevier ha facturado más de 2600 millones de euros en 2016, de los que casi 1000 millones de euros son beneficios.

El éxito de Maxwell fue comprender que los gobiernos son sus clientes cautivos, que financian las bibliotecas universitarias que compran las suscripciones a las revistas. Un artículo científico solo se puede publicar una vez en una única revista; quien quiera leerlo tiene que disponer de una suscripción. En los 1960 la editorial Pergamon tenía muchas más revistas que la competencia. La competencia creció en los 1970, pero los precios de las suscripciones nunca pararon de subir. Hoy Elsevier tiene unas 2500 revistas que reciben unos 1,5 millones de artículos al año; son revisados por unos 800 mil científicos, acabando aceptados unos 420 mil artículos, escritos por unos 14 millones de científicos.

Muchos dijeron que la web vía internet mataría el oligopolio editorial. Por ahora no ha sido así y cada día las suscripciones son más caras. Nos cuenta esta historia Stephen Buranyi, “Is the staggeringly profitable business of scientific publishing bad for science? It is an industry like no other, with profit margins to rival Google – and it was created by one of Britain’s most notorious tycoons: Robert Maxwell” The Guardian, 27 Jun 2017.

En 1946 las editoriales científicas británicas se encontraban en una situación crítica. La mayoría estaban lideradas por sociedades científicas que eran, como empresas, ineficientes. El ritmo de publicación era lento y los costes cada vez más elevados. La ciencia británica necesitaba un sistema de publicaciones científicas más eficaz. La solución del gobierno británico fue unir la editorial británica Butterworths (ahora propiedad de Elsevier) con la alemana Springer (para recabar su experiencia editorial). Maxwell fue contratado para dirigir esta nueva editorial cuando tenía solo 23 años. En 1951 Maxwell compró la editorial Butterworth–Springer para crear Pergamon Press.

Un buen negocio cuyos clientes eran los gobiernos que financiaban las bibliotecas universitarias, que compraban las suscripciones de las revistas científicas. Maxwell decidió asistir a muchas conferencias científicas en busca de editores para sus nuevas revistas. Les ofrecía contratos en exclusiva con revistas de Pergamon, la mayoría con el prefjio ‘International Journal of’ en su título. En 1959, Pergamon publicaba 40 revistas; en 1964 publicaba 150. Maxwell estaba muy por delante de su competencia (por ejemplo, la holandesa Elsevier solo tenía 10 revistas en inglés en 1959).

El éxito de Maxwell transformó Pergamon en una editorial multinacional. Un negocio que le convirtió en un hombre muy poderoso en la prensa británica, hasta su fallecimiento en 1991, en su yate, cerca de las Islas Canarias. En 1992 Pergamon fue comprada por Elsevierque llevó hasta el extremo la filosofía de Maxwell. Con la llegada de las bases de datos de manuscritos como arXiv y el movimiento open access, parecía que el negocio iba a llegar a su fin. Elsevier en 1998 se lanzó a la digitalización de todas sus revistas y al acceso electrónico. Los costes bajaron y el precio de las suscripciones podría haber bajado, sin embargo, Elsevier decidió subir los precios de forma sostenida año a año. La jugada, que parecía suicida, le salió redonda gracias a que su mercado es cautivo; sus beneficios no han parado de subir.

En 1988 Maxwell predijo que el futuro de las editoriales científicas era un oligopolio similar al actual. Hoy en día muchos científicos son críticos con las grandes multinacionales de la edición científica como Elsevier. Sin embargo, el negocio sigue viento en popa a toda vela. La ciencia debe pertenecer a los científicos, no los editores. ¿Cambiará esto algún día?”

Foto de Siora Photography en Unsplash