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Científicas y brecha de género: el cambio debe empezar en la propia universidad

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.


Gender Representation in Science at the University of Seville

Observations on Gender Disparity in Scientific Seminars and Publications

The presence of males among 30 female participants in a recent science seminar at the University of Seville might seem insignificant, yet it reflects broader patterns. Female representation tends to be consistently lower than male counterparts across professional platforms for scientific dialogue.

The Impact on Prominent Scientists’ Work

  • Despite a surge in female scientists’ engagement, their representation at high-profile events remains limited. This has implications for the visibility and dissemination of research led by women.

Covid-19 Research: Female Leadership Amidst Pandemic

Notwithstanding a historical gender gap in scientific leadership, female scientists have emerged as leaders of over half the projects at Spain’s CSIC concerning COVID-19 research.

Underrepresentation and Barriers Facing Female Scientists

  • Despite a high proportion of female doctoral recipients, they face higher dropout rates post the birth of their first child. Additionally, progression to professional academia is also observed to be lower for women relative to men.
  • Data from CSIC illustrates that as one ascends in career rankings within scientific research institutions, female representation declines further at each stage up until postdoctoral positions are attained. This trend continues across different categories of professional roles, with a clear underrepresentation even among tenured staff.
  • Gender biases persist not only in the selection processes but also within editorial and committee remuneration assignments which tend to favor men. These issues extend beyond academia into broader society where women face stereotypes about their scientific competence, particularly regarding childcare responsibilities.
  • The “maternity wall” is an unfortunate cultural barrier that impedes a significant number of potential female scientists from advancing in the academic field due to biases related to pregnancy and maternal leave policies

Efforts for Change: Promoting Equality at The University of Seville

The authors call attention to a need within the university community, wherein more recognition is necessary. This includes visibility and acknowledgment by appointing female names alongside established male counterparts in academic citations.

A Call for Inclusivity: Female Voices in Science

  • The authors highlight the importance of initiatives that empower women within scientific communities to increase their visibility and representation. Notably, this year marks a significant moment when two female scientists have been granted opportunities previously unimaginable for them at public television in Spain.

Conclusion: A Shared Responsibility

The authors conclude by underscoring the shared responsibility of all members within academic institutions and society to challenge existing biases, encourage diversity, and work towards genuine inclusivity in science.

Authored By: Macarena Pérez Suárez

Preguntas frecuentes


Gender Representation in Science at the University of Seville FAQs

FAQs on Gender Disparity and Female Scientists’ Contribution to Science at The University of Seville

What is the observed gender disparity in attendance for scientific seminars, such as those held by CSIC?

Despite an increase in engagement from female scientists, their presence at high-profile events remains limited. This has consequences on the visibility and distribution of research conducted primarily by women.
(Answered based on: “The Impact on Prominent Scientists’ Work”)

How have female scientists led in COVID-19 related projects within CSIC?

Female researchers are leading over half of the Covid-19 project initiatives at Spain’s national scientific development agency, signifying their important role during this pandemic.
(Answered based on: “Covid-19 Research: Female Leadership Amidst Pandemic”)

What barriers are female scientists facing in professional academia and what impact does maternity have?

Female doctoral recipients experience higher dropout rates after childbirth, face lower career progression to academia compared to men, encounter gender biases throughout the selection processes for editorial assignments, and struggle with stereotypes about scientific competence related to parenting duties.
(Answered based on: “Underrepresentation and Barriers Facing Female Scientists”)

How can the University of Seville promote gender equality in science?

The authors suggest that universities should provide more visibility for female scientists by acknowledging their contributions next to male counterparts during academic citations.
(Answered based on: “Efforts for Change: Promoting Equality at The University of Seville”)

What initiatives are being undertaken this year by the university community in Spain to support female scientists?

Two significant opportunities have been provided for women that were previously considered unattainable, such as leading scientific programs on public television. This indicates an increasing recognition of their expertise and importance.
(Answered based on: “A Call for Inclusivity: Female Voices in Science”)

Author Information


Texto original (2020)

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Shutterstock / Matej Kastelic

En estos tiempos en los que acudimos a más seminarios formativos tal vez hayan observado que los hombres están infrarrepresentados en los eventos sobre género. “La ciencia profesional femenina”, se titulaba un curso reciente en la Universidad de Sevilla con dos asistentes masculinos por 30 femeninos. Esto es algo habitual que se resiste a cambiar, pero que podría ayudar a mitigar el actual protagonismo comunicativo de científicos como Fernando Simón y Margarita del Val, bendito ejemplo de paridad que deja el coronavirus.

La brecha de desigualdad en la ciencia es antigua, y se pronuncia cada vez que hay una crisis. Habrá que observar ahora si mantiene su regularidad. Un análisis publicado en Nature en mayo ya señalaba que las publicaciones de investigadoras habían disminuido durante la pandemia, y que estas habían empezado menos proyectos que sus homólogos masculinos. De hecho, algunos editores han señalado que las mujeres enviaron menos artículos a revistas científicas en los primeros meses de la pandemia. Esto contrasta con que las científicas lideran más de la mitad de los proyectos del CSIC sobre la covid-19. ¿Brotes violetas?

La historia se escribe a partir de muchas científicas con aportaciones relevantes sin reconocimiento. Elizabeth Boody Schumpeter es un ejemplo. A la sistemática invisibilización de sus investigaciones le sucede la consiguiente falta de referentes femeninos. Se une el cuestionamiento social de su dedicación y la segregación sexual, vertical y horizontal. Las científicas se enfrentan así a múltiples barreras para su progreso, a obstáculos arraigados como el techo de cristal, los sesgos en la selección, las relaciones de poder, los estereotipos sobre su validez para generar conocimiento, u otros sexistas y educacionales. Sesgo de la cuerda floja, síndrome de la impostora, sesgo de la maternidad… La suma provoca que las científicas arrastren un hándicap por ser mujeres.

El programa L’Oréal-UNESCO For Women in Science recoge que “las mujeres todavía representan solo el 29 % de las personas investigadoras en todo el mundo”. La infrarrepresentación de las científicas en la universidad es un hecho en todas las etapas de la carrera investigadora, pues hay datos que evidencian la aguda diferencia de género en la tasa de abandono en los estudios de doctorado, de la carrera profesional y de la academia tras el nacimiento del primogénito.

En el CSIC, la proporción femenina desciende según se asciende en la carrera investigadora. Así, según datos de la propia institución, se registra un declive mayor en la etapa predoctoral y en la postdoctoral en el periodo 2010-2020. Pese a defender más tesis doctorales, la presencia de las científicas es menor en todas las categorías profesionales.

También existe un sesgo de género en la actividad científica en los equipos de investigación, la producción (personas líderes o responsables de financiación, remuneradas de comités editoriales de revistas, menor número de citas, etc.) y en la actividad de los Organismos Públicos de Investigación.

Ellas prefieren el acceso abierto

En contraposición, las mujeres publican con mayor frecuencia en acceso abierto y están más representadas en los grandes equipos investigadores. El camino hacia la inclusión en la ciencia se dilata. Por consiguiente, podríamos afirmar que las científicas sufren el sexismo en forma de prejuicios que lastran su éxito. El menosprecio profesional, el abuso de poder, los agravios en la financiación y el limitado reconocimiento profesional lo certifican.

Nuestra propia universidad, la de Sevilla, también tiene que avanzar en una mejora de la representación de las científicas. Tal y como evidencia esta tabla, las mujeres son minoría en todas las áreas. Suenan poco comunes nombres reconocidos como los de Montserrat Vilà Planella, Carmen Ortiz Mellet, Catalina Alarcón de la Lastra Romero y Amparo Mármol Conde. Es necesario darles visibilidad para contrarrestar la desigualdad latente en la ciencia.

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Los estudios de género han demostrado que un requisito indispensable para modificar la perspectiva depende de las instituciones. Puede que venga de ahí la vigente tendencia de iniciativas universitarias con científicas en un bottom-up approach, tal como señala el siguiente cuadro. Llegados a este punto, ¿las iniciativas femeninas son colectivas?

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Este año será el primero en la historia de España que dos mujeres presenten las campanadas en una televisión pública. Puede, y ojalá sea verdad, que los acontecimientos sociales estén marcando una ruptura paulatina hacia que las científicas asistan al desvanecimiento del sesgo de género en el ámbito académico. Que ocupen los espacios que les pertenecen y también, tal vez, del resto de los ámbitos sociales y profesionales.

La investigadora Lorena Fernández lanzó una propuesta en The Conversation para que las científicas sumaran sus voces. Aquí, con este artículo, recogemos el guante. Por lo pronto, este texto tiene voz exclusivamente femenina en autoría y referencias. Los cambios hay que abordarlos desde la raíz.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Macarena Pérez Suárez, PDI. Departamento de Economía Aplicada III, Universidad de Sevilla