- Día Mundial contra el Desperdicio Alimentario
- Consecuencias del Desperdicio Alimentario
- Estudio Sueco sobre el Desperdicio Cárnico Y Panadero
- Concienciación en Hogares
- Aplicaciones y Iniciativas Auxiliares
- Supermercados: Ofertas de Productos En Desarrollo
- Distribución: Reutilización y Reciclaje de Productos Perdidos
- Industria: Reutilización y Creación De Nuevos Productos
- Leyes y Campañas Institucionales
- Sellados y Certificaciones
- Conclusión y Futuro
- Preguntas frecuentes
- Texto original (2020)
- En los hogares: concienciación
- En los supermercados: ofertas
- En la industria: reutilización
- Leyes antiguas que toca renovar
Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Día Mundial contra el Desperdicio Alimentario
El Día Mundial contra el Desperdicio Alimentario es una fecha establecida por la FAO para aumentar la conciencia sobre este problema grave. Este día se apoya en acciones de sensibilización y estrategias implementadas tanto por la Unión Europea como por el Gobierno español.
Consecuencias del Desperdicio Alimentario
- Desperdicio en toda cadena alimentaria desde campo a hogares.
- Costo altísimo de producción (dinero, recursos humanos y naturales).
- Impacto ambiental significativo debido al uso ecológico elevado del desperdicio alimentario.
Estudio Sueco sobre el Desperdicio Cárnico Y Panadero
El estudio menciona que los productos cárneos y de panadería presentan una mayor huella medioambiental. Esto destaca la importancia del impacto ambiental por parte del desperdicio alimentario.
Concienciación en Hogares
- Uso de fechas caduca y preferente para compras. Se sugiere conservar los productos con fecha de consumo preferente ya que es igual o similar al recién comprado.
- Planificación de las compras, educación sobre la conservación del pan, diferencias entre fechas caduca y preferente. Se recomienda reutilizar alimentos no aptos para el consumo como productos endurecidos. También se promueve recetas basadas en los productos que acaban de caducar.
Aplicaciones y Iniciativas Auxiliares
Wikimedia Commons, CC BY-SA , aporta información relacionada con este tema.
Supermercados: Ofertas de Productos En Desarrollo
- Oferta de productos que vayan a alcanzar la fecha preferente para evitar el desperdicio.
- La aplicación To Good to Go conecta al consumidor con establecimientos que ofrecen estos productos en un precio reducido.
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Distribución: Reutilización y Reciclaje de Productos Perdidos
Se mencionan iniciativas como restaurantes sustentables nutriéndose con los productos a punto de caducar. El ejemplo más conocido es el en K-market sueco.
Industria: Reutilización y Creación De Nuevos Productos
Se presentan iniciativas empresariales como Toast Ale que aprovecha desechos de pan para elaborar cerveza. A su vez, se menciona a Barnana (panecillos) o Barked Up Wrong (barritas), entre otras compañías españolas en estudio.
Leyes y Campañas Institucionales
La necesidad de revisar leyes que actúan como impedimentos legales para la reutilización del desperdicio alimentario se menciona. Además, es recomendable campañas institucionales dirigidas a aumentar la concienciación.
Sellados y Certificaciones
Es necesaria una certificación creíble sobre prácticas respetuosas ambientales por parte de empresas. La ausencia actual de sellos reconocidos se destaca como un área que requiere atención.
Conclusión y Futuro
Se concluye con una alusión a la importancia del papel individual en el combate contra el desperdicio alimentario. Se espera ver crecer estas iniciativas si avanza de manera adecuada.
Preguntas frecuentes
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Día Mundial contra el Desperpiciado alimento – Frequently Asked Questions (FAQ)
¿Qué es el Día Mundial contra el Desperdicio Alimentario?El Día Mundial contra el Desperdiciado alimento es una fecha establecida por la FAO para aumentar la conciencia sobre este problema grave. Se apoya en acciones de sensibilización y estrategias implementadas tanto por la Unión Europea como por el Gobierno español.
¿Cuáles son las consecuencias del desperdicio alimentario?Las consecuencias incluyen un desperdiciode en toda cadena alimentaria desde campo a hogares, costo alto de producción y impacto ambiental significativo debido al uso ecológico elevado.
¿Cómo se concibe el desperdicio cárnico y panadero según un estudio sueco?El estudio menciona que los productos cárneos y de panadería presentan una mayor huella medioambiental. Esto destaca la importancia del impacto ambiental por parte del desperdicio alimentario.
¿Cómo se puede ayudar a reducir el desperdicio en los hogares?Se sugiere usar fechas caduca y preferente para compras, conservar productos con fecha de consumo preferente ya que es igual o similar al recién comprado y reutilizar alimentos no aptos para el consumo como productos endurecidos.
¿Qué aplicaciones y iniciativas apoyan la reducción del desperdicio en supermercados?La aplicación To Good to Go conecta al consumidor con establecimientos que ofrecen productos cerca de caducar a un precio reducido.
¿Cuáles son algunas iniciativas en la distribución para reutilizar y reciclar desperdicios?Se mencionan restaurantes sustentables nutriéndose con los productos a punto de caducar como el ejemplo más conocido es K-market sueco.
¿Qué papel juega la industria en la reutilización y creación de nuevos productos?Se presentan iniciativas empresariales como Toast Ale que aprovecha desechos de pan para elaborar cerveza. Además, se menciona a Barnana (panecillos) o Barked Up Wrong (barritas), entre otras compañías españolas en estudio.
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Texto original (2020)
El 29 de septiembre es el Día Mundial contra el Desperdicio Alimentario, establecido por la FAO, cuyo objetivo es que la población tome conciencia de este grave problema. Tanto la Unión Europea como el Gobierno de España también han realizado acciones de concienciación y creado estrategias y páginas web, pero el consumidor apenas las conoce.
Un tercio de la producción mundial de alimentos se desperdicia. Este malgaste se produce en toda la cadena alimentaria, desde el campo hasta los hogares, pasando por las fábricas, la distribución y la hostelería.
El coste de producir comida es muy alto, tanto en dinero como en recursos humanos y naturales, como suelo, agua y energía. Por eso, genera un gran impacto ambiental. Aunque nosotros podamos permitirnos el desperdicio, el planeta no puede. Al menos, a medio y largo plazo.
Las frutas y verduras son los productos más desechados en la distribución, seguidos por el pan y similares. Un estudio sueco demostró que los desperdicios cárnicos y los de panadería son los que presentan una mayor huella medioambiental.
Esta realidad está incrementando la presión por las prácticas sostenibles y la reducción del desperdicio alimentario. Pero las medidas a tomar deben ser distintas según hablemos de las industrias, la distribución o los hogares.
En los hogares: concienciación
La medida más importante para reducir el desperdicio en los hogares es la concienciación. Parece que, tras pasar unas décadas de penurias económicas, donde no se podía desperdiciar nada, el hecho de aprovechar toda la comida nos parece de pobres.
Curiosamente, son las clases medias las que más desperdician, no las más altas, más concienciadas y con un mayor nivel educativo. Además de concienciar a la población sobre la necesidad de reducir el desperdicio alimentario, hay que educarla sobre como conservar los alimentos (en este artículo abordábamos la mejor forma de conservar el pan), o sobre las diferencias entre las fechas de caducidad y de consumo preferente.
Un producto que alcanza su fecha de consumo preferente no debe desecharse, ya que en la mayoría de los casos estará igual que recién comprado. En otros solo percibiremos algunos cambios mínimos en sabores o texturas, sin que exista riesgo para nuestra salud. También es conveniente una buena concienciación y educación para planificar las compras y así reducir las innecesarias.
En el caso de que un producto se haya estropeado, como el pan endurecido, hay muchas posibilidades para reutilizarlo.
Otra medida para reducir el desperdicio alimentario se basa en aplicaciones que nos muestran recetas con los productos próximos a caducar. El gobierno alemán lanzó una con recetas sencillas de pocos ingredientes, fáciles de tener en casa. Ahora ha transformado esta iniciativa en una web con consejos y recomendaciones.
Wikimedia Commons, CC BY
En los supermercados: ofertas
Entre las medidas que puede tomar la distribución están las ofertas de última hora. Es decir, ofrecer a precios reducidos aquellos productos que vayan a caducar o alcanzar la fecha de consumo preferente, o las comidas elaboradas y no consumidas en el día.
En este sentido, la aplicación To Good to Go (demasiado bueno para desperdiciarse) ha supuesto una pequeña revolución. Pone en contacto a los consumidores con establecimientos que ofertan este tipo de productos. De esta manera, el consumidor obtiene un pack de productos a precios muy reducidos y el establecimiento reduce el desperdicio y obtiene un beneficio por estos productos.
La aplicación está operativa en varios países, y debido a su éxito ya han aparecido otras iniciativas similares.
Otra propuesta de gran interés es la creación de restaurantes que se nutren de productos que van a caducar. Los platos cambian cada día en función de los productos que reciben. Tanto los locales como el servicio y la calidad no tienen nada que envidiar a un restaurante normal, y los clientes suelen acudir por la concienciación que tienen sobre la necesidad de aportar algo en este proceso.
Uno de los casos de éxito más conocidos en este sentido es un restaurante sueco de la cadena K-markt. En España, grandes chefs han participado en algunas acciones puntuales y en la grabación de recetas, pero no hay ejemplos similares, de momento.
En la industria: reutilización
Otra de las propuestas para reducir el desperdicio alimentario consiste en reutilizar estos desperdicios para elaborar nuevos productos. Es algo similar a lo de cocinar con sobras, pero llevado a la industria.
Por ejemplo, una empresa británica (Toast Ale) aprovecha los restos de pan para elaborar cerveza. Esta idea ha sido imitada por otras empresas cerveceras del mundo.
Si vamos un paso más allá, una compañía panadera austriaca ha montado una pequeña destilería para aprovechar los panes desechados para elaborar destilados alcohólicos. Incluso se ha creado una asociación mundial formada por empresas que comparten esta filosofía. La Asociación de alimentos reciclados tiene cerca de 100 miembros que se dedican a elaborar nuevos productos a partir de alimentos desechados.
Entre estos miembros hay algunos que elaboran snacks y barritas de cereales a partir de desechos de la industria cervecera, como ReGrained; empresas que aprovechan plátanos reciclados, como Barnana; restos de granos de café; o vegetales con mal aspecto.
De momento no hay ninguna empresa española tan asentada, pero ya hay alguna iniciativa en estudio que contempla el uso de pan desechado para la elaboración de cerveza.
Leyes antiguas que toca renovar
Para potenciar estas iniciativas también es necesario que la administración las favorezca. Para ello, debe estudiar cómo eliminar algunos impedimentos legales para la posible reutilización de los alimentos desechados.
En muchas ocasiones son leyes antiguas que se crearon en épocas de escasez, con el objetivo de evitar fraudes. Las necesidades han cambiado. A su vez, campañas institucionales que mejoren la concienciación de los ciudadanos también pueden aumentar el éxito de las iniciativas.
Por último, faltan sellos de garantía que sean conocidos por parte de los consumidores –y creíbles– sobre la sostenibilidad y la reducción de desperdicios. Ya existen certificaciones, pero o son poco conocidos o no garantizan unas prácticas totalmente respetuosas con el medioambiente.
En los próximos años veremos un incremento de estas iniciativas. Esperemos que el proceso se haga correctamente y sea bien recibido por los consumidores, ya que con ellas todos podemos poner nuestro granito de arena para la conservación de nuestro planeta. No olvidemos que todas nuestras acciones tienen consecuencias: debemos interiorizar la necesidad de reducir el desperdicio de alimentos y ayudar a quienes lo intentan.
Manuel Gómez Pallarés recibe fondos de la Unión Europea a través del proyecto de cooperación interfronteriza TRANSCOLAB.
Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Manuel Gómez Pallarés, Catedrático en Tecnología de Alimentos, Universidad de Valladolid
