Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Factores clave que influyen en la formación de huracanes
Los huracanes, fenómenos meteorológicos extremadamente poderosos capaces de provocar devastadoras consecueniones cuando se aproximan a tierra, son formados bajo un conjunto específico de condiciones atmosféricas y oceanográficas. Entender estos factores ayuda en la anticipación e identificación temprana del peligro potencial que pueden representar.
- Temperatura superficial del mar: Un océano con aguas por encima de los 26 grados Celsius es propicio para la evaporación, generando una abundante humedad que actúa como suministro nutritivo fundamental en el desarrollo inicial y sostenimiento de un huracán. Bajo esta temperatura superficial del agua, no se puede formar ni siquiera mantener los ciclones.
- Proximidad al ecuador: Los sistemas extremos que desembocan como huracanes son afectados por la fuerza de Coriolis. Esta efecto es el resultado de la rotación terrestre y determina cómo estos sistemas giren (hacia la derecha en el hemisferio norte), siendo inexistentes cerca del ecuador debido a que dicha fuerza es nula alrededor de 5 grados tanto hacia los polos como sobre el ecuador.
- Cizalla del viento: La diferencia en velocidad y dirección del viento entre dos puntos atmosféricos, conocida comúnmente como cizalladura de viento a diferentes alturas, juega un papel determinante. Un descenso bajo o ausencia completa de esta fuerza permite que el huracán mantenga su estructura y cohesión.
- Humedad relativa: La alta humedad en la superficie hasta los niveles medios atmosféricos no solo es fundamental para evitar una rápida descomposición del sistema sino que también contribuye significativamente al ciclo de formación y retención energética de un huracán.
- Ondas tropicales: Las ondas tropicales, generadas por la actividad eléctrica cerca de África occidental que produce tormentas meteorológicas potencialmente peligrosas. Si estas olas encuentran las condiciones mencionadas previamente, se intensifican hasta convertirse en huracanes.
Preguntas frecuentes
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¿Qué temperatura superficial del mar es propicia para la formación de huracanes?
La temperatura superficial del mar debe estar por encima de los 26 grados Celsius.
Por qué se requiere cierta cantidad de humedad en el desarrollo y mantenimiento de un huracán?
La alta humedad relativa es fundamental para evitar la descomposición del sistema meteorológico e incrementa su energía.
¿Cómo afecta la cizalla del viento al ciclo de formación y evolución de un huracán?
La ausencia bajo o baja cizalladura del viento permite que el huracane mantenga su estructura.
¿Cuál es la influencia de las ondas tropicales en los sistemas extremos como huracanes?
Las olas tropicales pueden intensificarse y convertirse en huracanes si encuentran condiciones atmosféricas propicias.
¿Cómo se relaciona la proximidad al ecuador con el ciclo de formación de los huracanes?
La fuerza de Coriolis necesaria para que un sistema meteorológico gire y forme un huracán es inexistente cerca del ecuador.
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Texto original (2020)
Debido a nuestra ubicación geográfica estamos propensos a huracanes que pueden afectar nuestra región. Por ello es importante conocer las causas de su formación para estar alertas y atentos cuando así lo necesitemos.
Los huracanes son uno de los fenómenos meteorológicos más poderosos que existen y que mas daños provocan a su paso. Pueden llegar a medir entre 8 y 10 kilómetros de alto, unos 500 kilómetros de ancho y alcanzar vientos sostenidos de más de 200 km/h. Sin embargo, no aparecen en todas las zonas del planeta y esto se debe a que necesitan una serie de condiciones meteorológicas para que lleguen a formarse.
¿Qué se necesita para formar un huracán?
1. La temperatura del agua del mar
La primera condición necesaria para la formación de un huracán es que las aguas del océano superen los 26ºC, pues a partir de este valor se produce una evaporación significativa y un aporte de humedad al sistema tormentoso que hace que llegue a tener una constitución sólida y acabe formando un huracán. Por debajo de este valor los huracanes no se formarán o se debilitarán rápidamente una vez se muevan en aguas por debajo de este umbral.
2. Distancia al ecuador
No hay huracanes en el ecuador y esto es debido a la fuerza de Coriolis ya que sin ella los huracanes no se formarían. Dicha fuerza de Coriolis aparece debido a la rotación terrestre sobre su eje y dado que esta es máxima en los polos y mínima en el ecuador, los huracanes no pueden formarse alrededor de los 5º norte y sur del ecuador. Esta fuerza es la responsable de que las bajas presiones —y huracanes— giren en sentido antihorario y los anticiclones en sentido horario en el hemisferio norte.
3. La cizalladura del viento
La cizalladura del viento es básicamente la diferencia en la velocidad o dirección de este entre dos puntos en la atmósfera. Para que pueda formarse y mantenerse un huracán es necesario que exista una baja cizalladura, especialmente en las capas altas, puesto que, sino ocurre, la parte inferior se desacopla de la superior.
4. Alta humedad
Además del aporte de humedad que se pueda producir en la evaporación propia de las aguas del océano es necesario que se mantengan los valores altos de humedad relativa desde la superficie hasta los niveles medios de la atmósfera.
5. La onda tropical
Aunque parezca increíble los huracanes del Atlántico se originan en la costa africana, pues es allí donde se dan las condiciones necesarias para empezar su formación: las ondas del este o tropicales que generan tormentas. Si esta onda encuentra las condiciones anteriores, se amplificará y evolucionará a una tormenta tropical o huracán.
Huracanes recientes que han afectado Quintana Roo
El Caribe mexicano se ha visto afectado en los últimos meses, se dice que la actual temporada de huracanes del Atlántico podría superar a la de 2005 como la más activa de la historia, si se producen dos tormentas más antes del 30 de noviembre.
Delta
Después de una larga noche, el huracán Delta tocó tierra muy cerca de Puerto Morelos, Quintana Roo, aproximadamente a las 05:30 de la madrugada del miércoles 7 de octubre.
El sistema se debilitó en las últimas horas, y avanzó por el territorio nacional como un fenómeno de categoría dos en la escala Saffir-Simpson. A pesar de haber reducido la fuerza de sus vientos, las autoridades recordaron que todavía se trata de un ciclón muy peligroso, y pidieron a la población que permanezca en sus casas.
Asimismo se encontraron fuertes vientos y lluvia que golpearon los edificios mientras el huracán Delta pasó por Cancún y Playa del Carmen, en el estado de Quintana Roo, México.
Zeta
El impacto del huracán Zeta, el segundo ciclón en menos de un mes que golpea la infraestructura turística de la Península de Yucatán, dejó un saldo en cero de heridos o fallecidos.
Tocó tierra en el Caribe mexicano como huracán de categoría 1. Es la vigésimo séptima tormenta con nombre y el undécimo huracán de la temporada del Atlántico, abandonó la Península de Yucatán con dirección a Estados Unidos tras tocar tierra en Tulum, ciudad arqueológica del estado de Quintana Roo.
El golpe de Zeta, que perdió la categoría de huracán tras impactar en la península de Yucatán, llega mientras la crisis sanitaria ha afectado a la industria turística, que aporta el 8,7 % del producto interno bruto (PIB) de México, con Quintana Roo como el principal aportante.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había advertido de una temporada de huracanes “extremadamente activa” con un pronóstico de hasta 18 ciclones para el Pacífico y hasta 19 en el Atlántico con impacto en México.

