Skip to content

“Condenas enérgicas”, el pan nuestro de cada día

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2011. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Análisis de las Respuestas Institucionales ante Eventos Desafortunados

En el presente artículo, se examinan los patrones observados en la respuesta institucional frente a eventos desafortunados que han emergido como un motivo común desde las acciones del gobierno federal. Se aborda cómo estas condenas reflejan la actitud y postura hacia las demandas ciudadanas.

  • Antecedentes de eventos en el estadio TSM Torreón:
  • Se mencionan los hechos que tuvieron lugar durante unas horas ayer, fuera del Estadio Territorio Santos Modelo de la ciudad de Torreón. Se señala su distribución por parte del Gobierno Federal en el boletín institucional destinado a los medios de comunicación.

  • Repetición y interpretación de las condenas:
    • Respuesta inicial enfática: El gobierno federal emitió una “conminade enérgicamente” los hechos del incidente.
    • La frecuencia y repetición de la postura institucional se interpreta como insensibilidad frente a las demandas ciudadanas, sugiriendo un patrón que emerge desde el ejecutivo federal hacia la comunidad afectada. Esta actitud se refleja en los discursos del cargo.
  • Potencial para cambios internos:
  • La pregunta plantea si existe alguna disposición por parte de la institución, dentro o fuera del ámbito institucionalmente establecido, para reflexionar sobre sus propios discursos y su impacto.

  • Cuestión ética:
    • Por qué las condenas infrecuentes no conducen a la introspección interna?
    • ¿Hay espacio para el cambio o es limitado al uso formal del discurso?
  • Perspectiva de las demandas ciudadanas:
  • La comunidad afectada busca no solo una condena externa, sino también un diálogo que aborde su situación.

Preguntas frecuentes


Texto original (2011)

En este artículo analizamos los patrones de respuesta institucional ante eventos desafortunados que se han vuelto una constante desde el gobierno federal, examinando cómo estas condenas reflejan la postura del poder hacia las demandas ciudadanas.

Sobre los hechos ocurridos ayer en el estadio TSM Torreón la Presidencia de la República envió el ya clásico comunicado que no podía empezar de otra manera más que con una “condena enérgica”:

El Gobierno Federal condena enérgicamente los hechos sucedidos esta tarde en las afueras del estadio Territorio Santos Modelo de la ciudad de Torreón.

Se lee al inicio del boletín institucional que la noche de ayer sábado se distribuyó a los medios de comunicación.

La repetición del discurso de Presidencia se traduce en insensibilidad, la cotidianidad de estos sucesos se lee desde el Ejecutivo federal con una especie de costumbre que se transparenta en el uso de sus discursos.

Las condenas enérgicas son la herramienta institucional infalible para decir que algo estuvo mal, pero ¿cuándo mirará enérgicamente esta condena hacia dentro?