Skip to content

CRISPR también sirve para detectar y atacar al coronavirus

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Investigaci\’on CRISPR-Cas9 para combatir la COVID-19

Resumen:

El presente artículo se enfoca en los avances investigativos que utilizan el sistema CRISPR, específicamente Cas13a y sus derivados, para abordar la pandemia causada por el SARS-CoV-2. Este ensayo presenta diferentes sistemas de diagnóstico basados en estas tecnologías como SHERLOCK y DETECTR que ofrecen detección temprana del virus mediante cortes dirigidos a su ARN.

Desarrollo:

  • Introducción sobre la crisis sanitaria por COVID-19 y CRISPR como una herramienta para combatir enfermedades virales (3 párrafos).
  • Exposición del sistema SHERLOCK, con detalles técnicos de su funcionamiento que permite detectar la presencia del virus en menos de un minuto y bajo condiciones sensibles (2 párrafos).
  • Presentación del DETECTR, otro método innovador para diagnosticar COVID-19 basado en Cas13a. Se explica su mecanismo propiciando cortes específicos y la detección subsiguiente (2 párrafos).
  • Conclusiones:
    • CRISPR es una herramienta con amplia aplicabilidad, que ha evolucionado desde su uso inicial en el control de plagas hasta convertirse en un componente crucial para diagnosticar y potencialmente tratar enfermedades virales (2 párrafos).
    • Se mencionan los retos adicionales al implemento generalizado, tales como la seguridad y eficacia del diagnóstico en condiciones clínicas reales. Se aboga por más investigaciones para superar estos desafíos (2 párrafos).
    • Investigación adicional:
      • Se resalta la necesidad de un amplio y continuado trabajo básico e aplicacional para mejorar los sistemas CRISPR (1 párrafo).

      Preguntas frecuentes

      “`html

      Q: ¿Cuál es el papel del sistema SHERLOCK en la lucha contra COVID-19?Respuesta: El sistema SHERLOCK utiliza CRISPR para detectar rápidamente la presencia de virus con sensibilidad y especificidad, permitiendo diagnóstico temprano.

      Q: ¿Cuáles son las ventajas del uso de Cas13a en DETECTR?Respuesta: Cas13a es altamente eficiente para cortes específicos y permite la detección rápida, crítica para diagnosticar COVID-19.

      Q: ¿Cómo se puede utilizar CRISPR más allá del diagnóstico?Respuesta: Aparte de su uso en la detección viral, CRISPR tiene el potenz
      o aplicaciones terapéuticas para tratar enfermedades.

      Q: ¿Qué desafíos se presentan al implementar sistemas como SHERLOCK y DETECTR en entornos clínicos?Respuesta: Los retos incluyen garantizar la seguridad, eficacia del diagnóstico bajo diversas condiciones.

      Q: ¿Qué se necesita para el desarrollo y aplicación futura de CRISPR en enfermedades virales?Respuesta: Se requiere una mayor investigación básica e aplicacional para mejorar los sistemas CRISPR.

      “`


      Texto original (2020)

      Este artículo investiga las posibles aplicaciones del CRISPR en la lucha contra el COVID-19. Se examinan diferentes sistemas de diagnóstico y terapéuticos basados en esta tecnología revolucionaria, destacando los avances recientes que muestran un futuro prometedor para la utilización CRISPR contra el virus. Los sistemas de diagnóstico como SHERLOCK y DETECTR permiten detectar rápid03248975361 minutos las etapas del ciclo reproductivo antes que su aparición en la sangre, ofreciendo una ventana temprana para tratamientos. Mientras tanto, los avances terápicos con PAC-MAN y CARMEN indican un potencial para descomponer el ARN viral dentro de las celdas infectadas, apuntando hacia una futura aplicabilidad en pacientes. Este artículo también considera los retos que aún persisten antes de su implementación generalizada y la necesidad continua de investigaciones adicionales para garantizar seguridad y eficacia.

      Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

      Unsplash/Jude Beck, CC BY-SA

      Las herramientas CRISPR de edición genética han ofrecido múltiples pruebas de su versatilidad desde que su uso empezó a generalizarse en 2013. Son casi un comodín que puede usarse en cualquier circunstancia en la que haya material genético de por medio. El penúltimo de los retos es la actual crisis sanitaria causada por el coronavirus SARS-CoV-2. ¿Qué pueden aportar las herramientas CRISPR para luchar contra la COVID-19?

      Las tijeras programables CRISPR, una nucleasa Cas (que habitualmente corta el ADN) guiada por una pequeña molécula de ARN (que le dice a la proteína Cas dónde tiene que cortar), son extraordinariamente variables en las bacterias y arqueas de las que provienen. Tal variedad explica que se hayan podido identificar proteínas Cas con distintas propiedades y aplicaciones, más allá del arquetípico sistema CRISPR-Cas9 que es el que mayoritariamente se ha utilizado en todo el mundo.

      Existen unas nucleasas Cas que no cortan el ADN sino el ARN, también guiadas por pequeñas moléculas de ARN. Por ejemplo, la proteína Cas13a, descrita en 2017 por el laboratorio de Feng Zhang del instituto BROAD del MIT en Boston (EE. UU.). Estos investigadores descubrieron que cuando Cas13a encontraba el ARN complementario a su guía era capaz de cortarlo. Inmediatamente enloquecía y empezaba a cortar, inespecíficamente, el resto de ARN que estuviera en ese tubo de ensayo. Este aparente fiasco fue un acicate para Feng Zhang, capaz de convertir este resultado inesperado en una oportunidad para diseñar una nueva aplicación para estas herramientas CRISPR: el diagnóstico.

      Zhang incluyó en el tubo de ensayo unas pequeñas moléculas de ARN sintético que tenían un marcador fluorescente y un inhibidor de esta fluorescencia en cada extremo. Inicialmente estas moléculas no brillaban (la presencia del inhibidor impedía ver la fluorescencia), pero tan pronto la Cas13a activada procedía a cortarlas entonces el marcador fluorescente se separaba del inhibidor y podía manifestar su luminosidad.

      Esto solo sucedía cuando la Cas13a había reconocido previamente el ARN problema que quería detectarse, el que había permitido que la Cas13a empezará a cortar, primero específicamente y luego indiscriminadamente. Este novedoso sistema para diagnosticar la presencia de un ARN determinado en una mezcla recibió el nombre de SHERLOCK, acrónimo sugerente que juega con la descripción de la técnica en inglés.

      A principios de este año se ha adaptado SHERLOCK para que detecte el virus SARS-CoV-2, cuyo genoma es una molécula de ARN. El test es rápido (1 hora) y tiene una sensibilidad capaz de detectar hasta 10 copias del virus por microlitro (una millonésima de litro). De momento solo está autorizado para su uso experimental. Tiene pendiente el proceso de validación y autorización por la FDA, antes de que pueda ser usada en hospitales masivamente.

      Un ‘detector’ de coronavirus

      Otra de las investigadoras claves en la pequeña pero intensa historia de las herramientas CRISPR describió en 2018 un sistema alternativo de diagnóstico, basado en la nucleasa Cas12a. Esta proteína corta habitualmente ADN, guiada por una molécula pequeña de ARN (como la Cas9), pero, en el laboratorio, una vez encuentra su secuencia diana también enloquece y puede cortar otras moléculas de ADN de cadena sencilla, lo cual permite imaginar el uso de chivatos parecidos a los diseñados por Zhang, que puedan detectarse por luz o por cualquier otra reacción química al ser cortados.

      Ese sistema recibió el nombre de DETECTR (pronunciado en inglés como “detector”). En este caso, el sistema de diagnóstico es un poco más complejo, pues para poder aplicarlo en la detección de coronavirus, cuyo genoma es una molécula de ARN, lo primero que hay que hacer es convertirlo a ADN mediante un ciclo de transcriptasa inversa. Una vez ya en formato ADN el genoma del virus puede ser detectado con su guía de ARN correspondiente y, tras la activación específica de la nucleasa Cas12a, se produce la respuesta inespecífica que acaba produciendo luz u otra reacción química fácilmente detectable.

      Este es el novedoso sistema de diagnóstico, con una sensibilidad similar a SHERLOCK, que acaba de ser publicado. De igual manera tiene pendiente su autorización para poder usarse en la clínica.

      Carmen conoce a Sherlock

      La penúltima vuelta de tuerca de la tecnología CRISPR para la detección del coronavirus SARS-CoV-2 (y de muchos otros virus) se llama CARMEN, otro acrónimo ingenioso propuesto por dos equipos del instituto BROAD en Boston (EEUU), que han decidido combinar SHERLOCK con la tecnología de microfluidos (nanogotas) en un chip que consigue realizar miles de reacciones de detección simultáneas. La versatilidad del nuevo sistema CARMEN permite desde detectar la presencia de centenares de virus distintos en diversos pacientes, a la vez, hasta diagnosticar la presencia del coronavirus causante de la COVID-19 en más de mil muestras clínicas, simultáneamente.

      Pacman contra el SARS-CoV-2

      Los sistemas CRISPR de edición genética también pueden usarse como arma para luchar contra la infección por el coronavirus. En 2018 se identificó una nucleasa, Cas13d, que era capaz de cortar moléculas de ARN de forma específica, sin enloquecer después, gracias a la acción de pequeñas guías de ARN que le dictaban qué moléculas de ARN debía cortar. Este año, tras alguna propuesta teórica al respecto, unos investigadores consiguieron demostrar, en células humanas en cultivo, que la nucleasa Cas13d era capaz de atactar y degradar el genoma del coronavirus, convirtiéndose en una tijera curativa, que bautizaron con el no menos sugerente nombre de PAC-MAN (recordando el famoso juego de ordenador que en España conocimos como comecocos).

      Recientemente, otro laboratorio ha logrado contener la aparente locura de la nucleasa Cas13a, en células y en ratones, al reportar que es posible usarla también para que luche, corte y elimine el genoma de virus ARN como el del coronavirus o el de la gripe. Naturalmente, son necesarias muchos más experimentos para garantizar la seguridad y la eficacia de este tratamiento experimental. Estamos todavía lejos de convertir estos hallazgos de laboratorio en aplicaciones terapéuticas válidas para ser usadas en hospitales con pacientes de la COVID-19, pero sin duda muestran un futuro esperanzador donde los sistemas CRISPR también podrían jugar un papel relevante en la lucha contra la COVID-19.

      The Conversation

      Lluís Montoliu recibe fondos del Ministerio de Ciencia e Innovación y de proyectos europeos H2020

      Fuente: The Conversation (Creative Commons)
      Author: Lluís Montoliu, investigador en Biología Molecular y Celular, Centro Nacional de Biotecnología (CNB – CSIC)