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De eso se trata la caza de noticias ¿O no?

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2013. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Desafíos para Mantener Objetividad e Impartialidad en Medios de Comunicación

Pregunta:

  • ¿Qué desafíos enfrentan los medios de comunicación para mantener la objetividad e imparcialidad en una época con un incremento significativo de influencia mediática?

“La “policía del pensamiento” ha operado recientemente y predomina en el gran escalón de los medios, nulificando cualquier oportunidad para enriquecer el debate democrático,” comenta Ignacio Ramónet.”>

“Las grandes cadenas organizaban mesas redondas y multiplicaban información durante un escándalo presidencial en 1997, lo que muestra la influencia mediática.”

Caso Pénina-Díaz: Un Caso Político e Humano

  • “La periodista Katia D’Artigues entrevistó a Enrique Peña Nieto en 2012, donde reveló su infidelidad y la falta de atención por parte del entonces gobernador hacia uno de sus hijos fuera del matrimonio.”
  • “La madre del niño dio inicio a una campaña que abarca más allá de un asunto familiar, involucrando temas relacionados con el incumplimiento y posiblemente con la abusión de poder,” se refiere.
  • “El caso ha sido ignorado por las plataformas tradicionales del periodismo mexicano desde su aparición.”
  • “Es un ejemplo significativo que ilustra los desafíos y consecuencias asociadas con la falta de objetividad e imparcialidad en el manejo de tales casos por parte de los medios,” concluye.

Preguntas frecuentes

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Q: ¿Qué desafíos enfrentan los medios para mantener la objetividad e imparcialidad?

A: Los medios deben lidiar con el aumento de influencias mediáticas, como evidencian las prácticas del “policía del pensamiento” y eventos históricos que demuestran la manipulación informativa durante crisis políticas.

Q: ¿Cuál es el impacto de tales desafíos en la sociedad?

A: Afecta negativamente al debate democrático y socava la confianza pública en los medios como fuente fiable de información.

Q: ¿Cómo han tratado las grandes cadenas mediáticas escándalos políticos pasados?

A: Al organizar mesas redondas y multiplicar la información durante eventos significativos, lo que ha llevado a una manipulación percibida de noticias.

Q: ¿Qué consecuencias han surgido en el caso Pénina-Díaz?

A: El desprecio por los medios tradicionales hacia este caso ha generado una campaña significativa que abarca asuntos de incumplimiento y posiblemente con la abusión del poder, destacando el rol crucial de objetividad e imparcialidad.

Q: ¿Cómo se manifiesta esta falta en casos específicos como Pénina-Díaz?

A: La falta ha resultado en una campaña que pone de relieve las responsabilidades morales y legales, subrayando la necesidad urgente del periodismo objetivo e imparcial.

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Texto original (2013)

La entrevista reveladora del año 2012 y el desconcertante silencio mediático han dado lugar a un caso que cuestiona la luz verdadera en los medios de comunicación. A pesar de ser eventos con implicancias políticas, sociales y personales, estos encuentros continúan siendo ignorados por las plataformas tradicionales dominantes del periodismo mexicano. PREGUNTA DE SESION: ¿Qué desafíos enfrentan los medios de comunicación para mantener la objetividad e imparcialidad en una era caracterizada por un aumento de la influencia mediática?

Los protagonistas del caso.
Los protagonistas del caso.

Realmente no, no estamos progresando. Al menos no en cuestión mediática. Es notorio que desde la televisión se condiciona, se dirige y se disuade. La “policía del pensamiento” –como la denominara Ignacio Ramónet– ha operado recientemente de manera flagrante y hoy puede constatarse que –salvo en contados espacios– su corrosivo modus operandi predomina en el gran engranaje de los medios de comunicación y que esto nulifica toda oportunidad de enriquecer el debate democrático.

Alrededor de 1997 se dieron a conocer las “aventuras sentimentales” del ex presidente estadounidense Bill Clinton, una tempestad mediática azotó el globo y el periodismo dedicado a revelar el lado “B” de quienes detentan el poder tomó la iniciativa.

En el momento en el que se dio a conocer el affaire presidencial las grandes cadenas organizaban mesas redondas, los espacios noticiosos multiplicaban la información y se daban el lujo de interrumpir inmediatamente sus transmisiones por cualquier eventualidad relacionada con el suceso.

Fíjese, lo que son las cosas. Quince años después, concretamente un 22 de Enero de 2012, la periodista Katia D’Artigues entrevistó a Enrique Peña Nieto, entonces pre candidato a la presidencia de México. Ahí, el tricolor dijo que tuvo dos hijos fuera del matrimonio mientras estuvo casado con Mónica Pretelini, quien falleció en 2007.

Luego de que la entrevista viera la luz, Maritza Díaz Hernández, la madre de uno de estos niños comenzó una campaña en Facebook y señaló la falta de atención del ex gobernador del Estado de México para con su hijo y aseguró que la entrevista con D’Artigues Beauregard estuvo “llena de mentiras”.

La sucesión de hechos derivó en un proceso irregular que por carencia de espacios –o por voluntad– es ignorado por las agendas mediáticas tradicionales. No se ha registrado una reverberación mediática importante, es como si la figura presidencial no pesara lo suficiente en el país como para hacer eco de un caso en el que de manera directa o indirecta se involucran aspectos que tienen que ver con incumplimiento de obligaciones y (tal vez con) abuso de poder.

¿Qué pasó con la “exploración de nuevos territorios informativos”?, ¿Por qué las televisoras no han podido –o querido– mostrar información significativa desde el inicio del asunto? Televisa y Tv Azteca son expertos en hacer TV trash (tele basura) ¿Por qué decidieron imponerse un candado y estar “fuera de juego”? ¿Por qué decidir no darle tiempo a un asunto que mueve fibras y abre debates? “Los de siempre” se han convertido en algo patético. Basta verlos para comprenderlo.

El caso “Peña-Díaz” es un acontecimiento político, periodístico y sobre todo humano ¿Por qué tomar la decisión de renunciar a la obligación de tratarlo en favor de su público? De eso se trata la caza de noticias, de la proyección de lo impresionante, como dicen los libros de periodismo ¿O no?