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Deseo erótico en tiempos de coronavirus: cómo trabajarlo, mantenerlo y comprenderlo

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

La crisis del coronavirus y el reflejo en nuestro deseo erótico

En un momento como este, donde las experiencias emocionales están condicionadas por factores externos debido a la pandemia global del Coronavirus (COVID-19), es fundamental que hagamos una reflexión sobre el deseo erótico y su papel en nuestra vida. La sexualidad no se limita únicenervatura al cuerpo, sino que se vincula estrechamente con las relaciones interpersonales.

La sexualidad: un proceso vital

Comenzando desde el nacimiento y extendiéndose hasta la muerte, nuestra experiencia de sexualidad es una manifestación compleja e integral que transcurre a través del cuerpo. La manera en que vivimos este aspecto no solo se refleja dentro nosotros mismos sino también como parte de las relaciones formadas.

El deseo erótico: un juego vital

Poner a prueba nuestro potencial para la vinculación, establecer dinámicas seductivas y buscar placer activamente son componentes clave del deseo. Estos estímulos pueden variar considerablemente entre géneros.

La complejidad de las reacciones al deseo

El erotismo es un constructo dinámico que se aleja del pensamiento racional y varía según el género. Sin embargo, estas distinciones no son universalmente aplicables debido a la diversidad inherente de las identidades humanas.

La definición y priorización del deseo

Debemos evitar jerarquizar ciertos tipos de deseo sobre otros, entendiendo que el ‘ganar’ en una relación sexual es subjetivo. Las relaciones significativas se nutren no solo por encuentros físicos sino también por planes vitales compartidos y compromisos.

La visión hegemónica de la sexualidad

Los medios sociales presentan una perspectiva limitada que a menudo no corresponde con las experiencias individuales, promoviendo expectativas y obligaciones cuantitativas en lo referente al amor romántico.

La definición del deseo erótico

El sentir deseo implica un compromiso activo con la relación sexual, reflejado no solo por el placer físico sino también en las prácticas afectivas como abrazar o besar.

La visión de poca actividad erótica

Clarificando qué es tener ‘poco deseo erótico’, se debe considerar la influencia del contexto social, los límites personales y las experiencias afectivas.

La comunicación sexual

Las dificultades en comunicarnos de manera asertiva y empática pueden conducir a conflictos cotidianos. Es crucial trabajar habilidades como la escucha activa, el lenguaje asertivo e identificar las señales no verbales.

El cuerpo como un mensajero de deseo

Es importante ser conscientes que nuestras respuestas emocionales y reacciones físicas también comunican aspectos del deseo. Estar en sintonía con estos indicios puede revelarnos situaciones a las que no estamos acostumbrados.

El cerebro: una influencia clave

La bioquímica del deseo, desde procesos hormonales hasta señalizaciones neuronales concretas que ocurren durante el enamoramiento y los encuentros íntimos, demuestra la importancia de entender cómo nuestro cerebro afecta estos estados.

El papel del bienestar mental

La salud psicológica es un factor determinante en el deseo erótico. Condiciones como la depresión, ansiedad y los efectos secundarios de ciertos medicamentos pueden influir significativamente.

Equilibrio entre obligaciones personales y placer

El ritmo de vida frenético implica una dificultosa tarea para encontrar un equilibrio entre las obligaciones personales y el tiempo dedicado al deseo, lo que puede ser complicado por la necesidad percibida del trabajo productivo.

Conclusión: poner en su lugar al deseo

Para garantizar la presencia continua y significativa del deseo, se recomienda establecer rutinas personales que fomenten el desarrollo de una erótica autoperpetuante. Esto requiere autoconocimiento para expresar lo que necesitamos afectivamente.

Soraya Calvo González, Profesora Ayudante Doctora del Instituto Universitario de Sexología (IUNIVES) en la Universidad Camilo José Cela y profesora invitada.

Preguntas frecuentes

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FAQs on Coronavirus and Erotic Desire Reflection
recovering from a mental health disorder that was triggered by the pandemic, how might this impact my sexual desire? I understand your concern. The psychological wellbeing of an individual plays a significant role in their erotic desire; hence if you’re dealing with post-traumatic stress or other conditions resulting from past experiences during COVID-19, it could indeed affect one’s libido:

How does mental health impact sexual desire? Mental wellness is crucial for a fulfilling sex life. Conditions like depression and anxiety can diminish your erotic appetite by influencing how you feel about yourself or perceive relationships.