- Impacto Potencial de la Pandemia del Coronavirus en el Comercio Internacional de Vida Silvestre
- La Regulación Post-Pandemia
- La Educación Pública y las Campañas Ambientales
- La Legalización de Commodidades Véticas
- Memoria Humana y Prevención de Futuros Brotes
- Conclusión
- Preguntas frecuentes
- Future Measures Post-Pandemic
- Educational Campaigns on Wildlife Trade Risks
- Discussion on Legalizing Parts of Wildlife Commerce
- Long-Term Implications on Zoonotic Diseases Prevention
- Conclusion: Lessons from COVID-19 Pandemic on Wildlife Trade
- Texto original (2020)
- Bioseguridad, salud pública e impacto económico
Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Impacto Potencial de la Pandemia del Coronavirus en el Comercio Internacional de Vida Silvestre
El artículo aborda cómo las medidas temporales implementadas por China debido a la pandemia pueden servir como un catalizador para una regulación más sólida y duradera, centrándose en el comercio internacional tanto legal como ilegal de vida silvestre.
La investigación explora las posibles consecuencias del brote que se originó en la ciudad china de Wuhan, un importante centro de mercado para fauna salvaje. Se cree que el origen viral está vinculado a una variedad de carnes y productos animales vendidos en mercados donde los estándares regulatorios son esporádicos o inexistentes.
La Regulación Post-Pandemia
- Se discute la necesidad de fortalecer las regulaciones para disminuir el comercio ilegal y proteger especies en peligro, como parte del esfuerzo por mejorar los sistemas bioseguridad.
Los centros comerciales chinos que operan bajo la coexistencia legal-ilegal facilitan las introducciones de productos obtenidos a través de canales ilegales. La prohibición temporal, aunque significativa para alrededor de 20 00 enduechos y una variedad de especies silvestres, sigue siendo efímera.
- Los conservacionistas advierten contra el reanudar los hábitos comerciales tras la subsidencia temporal del brote. Se menciona que tales acciones han ocurrido anteriormente con otros virus como SARS y Ebola.
La Educación Pública y las Campañas Ambientales
Las campañas de educación pública aún enfrentan desafíos para transmitir un mensaje consistente sobre los riesgos del comercio ilegal, evidenciando la dificultad entre mantener legality y el consumo continuado.
La Legalización de Commodidades Véticas
- Existen discusiones sobre si legalizar ciertas partes del comercio para proteger especies aménziladas, pero la mayoría de los conservacionistas apoyan una prohibición total.
La preocupación que el COVID-1 puede suceder como un momento crucial en la lucha contra el comercio ilegal está presentada. A pesar del impacto económico, se argumenta por qué las acciones a largo plazo para combatir este problema son imprescindibles.
Memoria Humana y Prevención de Futuros Brotes
Hay preocupación que la tendencia humana en recurrentes olvidos podría conducir a ignorar el peligro una vez eliminado. La pandemia del COVID-19 es vista como un momento único para abordar de manera permanente los problemas relacionados con las enfermedades transmitidas por animales.
Conclusión
El artículo concluye que si bien la pandemia ha sacado a la luz el tamaño y impacto económico del comercio de fauna silvestre en China, existe una oportunidad sin precedentes para abordar estos problemas. La decisión actual será decisiva ante cualquier brote futuro potencialmente más grave.
Preguntas frecuentes
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Frequently Asked Questions (FAQs) About the Influence of COVID-19 on Global Illegal Wildlife Trade
What impact did China’s temporary bans due to coronavirus have on wildlife trade?
The Chinese government implemented several measures, including a ban in Hubei province and later nationwide closures of wet markets. These actions disrupted the illegal wildlife market temporarily but highlighted the need for long-term sustainable solutions.
How might these temporary bans lead to more permanent regulations?
The visibility and urgency brought by the pandemic may push governments, particularly in China with its vast wildlife trade network, towards adopting stricter laws that permanently ban illegal trading activities.
What are some of the reasons for linking COVID-19 to wet markets?
Health experts suggest a possible connection between live wildlife sold in wet markets and the origin of SARS-CoV-2. Such environments, where animal species from various continents are kept under unsanitary conditions close together with humans, could foster zoonotic disease transmission.
How does illegal wildlife trade pose a risk to public health?
Illegal and unhygienic practices in trading endanger the spread of diseases from animals (zoonosis) like COVID-19. This underscores an urgent need for regulation, not just for conservation but also to protect human lives.
Future Measures Post-Pandemic
- What measures are being proposed after the pandemic?
Proposals include strengthening biosecurity at wildlife markets, improving surveillance and law enforcement to curb illegal trading activities that threaten both animal populations and public health.
Educational Campaigns on Wildlife Trade Risks
- Why are educational campaigns important in this context?
Public awareness is vital to changing consumption habits and understanding the risks involved with illegal wildlife trade, which could prevent future outbreaks.
Discussion on Legalizing Parts of Wildlife Commerce
- What are views regarding partial legalization?
While some argue for regulated trade in certain wildlife parts to ensure sustainability, the majority opinion among conservationists is a total prohibition of commercial wildlife markets.
Long-Term Implications on Zoonotic Diseases Prevention
- What does COVID-19 suggest about the risk of future zoonotic diseases?
Experts are concerned that as long as human society continues to encroach upon wildlife habitats and engage in risky practices like consuming exotic animals, new pandemics could emerge. Thus, preventative actions against future zoonotic diseases need continuous efforts.
Conclusion: Lessons from COVID-19 Pandemic on Wildlife Trade
What lessons can be learned about the wildlife trade and pandemics?
The coronavirus outbreak has demonstrated that illegal trading poses significant health risks. There’s a global call for comprehensive reforms to ensure both conservation goals are met and diseases like COVID-19 do not recur.
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Texto original (2020)
El artículo aborda el impacto potencial de la pandemia del coronavirus en la industria ilegal y legal del comercio internacional de vida silvestre. Se discute cómo las medidas temporales tomadas por China pueden servir como un catalizador para una regulación más sólida a largo plazo, centrándose particularmente en los mercados que sirven tanto productos legales como ilegales y el papel de la educación pública. También se examina la posibilidad de legalizar ciertas partes del comercio para proteger especies amenazadas o extintas por motivos medicinales, así como las preocupaciones sobre los humanos a menudo olvidar sus acciones pasadas una vez que un problema ha desaparecido.
Habrá pocos aspectos positivos que sacar del coronavirus. Pero la pandemia global puede suponer un momento clave en los intentos de abordar el comercio ilícito de vida silvestre.
Los medios de comunicación se han centrado, por lo general, en los efectos más que en las causas. En particular, en lo que implica de manera global para la salud pública y para la economía, pero también es fundamental determinar la duración de la pandemia y encontrar lo antes posible su causa inicial.
Lo que sabemos hasta la fecha es que el epicentro de la enfermedad se produjo en la ciudad china de Wuhan, un importante centro de comercio de fauna silvestre, tanto legal como ilegal. Se cree que el brote se originó en un mercado donde se vendían gran variedad de carnes y otros productos animales, que incluían pavos reales, puercoespines, murciélagos y ratas. Además, era un mercado donde los estándares de regulación y bienestar eran, en el mejor de los casos, rudimentarios.
Parte de este comercio es legal según las leyes chinas, pero la coexistencia de un mercado ilegal –a menudo dentro del mismo mercado o, incluso, en el mismo puesto– permite a algunos vendedores introducir en el sistema productos de la vida silvestre ilegales. Esta situación es muy difícil de regular y de controlar.
También estamos muy seguros de que la transmisión se produjo debido al contacto entre animales y personas, algo similar a lo que sucedió en contagios anteriores como los virus del ébola y los SARS. En todos estos casos, la existencia de grandes mercados de fauna silvestre, con condiciones insalubres y mal regulados, creaba un entorno ideal para que las enfermedades se transmitieran entre especies. En un país como China, que tiene una cultura donde el consumo de fauna silvestre es algo completamente habitual, este contagio se puede propagar rápidamente y, de hecho, así ha sucedido.
El gobierno chino ha defendido durante mucho tiempo que tienen un “consumo sostenible” de la fauna silvestre en el país. No obstante, respondió a la crisis actual con la promulgación de una prohibición temporal de esos mercados, cerrando eficazmente un sector importante de su comercio interno de vida silvestre.
Bioseguridad, salud pública e impacto económico
A más largo plazo, la pandemia puede proporcionar el impulso necesario para abordar adecuadamente el problema. Esto se debe a que, si bien el comercio ilegal de vida silvestre ha sido criticado principalmente en términos de conservación, ahora también se está considerando qué relación tiene con temas más complejos como la bioseguridad, la salud pública y la economía.
El brote de COVID-19 ha sacado a la luz la magnitud de esta industria en China, con una prohibición temporal que afecta a unas 20 000 empresas de cría en cautividad y a 54 especies diferentes que se pueden comercializar a escala nacional. Un informe de la Academia China de Ingeniería estima que la industria de la cría de animales salvajes está valorada en unos 57 000 millones de dólares anuales. Estos centros de crianza pueden operar aprovechando las lagunas de la legislación china, lo que se podría considerar contrario al espíritu de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres.
Es más difícil cuantificar el comercio ilegal paralelo, pero a escala mundial, las Naciones Unidas han estimado que esta actividad genera unos 23 000 millones de dólares. Teniendo en cuenta que la pandemia resultante podría costar hasta 2,7 billones de dólares estadounidenses, bastarían criterios puramente económicos para aumentar la regulación.
De todos modos, hay argumentos convincentes para desmantelar el comercio de vida silvestre: los animales se mantienen en condiciones deplorables y, por tanto, no hace más que acelerar su desaparición en la naturaleza. Pero en China la prohibición temporal sigue siendo solo eso, temporal. Los más críticos afirman que ya hemos vivido esta situación antes con el SARS y que una vez que todo volvió a la calma después de aquel brote, China reanudó sus actividades como si nada.
En la práctica, ¿qué significa abordar seriamente el comercio de fauna silvestre? En primer lugar, los centros de cría de especies en peligro de extinción como los tigres o los pangolines cerrarían permanentemente. Esto haría mucho más difícil que sus productos se introdujeran a través de canales legales y se vendieran bajo la etiqueta de productos “capturados en libertad” más caros.
Actualmente, las autoridades deben vigilar de cerca estos centros para detectar el blanqueo de dinero. Además, su cierre supondría la liberación de recursos para interrumpir los suministros de productos ilegales que entran en China desde el exterior.
Esta medida también ayudaría a reducir la demanda. Las campañas de educación pública informan a la población sobre cómo el comercio de fauna silvestre (tanto legal como ilegal) perjudica a las especies en peligro de extinción, pero el mensaje es contradictorio: la presencia de un mercado legal paralelo todavía proporciona a estos productos legitimidad y manda el mensaje de que “está bien comprarlos”, algo que aumenta la demanda en lugar de disminuirla.
En cualquier caso, la nueva prohibición china excluye productos como los huesos de tigre que se utilizan en la medicina tradicional. A algunos conservacionistas y activistas les preocupa que esta exención conduzca a la legalización del comercio bajo el supuesto de que una mejor reglamentación protegerá a la población contra futuros brotes. Este argumento es extremadamente difícil de validar y la mayoría de los conservacionistas apoya la prohibición total.
Otra preocupación es que, dado que los humanos tenemos poca memoria, una vez que el peligro haya pasado, la preocupación pública se convertirá en el siguiente gran problema.
El COVID-19 representa claramente una oportunidad sin precedentes para combatir el comercio de fauna silvestre y asegurar que las enfermedades transmitidas por animales no muten y contagien a las personas. No obstante, solo el tiempo dirá si esta oportunidad será aprovechada o se pospondrá una vez más hasta que la aparición de la próxima pandemia –quizás incluso más contagiosa– suponga una amenaza biológica mundial aún más grave.
Este artículo ha sido traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: María José Estupiñán Hosse y Andrea Zamora García.
Simon Evans no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Simon Evans, Principal Lecturer in Ecotourism, Anglia Ruskin University
