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“Es terrible y aterrador, Alepo se ha convertido en una ciudad del terror”: Gnaid

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2016. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.


Gnaid y su familia en el asedio de Alepo
01[20:57][+0]:04, 16 de mayo de 2023 (UTC)

Encierro bajo Asedio Familiar en Alepo desde diciembre de 2016

El artículo analiza el nacimiento y las circunstancias vitales dentro de una familia que ha experimentado la dura realidad del asedio continuo, específicamente desde diciembre de 2016.

“¡Alepo vive y no morirá!” fue lo que Gnaid escribió en Facebook para anunciar el nacimiento de su segunda hija. Amanecía un jueves, 24 de noviembre de 2016.

Gnaid es periodista independiente y miembro del grupo activista Aleppo Today. Trabaja con el efímero Aleppo Media Center (AMC) en la perifera parte este de la ciudad, ahora bajo control rebelde.

Llamadas desde atrás

Condiciones y desafíos para quedarse o partir

“Qué hacer. Todo está en manos del destino, tal vez el cielo mismo nos toque la bendición de vida.”

La posibilidad de escapar y la crítica internacional

“Pasan horas sin que suceda nada, pero espero aún poder encontrar refugio en las zonas controladas por los rebeldes.”

Críticas y la lucha por la libertad y dignidad humana

“Es nuestro derecho vivir con dignidad y libertad igual que cualquier otro ser humano en el mundo.”

Los riesgos diarios frente a los bombardeos intensificados del régimen sirio apoyado por Rusia

“Desde diciembre de 2016, la ciudad ha estado bajo un constante y severo asedio.”

Testimonios finales del asedió Gnaid y su familia, refugiados en la resistencia local siria (GAS) controlada por el grupo rebelde anti-Assad Frente Revolucionario Sirio (FDS)](https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/)

“Hace media hora, empezaron los enfrentamientos aquí.” “La situación es terriblemente difícil.” Gnaid explica que actualmente está a bordo de un avión militar sirio durante la escaramuza. Aunque las circunstancias son desconocidas para el periodista, su seguridad no parece ser una prioridad.

Preguntas frecuentes


FAQs sobre Gnaid y su familia en el asedio de Alepo desde diciembre de 2016

Información básica acerca del nacimiento y las condiciones vitales dentro de la familia atrapada en el asedio de Alepo.

“¡Alepo vive y no morirá!” fue lo que Gnaid escribió para anunciar el nacimiento de su segunda hija, un evento significativo durante una época difícil. Hacía jueves del 24 de noviembre de 2016.

Pregunta: ¿Cuál es la situación actual en Alepo según Gnaid?

“Hace media hora, empezaron los enfrentamientos aquí.” “La situación es terriblemente difícil.” A pesar de estar a bordo del avión militar sirio durante el conflicto activo, la seguridad y bienestar no parecen ser prioridades para Gnaid.

Preguntas frecuentes relacionadas con las circunstancias vividas en Alepo:

Consejos para quienes deseen ayudar a los refugiados en Alepo:

“Si bien podemos no tener recursos materialmente, nuestra determinación de mantener la esperanza y resistir es un acto que nosotros luchamos diariamente.” Gnaid insta al lector a apoyar su causa.

Preguntas específsicas sobre los bombardeos en Alepo:

Preguntas adicionales sobre Gnaid y su familia:

“Gnaid es un testigo de primera mano del impacto humano que la guerra ha tenido en los mismos.” A pesar de las dificultades, sigue siendo periodista activo, reflejando la humanidad afectada por el conflicto.


Texto original (2016)

En este artículo se analizará el nacimiento y las circunstan0cias de vida en una familia que vive bajo el asedio desde diciembre de 2016. Gnaid, un video-periodista del grupo activista Aleppo Today y miembro del AMC reportará sobre su experiencia personal para mostrar cómo la situación ha afectado a los civiles. ## Instrucción en Español (dificultad elevada):

“¡Alepo vive y no morirá!”

Esto es lo que el video-periodista Gnaid escribió en Facebook al anunciar el nacimiento de su segunda hija, el jueves, 24 de noviembre de 2016.

Gnaid trabaja para el grupo de activistas de medios Aleppo Today que provee noticias diarias, así como con el Aleppo Media Center (AMC) en el este de la ciudad de Alepo, en Siria. Tiene conexión a internet intermitente, vía satélite, y sólo puede comunicarse con Global Voices mediante ésta. Vive con su mujer, su hijo pequeño, su hija recién nacida y dos familiares más.

Ambos niños nacieron y están creciendo bajo el asedio. La semana pasada, Gnaid contó a Global Voices, en una serie de comunicaciones, que las fuerzas del régimen sirio estaban sólo a un par de kilómetros de su casa y que el pánico se había apoderado de los civiles y de los profesionales de medios que aún están en el este de Alepo.

Mientras escribo estas líneas, se informa que las fuerzas que apoyan al presidente Bashar al-Assad controlan la mayor parte del este de Alepo, habiendo hecho rápidos avances en los últimos días bajo la cobertura del bombardeo ruso y el amplio apoyo de tropas respaldadas por Irán. Desde 2012, la ciudad ha estado dividida entre el este de Alepo controlado por los rebeldes y el oeste controlado por el régimen. La primera vez que el régimen lanzó barriles explosivos sobre Alepo fue en diciembre de 2013. Desde entonces, muchas otros tipos de armas han sido utilizadas, desde armas químicas a bombas de racimo, dejando la parte este de la ciudad completamente en ruinas. El régimen impuso entonces un asedio brutal en julio de 2016, y declaró sus intenciones de retomar el este de Alepo en cuestión de meses.

Cuando Gnaid y su familia valoraron la posibilidad de abandonar el este de Alepo, encontraron muchos obstáculos. Ir a la vecina Turquía es difícil, y las zonas de Siria controladas por el régimen son peligrosas para los activistas de medios que temen el arresto, la tortura o incluso la muerte. Gnaid comentó que sólo si se rendía y alzaba un retrato de Assad quizás podría sobrevivir, pero su orgullo y su dignidad no se lo permitirían. Es demasiado humillante para él, explico a Global Voices. Así que Gnaid y su familia decidieron quedarse en el este de Alepo y continuar.

“Esta noche los bombardeos son muy intensos” dijo Gnaid el miércoles, 7 de diciembre. “Es terrible y aterrador, Alepo se ha convertido en una ciudad del terror.” Acusó a la comunidad internacional por su “falta de humanidad”:

Mi mujer y yo no tenemos pasaportes. No podemos viajar, pero pudimos mantenernos vivos aquí en Alepo, durante el asedio. Tiene que haber una solución ya. Es nuestro derecho vivir en dignidad y libertad, igual que todo el mundo en este planeta. Pero por desgracia ¡nuestra voz no se oye bajo el sonido de las armas! Un gran número de personas han perdido sus casas y han sido desplazadas por la violencia y las bombas. Quizás nuestro barrio vuelva a ser del régimen. ¡Pero nos aferraremos a nuestra tierra! ¡Vergüenza de las Naciones Unidas y todas las organizaciones internacionales que podrían rescatar a los heridos pero sencillamente se niegan a hacerlo!

Gnaid mandó después otro mensaje:

La situación es terriblemente difícil. No sé qué decir. Estoy mirando a la gente. No me quiero marchar. No quiero irme de Alepo. Estoy cansado y totalmente exhausto. Pero no tengo otra cosa que hacer más que quedarme. Esta es mi tierra. No hay nada más para mi, sólo Alepo. Ya no sé qué hacer. Está en manos de Dios.

Finalmente, el jueves, 8 de diciembre, Gnaid mandó lo que pensaba sería su último mensaje:

Hace media hora empezaron los enfrentamientos aquí. Hay un pánico enorme. Especialmente entre los niños. Es muy muy difícil ahora. El Ejército Sirio está atacando con misiles. Pronto volverá a haber una batalla.

Afortunadamente, consiguió mandar una nota de audio breve a Global Voices en la mañana del martes, 13 de diciembre, diciendo:

Estamos bien, por suerte. Aún esperamos ver lo que nos va a ocurrir.

Mientras tanto, sus colegas en el Aleppo Media Center subieron un video de 360 grados para mostrar la destrucción generalizada en la zona del barrio de Al Shaer, en el este de Alepo.

Para Gnaid y su familia, la comunidad internacional no está haciendo nada para frenar el derramamiento de sangre. La única esperanza ahora, dice, es que él y su familia puedan salir de forma segura a las zonas controladas por la oposición que aún quedan, esperando que los aviones de guerra no sigan a la gente hasta allí

Vía Global Voices (Creative Commons)

 

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