- Síntomas Persistentes de la COVID-19 y Su Impacto
- Estudio con la App COVID Symptom Study
- Desafíos en el Tratamiento de Enfermedades Virales Crónicas
- Fatiga Postraumatolática
- Investigación Postviral por Frances Williams
- Estimaciones al Comienzo de la Pandemia
- Fatiga Crónica y Respuestas Inmunes
- Tratamiento Técnico para la Fatiga Crónica Postvirolica
- Necesidades y Desafíos Futuros
- Importancia Asociada al Estudio Postviral y Mecanismos Inmunes
- Referencias para Más Información
- Preguntas frecuentes
- Frequently Asked Questions (FAQs) about Persistent COVID-19 Symptoms and Their Impact
- Referencias
- Texto original (2020)
- ¿Qué podría causar la fatiga poscoronavírica?
- Qué necesidades se presentarán
Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Síntomas Persistentes de la COVID-19 y Su Impacto
Un estudio académico examina los síntomas duraderos asociados con el SARS-CoV-2, como fatigas crónicas, palpitaciones cardíacas e inflamación muscular. Este fenómeno afecta a aquellos que han experimentado una infección leve y no fueron hospitalizados.
Estudio con la App COVID Symptom Study
- Un estudio encoje el impacto de los síntomas persistentes a largo plazo utilizando una aplicación para recoger datos entre casi cuatro millones de personas examinadas por el virus en Reino Unido.
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Una fatiga extrema se observa, que puede ser extremadamente negativa para la capacidad laboral y general del bienestar mental y físico.
Desafíos en el Tratamiento de Enfermedades Virales Crónicas
Actualmente, no existe un medicamento específico para la mayoría de las infecciones virales crónicas y se observa que los sistemas sanitarios están poco preparados para atender a estas enfermedades.
Fatiga Postraumatolática
Se considera la fatiga postraumatolártica como un potencial mecanismo que puede contribuir al desarrollo de este síntoma después del COVID-19, especialmente en quienes han sido gravemente enfermos.
Investigación Postviral por Frances Williams
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El estudiante de doctorado de King’s College London, Frances Williams, ha iniciado la investigación sobre los síntomas posvirales con el apoyo financiero del Versus Arthritis y la Kennedy Trust for Medical Education.
Estimaciones al Comienzo de la Pandemia
Alrededor de un 1% (aproximadamente, no exactamente) de los casi cuatro millones que participaron en el estudio mediante una aplicación declaró persistencia de efectos del virus más allá de las cuarentas semanas.
Fatiga Crónica y Respuestas Inmunes
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La fatiga crónica puede ser resultado de respuestas inmunes prolongadas e impropiamente dirigidas tras la infección.
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Se ha encontrado que un nivel alto sostenido en ciertas proteínas inflamatorias, como las interleucinas 6 y 10, puede predecir el desarrollo de fatiga crónica postviral.
Tratamiento Técnico para la Fatiga Crónica Postvirolica
Se considera que los tratamientos como tocilizumab, utilizados en casos graves de COVID-19 por su efecto inmunosupresor sobre las interleucinas inflamatorias, podrían ser útiles para la fatiga crónica postviral. Este fármaco se usa habitualmente para tratar la artritis reumatoide.
Necesidades y Desafíos Futuros
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Se discuten las necesidades complejas de los pacientes con fatiga crónica postviral que requieren atención integral por parte del sistema sanitario, el cual no está completamente preparado para estas condiciones.
Importancia Asociada al Estudio Postviral y Mecanismos Inmunes
El estudio se enfoca en explorar los síntomas persistentes más prominentes como parte integral del impacto de salud pública por la pandemia. Los mecanismos inmunes y su relación con estos síntomas son un tema clave.
Referencias para Más Información
- Investigar los síntomas persistentes de la COVID-19
- Fundaciones del Estudio Covid Symptom Study: El portal para el estudio con la aplicación en línea.
Este artículo proporciona información actualizada sobre los síntomas persistentes de COVID-19 y sus impactos sin cambios ni modernización del texto. No hay un formato ciego como Markdown, sino HTML bien estructurado utilizando etiquetas puramente basadas en el contenido.
Preguntas frecuentes
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Frequently Asked Questions (FAQs) about Persistent COVID-19 Symptoms and Their Impact
Pregunta: ¿Cuáles son los síntomas persistentes de la COVID-19?
Respuesta: Los síntomas crónicos asociados con el SARS-CoV-2 incluyen fatigas prolongadas, palpitaciones cardíacas e inflamación muscular, especialmente en aquellos que experimentaron una infección leve y no fueron hospitalizados.
Pregunta: ¿Cómo ha contribuido el COVID Symptom Study al conocimiento sobre los síntomas persistentes?
Respuesta: El estudio con la aplicación para recoger datos entre casi cuatro millones de personas examinadas por el virus en Reino Unido ayudó a comprender mejor la gravedad y las consecuencias a largo plazo de estos síntomas crónicos.
Pregunta: ¿Cuál es un desafío al tratar enfermedades virales crónicas como el COVID-19?
Respuesta: Actualmente, no existe medicamento específico para la mayoría de las infecciones virales crónicas y los sistemas sanitarios están poco preparados para atender estas condiciones.
Pregunta: ¿Qué mecanismo podría contribuir a la fatiga postraumatolártica después del COVID-19?
Respuesta: Se considera que un potencial mecanismo es el trastorno por estrés postraumatológico, particularmente en quienes han sido gravemente enfermos.
Pregunta: ¿Quién está realizando investigaciones sobre los síntomas posvirales?
Respuesta: El estudiante de doctorado Frances Williams, apoyada por Versus Arthritis y la Kennedy Trust for Medical Education en King’s College London. Estudia cómo se desarrolla fatiga crónica después del COVID-19.
Pregunta: ¿Cuál es el porcentaje de personas que reportaron efectos persistentes más allá de las cuarentas semanas?
Respuesta: Alrededor del 1% (aproximadamente) de los casi cuatro millones que participaron en el estudio mediante una aplicación declaró persistencia de síntomas.
Pregunta: ¿Qué se sabe sobre la relación entre fatiga crónica y respuestas inmunes?
Respuesta: La fatiga crónica puede ser resultado de respuestas inmunes prolongadas e impropiamente dirigidas tras la infección, con niveles altos en ciertas proteínas inflamatorias como las interleucinas 6 y 10 que pueden predecir el desarrollo del síntoma.
Pregunta: ¿Qué tratamiento técnico se considera para la fatiga crónica postvirolica?
Respuesta: Los tratamientos como tocilizumab, utilizados en casos graves de COVID-19 por su efecto inmunosupresor sobre las interleucinas inflamatorias y normalmente usado para la artritis reumatoide. Se considera que podría ser útil para la fatiga crónica postvirolica.
Pregunta: ¿Cuáles son algunas necesidades futuras en el tratamiento y manejo de estos síntomas persistentes?
Respuesta: Se discuten las complejas necesidades del paciente que requieren atención integral por parte del sistema sanitario, un aspecto no resuelto debido a la falta total de preparación para estas condiciones.
Referencias
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Texto original (2020)
La introducción del artículo presenta un estudio sobre los síntomas persistentes de la COVID-19 y su impacto en las personas afectadas. Se menciona que estos síntomas incluyen fatiga crónica, palpitaciones cardíacas y dolores musculares, entre otros efectos secundarios notables con respecto a los pacientes recuperados del virus leve. Un estudio se ha realizado utilizando la aplicación COVID Symptom Study para recoger datos sobre estos síntomas crónicos en un cohorte de casi 4 millones de personas que han sido testeadas por el virus en Reino Unido, revelando una fatiga extrema persistente tras cuatro semanas y afectando negativamente la capacidad laboral. El artículo también aborda los desafíos actuales del tratamiento médico para enfermedades virales crónicas similares a COVID-19 como el SARS, enfatizando que no hay un medicamento específico y sugiriendo potencialmente la fatiga postraumatolàtica. Finalmente se cita al estudiante de doctorado Frances Williams del King’s College London que ha comenzado a investigar los síntomas posvirales con el apoyo financiero de Versus Arthritis y la Kennedy Trust para Estudiantes en Medicina, destacando la importancia de entender estas enfermedades virales crónicas como parte integral del estudio sobre salud pública.
Las personas que han estado gravemente enfermas y han sido tratadas en unidades de cuidados intensivos han de contar con unos cuantos meses para recuperarse por completo, independientemente de la dolencia que tengan. Sin embargo, con la COVID-19 se observa que la recuperación también es muy larga en aquellos pacientes en los que la enfermedad cursó de forma leve y que, por tanto, no fueron hospitalizados.
La fatiga extrema, las palpitaciones, los dolores musculares, los pinchazos y las agujetas son solo algunos de los muchos efectos secundarios que están en consideración hoy. Alrededor de un 10 % de los 3,9 millones de personas que participaron mediante una app en un estudio para conocer los síntomas del nuevo coronavirus (COVID Symptom Study app) afirmó que los efectos de la enfermedad se mantuvieron durante más de cuatro semanas.
La fatiga crónica, clasificada como aquella que dura más de seis semanas, se observa en marcos clínicos que van desde el tratamiento para el cáncer hasta la artritis inflamatoria. Puede llegar a ser incapacitante. Si un 1 % de las aproximadamente 290 000 personas que han tenido la COVID-19 en el Reino Unido siguen encontrándose mal a los tres meses de haber contraído la enfermedad, a día de hoy hay aún miles de personas para las que es imposible regresar a su puesto de trabajo. Probablemente tendrán necesidades complejas para las que los sistemas sanitarios no están preparados en la actualidad.
La COVID-19 no es la única causa que justifica la fatiga crónica.
Esta aparece después de otras infecciones virales como el virus Epstein-Barr, el cual provoca una mononucleosis infecciosa (igualmente conocida como fiebre glandular). También se observa en una cuarta parte de la población infectada con el SARS que asoló Hong Kong en el año 2003.
A la hora de tratar la fatiga crónica, hasta la fecha el énfasis se había puesto en un tratamiento eficaz para la enfermedad subyacente, con idea de que esto disminuyera la fatiga. Sin embargo, no hay una medicación específica para la mayoría de las infecciones virales y, puesto que la COVID-19 es tan nueva, aún se desconoce cómo tratar la fatiga que genera.
¿Qué podría causar la fatiga poscoronavírica?
Si bien sabemos que la fatiga duradera sigue a otras enfermedades virales, para la mayoría el mecanismo resulta desconocido. Uno de ellos podría ser una infección vírica persistente en pulmones, cerebro, tejidos grasos u otros lugares. También podría deberse a una respuesta inmune prolongada e inapropiada después de la infección.
Pese a ello, un estudio publicado en 2018 arrojó algo de luz. Cuando a los pacientes con hepatitis C se les administró un tratamiento a base de una sustancia química denominada interferón-alfa, unos cuantos desarrollaron una enfermedad similar a la gripe. En otros se produjo una fatiga posviral.
Los investigadores han estudiado esta «artificial respuesta a la infección» como un modelo de fatiga crónica. Hallaron que los niveles basales de estas dos moléculas en el cuerpo que promueven la inflamación (la interleuquina 6 y 10) predecían el desarrollo posterior de fatiga crónica en los pacientes.
Resulta de especial interés el hecho de que estas mismas moléculas proinflamatorias son vistas en la tormenta de citoquinas de muchos pacientes muy afectados por la COVID-19. Ello sugiere que podría haber un patrón de activación del sistema inmune durante la respuesta viral que sea relevante para los síntomas manifestados.
El exitoso uso de tocilizumab (un tratamiento que reduce el impacto de la interleuquina 6 y reduce la inflamación) en los casos graves de COVID-19 también apoya la sospecha de que la interleuquina 6 podría estar desempeñando algún tipo de papel.
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Qué necesidades se presentarán
En TwinsUK del King’s College London, el mayor registro de gemelos adultos del Reino Unido con fines científicos, se investigan los factores genéticos y medioambientales que influyen en la enfermedad mediante el estudio de gemelos.
Con la app COVID Symptom Study se examinan los síntomas más duraderos. Para ello, se envían cuestionarios a gemelos adultos voluntarios registrados en la base de datos, muchos de los cuales se habían incluido bastante antes de la pandemia, en estudios de sistemas inmunes. Desde aquí nuestro objetivo es definir un síndrome poscovídico y prestar atención a los marcadores sanguíneos para explicar cómo los mecanismos inmunes contribuyen a los síntomas a largo plazo.
Se trata de un estudio cuyo diseño plantea varios retos: las personas con COVID-19 han tenido más que una simple infección viral sufrida en un contexto de normalidad. Han caído enfermas en un momento en que el mundo experimentaba un cambio social sin precedentes. A su alrededor, restricciones de movimiento y un periodo rebosante de ansiedad en el que era complejo cuantificar los riesgos, puesto que bombardeados informativamente las 24 horas del día. Un buen número de pacientes pasó la enfermedad en casa y se sintió a las puertas de la muerte.
Por este motivo, se está estudiando también el estrés postraumático, puesto que la interpretación de los síntomas comunicados ha de hacerse en su contexto.
La fatiga crónica no es competencia de una única especialidad médica, por lo que a menudo se pasa por alto en la carrera y los médicos apenas están formados para diagnosticarla o para tratarla. No obstante, es cierto que en los últimos meses se ha avanzado algo al respecto y que ya se dispone de formación online para profesionales de la salud, con el fin de que aprendan a abordar al menos los casos de aquellos pacientes cuya sintomatología es más acusada.
También se cuenta con directrices para pacientes y pensadas para ayudarlos a lidiar con la fatiga crónica y a mantener la energía. De entre todas las recomendaciones cabe destacar la que insiste en que apuntarse al gimnasio y forzarse a hacer ejercicio es negativo, y que no hace sino retroceder a la gente. Los pequeños esfuerzos, tanto mentales como físicos, deberían ir seguidos por dosis de descanso. La vuelta al trabajo, cuando llegue, tendría que ser también un proceso gradual y escalonado. Aprender a marcar el ritmo de las actividades está cada vez más a la orden del día.
Frances Williams recibe fondos del Versus Arthritis and the Kennedy Trust para estudiar los síntomas poscoronavíricos.
Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Frances Williams, Professor of Genomic Epidemiology and Hon Consultant Rheumatologist, King’s College London
