Skip to content

“Había que ametrallarlo porque nunca renunciaría a su cargo” 11S 1973

11s Allende

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2011. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Análisis del Relación Gobierno-Corporaciones Mineras durante el Mandato de Salvador Allende y la Oposición al Movimiento Estudiantil por Justicia Social en Chile

Editorial: El Ortiba

Este artículo examina la compleja relación entre el gobierno chileno liderado por Salvador Allende y las corporaciones mineras durante su mandato. Se analiza cómo se relacionan estos factores con los efectos del movimiento estudiantil por la justicia social en reformas económicas propuestas.

Fecha de publicación: El 14 de septiembre de 1973, en el exilio chileno desde La Isla Negra. Pablo Neruda escribió su testimonio del ataque contra la embajada chilena latinoamericana (relacionado con los eventos del 11-S) poco después.

El Gobierno y las Corporaciones Mineras

Contexto histórico: Durante la presidencia de Salvador Allende, Chile experimentó una relación tensiva entre el estado y los intereses mineros. Estas tensiones derivaron en un movimiento por justicia social impulsado por estudiantes.

Oposición Interna

Observaciones: El gobierno de Allende, aunque declarado progresista y democrático, se enfrentó a un rechazo interno por parte del movimiento corporativo chileno. Figuras como el “barón inglés” (referente al industrial británico James Inglis) jugaron papeles prominentes durante este periodo.

Cadena de Eventos

  • Acusaciones: Los oponentes acusaron a Allende y al gobierno chileno, en su conjunto con la oligarquía nacional e internacionalmente interesadas en las industrias mineras.
  • Implicación de fuerzas externas: Se sospecha que compañías extranjeras han fomentado y financiado movimientos militares contra el gobierno chileno, similar a los episodios ocurridos durante la presidencia de José Manuel Balmaceda.
  • Sentimiento Político: Los presidentes antes mencionados como “los dos grandes” (Balmaceda y Allende) fueron llevados al suicidio, suscasusando un legado común en las luchas políticas de Chile.
  • Desafíos a la Reforma: El gobierno chileno, bajo el liderazgo del socialista Salvador Allende, intentó nacionalizar ciertas industrias clave para afianzar su control sobre los recursos naturales y fortalecer las bases económicas de Chile.
  • Consecuen0ciones: La fuerte resistencia del oligarca chileno llevó a acciones que incluyeron sabotajes, ataques contra infraestructuras clave y un profundo golpe en la moral social. Cada uno de estos eventos se sumó para crear una lucha por el poder sin precedentes.

Movimiento Estudiantil por Justicia Social

Importancia del Movimiento: El movimiento estudiantil jugó un rol crucial en la consolidación y desarrollo de ideas para una justicia social que abordaban explotación laboral, corrupción política y desigualdad económica.

Consecuencias Políticas

  • Demandas del Movimiento: El movimiento buscó reformas más inclusivas, equitativas y que atendieran las demandas sociales de la juventud chilena.
  • Respuesta al Gobierno: El gobierno Allende intentó medidas para responder a estas exigencias. Sin embargo, su propuesta política encontró resistencia y conflicto dentro del país mismo y con el exterior.

Reflexiones Finales sobre la Historia Chilena

“El simbolismo trágico de esta crisis se revela…” Este fragmento refleja los eventos que culminaron en el asesinato del Presidente Salvador Allende. El artículo concluye con un análisis crítico sobre cómo estos acontecimientos marcaron una división y traición dentro de la sociedad chilena, así como su impacto duradero en las memorias políticas.

Memoria Personal

“Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a sólo tres días…” Pablo Neruda, el poeta y exiliado político chileno, escribe estos versos reflexionando sobre los eventos que llevaron al asesinato de Salvador Allende. A través de este relato personal se conoce la perspectiva del artículoista.

Preguntas frecuentes

“`html


Frequently Asked Questions (FAQ) – Analysis of Government and Corporations Relations in Chile
012345678901234567890123456789012345678901234567890

Frequently Asked Questions

Pregunta: ¿Cuál fue el contexto histórico durante la presidencia de Salvador Allende en relación con las corporaciones mineras?
Respuesta: Durante su presidenciado, Chile experimentó una tensión creciente entre el estado y los intereses mineros. Estas tensiones fueron un factor importante que llevó a la oposición interna por parte del movimiento corporativo chileno.

Pregunta: ¿Cuál fue el papel de James Inglis, conocido como “barón inglés”, en los conflictos políticos?
Respuesta: Figuras prominentes del movimiento corporativo chileno, tales como James Inglis (el “barón inglés”), jugaron un rol significativo durante este periodo.

Pregunta: ¿Cuáles son las sospechas sobre la implicación de fuerzas externas en los conflictos chilenos?
Respuesta: Se sospecha que compañías extranjeras han influyendo y financiado movimientos militares contra el gobierno chileno, lo cual es comparable a episodios ocurridos durante la presidencia de José Manuel Balmaceda.

Pregunta: ¿Qué consecuencias tuvo la lucha política en Chile?
Respuesta: La fuerte resistencia del oligarca chileno provocó eventos que incluyen sabotajes, ataques contra infraestructuras clave y un impacto significativo en la moral social. Estos incidentes contribuyeron a una lucha sin precedentes por el poder.

Pregunta: ¿Cuál fue el papel del movimiento estudiantil chileno en la justicia social?
Respuesta: El movimiento estudiantil jugó un rol crucial al consolidar y desarrollar ideas para una justicia que abordaban problemas de explotación laboral, corrupción política y desigualdad económica.

Pregunta: ¿Cómo reaccionó el gobierno chileno ante las demandas del movimiento estudiantil?
Respuesta: El gobierno intentó medidas para responder a estas exigencias, aunque encontró resistencia y conflicto dentro de Chile mismo y en su relación con el exterior.

Pregunta: ¿Cuál es la perspectiva del artículoista sobre los acontecimientos que llevaron al asesinato de Salvador Allende?
Respuesta: Pablo Neruda, en su poesía y reflexiones escritas pocos días antes del golpe militar contra la presidencia de Salvador Allende, destaca las consecuencias trágicas que estos eventos tuvieron para Chile. La literatura personal del poeta también revela cómo los acontecimientos marcaron una división e identidad traicionera dentro de la sociedad chilena y su impacto duradero en las memorias políticas.

“`


Texto original (2011)

En este artículo analizamos la compleja relación entre el gobierno y las corporaciones mineras durante el mandato de Salvador Allende en Chile, examinando los efectos del movimiento estudiantil por la justicia social sobre las reformas económicas propuestas.

Publicado originalmente en El Ortiba

Desde Isla negra, su residencia en Chile, el 14 de septiembre de 1973, Pablo Neruda escribió su drámatico testimonio del 11-S latinoamericano. Luego, el 23 fallece de cáncer. Todos dicen que murió de pena.

“Mi pueblo ha sido el más traicionado de este tiempo”

De los desiertos del salitre, de las minas submarinas del carbón, de las alturas terribles donde yace el cobre y lo extraen con trabajos inhumanos las manos de mi pueblo, surgió un movimiento liberador de magnitud grandiosa. Ese movimiento llevó a la presidencia de Chile a un hombre llamado Salvador Allende, para que realizara reformas y medidas de justicia inaplazables, para que rescatara nuestras riquezas nacionales de las garras extranjeras.

Donde estuvo, en los países más lejanos, los pueblos admiraron al presidente Allende y elogiaron el extraordinario pluralismo de nuestro gobierno. Jamás en la historia de la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, se escuchó una ovación como la que le brindaron al presidente de Chile los delegados de todo el mundo.

Aquí en Chile se estaba construyendo, entre inmensas dificultades, una sociedad verdaderamente justa, elevada sobre la base de nuestra soberanía, de nuestro orgullo nacional, del heroísmo de los mejores habitantes de Chile. De nuestro lado, del lado de la revolución chilena, estaban la Constitución y la ley, la democracia y la esperanza. Del otro lado no faltaba nada. Tenían arlequines y polichinelas, payasos a granel, terroristas de pistola y cadena, monjes falsos y militares degradados.

Unos u otros daban vueltas en el carrusel del despecho. Iban tomados de la mano el fascista Jarpa con sus sobrinos de “Patria y Libertad”, dispuestos a romperles la cabeza y el alma a cuanto existe, con tal de recuperar la gran hacienda que ellos llamaban Chile. Junto con ellos, para amenizar la farándula, danzaba un gran banquero y bailarín, algo manchado de sangre; era el campeón de rumba González Videla, que rumbeando entregó hace tiempo su partido a los enemigos del pueblo. Ahora era Frei quien ofrecía su partido demócrata – cristiano a los mismos enemigos del pueblo, y bailaba además con el ex coronel Viaux, de cuya fechoría fue cómplice.

Estos eran los principales artistas de la comedia. Tenían preparados los viveros del acaparamiento, los “miguelitos”, los garrotes y las mismas balas que ayer hicieron de muerte a nuestro pueblo en Iquique, en Ranquil, en Salvador, en Puerto Montt, en la José Maria Caro, en Frutillar, en Puente Alto y en tantos otros lugares. Los asesinos de Hernán Mery bailaban con naturalidad santurronamente. Se sentían ofendidos de que les reprocharan esos “pequeños detalles”.

Chile tiene una larga historia civil con pocas revoluciones y muchos gobiernos estables, conservadores y mediocres. Muchos presidentes chicos y sólo dos presidentes grandes: Balmaceda y Allende. Es curioso que los dos provinieran del mismo medio, de la burguesía adinerada, que aquí se hace llamar aristocracia. Como hombres de principios, empeñados en engrandecer un país empequeñecido por la mediocre oligarquía, los dos fueron conducidos a la muerte de la misma manera.

Balmaceda fue llevado al suicidio por resistirse a entregar la riqueza salitrera a las compañías extranjeras. Allende fue asesinado por haber nacionalizado la otra riqueza del subsuelo chileno, el cobre. En ambos casos la oligarquía chilena organizó revoluciones sangrientas. En ambos casos los militares hicieron jauría. Las compañías inglesas en la ocasión de Balmaceda, las norteamericanas en la ocasión de Allende, fomentaron y sufragaron estos movimientos militares.

En ambos casos las casas de los presidentes fueron desvalijadas por órdenes de nuestros distinguidos “aristócratas”. Los salones de Balmaceda fueron destruidos a hachazos. La casa de Allende, gracias al progreso del mundo, fue bombardeada desde el aire por nuestros heroicos aviadores.

Sin embargo, estos dos hombres fueron muy diferentes. Balmaceda fue un orador cautivante. Tenía una complexión imperiosa que lo acercaba más al mando unipersonal. Estaba seguro de la elevación de sus propósitos. En todo instante sé vio rodeado de enemigos. Su superioridad sobre el medio en que vivía era tan grande, y tan grande su soledad, que concluyó por reconcentrarse en sí mismo.

El pueblo que debía ayudarle no existía como fuerza, es decir, no estaba organizado. Aquel presidente estaba condenado a conducirse como iluminado, como un soñador: un sueño de grandeza se quedó en sueño. Después de su asesinato, los rapaces mercaderes extranjeros y los parlamentarios criollos entraron en posesión del salitre: para los extranjeros, la propiedad y las concesiones; para los criollos las coimas.

Recibidos los treinta dineros todo volvió a su normalidad. La sangre de unos cuantos miles de hombres del pueblo se secó pronto en los campos de batalla. Los obreros más explotados del mundo, los de las regiones del norte de Chile, no cesaron de producir inmensas cantidades de libras esterlinas para la City de Londres.

Allende nunca fue un gran orador. Y como estadista era un gobernante que consultaba todas sus medidas. Fue el antidictador, el demócrata principista hasta en los detalles. Le tocó un país que ya no era el pueblo bisoño de Balmaceda; encontró una clase obrera poderosa que sabia de que se trataba.

Allende era dirigente colectivo; un hombre que, sin salir de las clases populares, era un producto de la lucha de esas clases contra el estancamiento y la corrupción de sus explotadores. Por tales causas y razones, la obra de que realizó en tan corto tiempo es superior a la de Balmaceda; más aun, es la más importante en la historia de Chile.

A renglón seguido del bombardeo aéreo entraron en acción los tanques, muchos tanques, a luchar intrépidamente contra un solo hombre: el Presidente de la Republica de Chile, Salvador Allende,

Sólo la nacionalización del cobre fue una empresa titánica, y muchos objetivos más se cumplieron bajo su gobierno de esencia colectiva. Las obras y los hechos de Allende, de imborrable valor nacional, enfurecieron a los enemigos de nuestra liberación.

El simbolismo trágico de esta crisis se revela en el bombardeo del Palacio de Gobierno; uno evoca la Blitz Krieg de la aviación nazi contra indefensas ciudades extranjeras, españolas, inglesas, rusas; ahora sucedía el mismo crimen en Chile; pilotos chilenos atacaban en picada el palacio que durante siglos fue el centro de la vida civil del país.

Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a sólo tres días de los hechos incalificables que llevaron a la muerte de mi gran compañero el presidente Allende. Su asesinato se mantuvo en silencio; fue enterrado secretamente; sólo a su viuda le fue permitido acompañar aquel inmortal cadáver.

La versión de los agresores es que hallaron su cuerpo inerte, con muestras de visible suicidio. La versión que ha sido publicada en el extranjero es diferente. A reglón seguido del bombardeo aéreo entraron en acción los tanques, muchos tanques, a luchar intrépidamente contra un solo hombre: el Presidente de la Republica de Chile, Salvador Allende, que los esperaba en su gabinete, sin más compañía que su corazón, envuelto en humo y llamas.

Tenían que aprovechar una ocasión tan bella. . Aquel cuerpo fue enterrado secretamente en un sitio cualquiera. Aquel cadáver que marchó a la sepultura acompañado por una sola mujer que llevaba en si misma todo el dolor del mundo, aquella gloriosa figura muerta iba acribillada y despedazada por las balas de las metralletas de los soldados de Chile, que otra vez habían traicionado a Chile.”