- Impacto de la Pandemia COVID-10 en el Modelo Educativo: Desafíos Interdisciplinarios y Colaborativos
- Preguntas frecuentes
- Texto original (2020)
- El virus es dinámico y cambiante
- Evitar el sesgo
- Más allá de países y fronteras
- Aprendizaje basado en problemas
- Cuatro disciplinas diferentes
- Metodología del “Estudio de casos”
Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Impacto de la Pandemia COVID-10 en el Modelo Educativo: Desafíos Interdisciplinarios y Colaborativos
- El análisis centra su atenencia sobre las repercusiones que ha tenido la pandemia de COVID-19 en nuestra comprensión y respuesta a los retos globales. Se emplea un escenario hipotético basado en el contexto educativo para examinar los desafíos impuestos por esta crisis.
- Se enfatiza la complejidad inherente al desarrollo educativo de un estudiante escolar, abarcando disciplinas como Educación Social y Psicología Inicial. El objetivo es profundizar en cómo el trabajo interdisciplinario es clave para manejar problemas multifacéticos.
- La experiencia muestra la importancia de una visión holística dentro del sistema educativo contemporáneo ante crisis como COVID-19, donde se resalta que enfrentar al virus va más allá de combatir su biología. Implica diseñar estrategias a nivel individual y colectivo.
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- La experiencia ha sido llevada a cabo por un equipo interdisciplinario formado exclusivamente por docentes futuros, con el fin de analizar situaciones del ámbito educativo desde una perspectiva sistémica. Involucra la colaboración en estrategias y intervenciones.
- Se destaca que más de 370 estudiantes provenientes de diversos campus y cursos han participado activamente, contribuyendo a un análisis profundo del caso concreto presentado.
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El método adoptado para la experiencia es el “Estudio de casos”, lo que implica trabajar continuo desde una sola situación real. Este enfoque permite un análisis detallado y reflexivo sobre los desafíos abordados.
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- Las docentes han asumido el reto de superar organizacionales para facilitar una visión colaborativa e interdisciplinaria, aspectos fundamentales en la crisis provocada por COVID-19. Esto se traduce en un esfuerzo intensivo pero gratificante.
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Las conclusiones del proceso revelan que las comprensiones previas acerca de cooperación e interdisciplinariedad mejoraron significativamente, reflejando el valor educativo y transformador de la experiencia propuesta. Esta se complementa con un cuestionario para recoger perfiles del aprendizaje.
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- El artículo no solo destaca los desafíos que impone una crisis sanitaria global en el ámbito educativo, sino también la importancia de adaptar nuestras prácticas académicas para mejorar y refinar las estrategias a largo plazo. Las profesionales apuntan hacia un futuro donde cada especialidad no se limite al conocimiento circunstancial y sujeta.
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En conclusión, la experiencia demuestra que es imperativo poner en práctica el trabajo interdisciplinario desde las etapas de formación académica. Solo así serán capaces de abordar y solucionar problemas multidimensionales planteados por crisis tales como COVID-19.
Preguntas frecuentes
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¿Cuál es el enfoque metodológico empleado para analizar los retos educativos durante la pandemia?
Respuesta: El método adoptado es el “Estudio de casos”, que implica un análisis continuo desde una sola situación real.¿Cuántos estudiantes participaron en esta experiencia educativa interdisciplinaria?
Respuesta: Más de 370 estudiantes provenientes de diversos campus y cursos han participado activamente.¿Qué papel desempeñan los docentes en la experiencia propuesta para abordar las crisis sanitarias?
Respuesta: Los docentes asumen el reto de superar organizacionales y facilitar una visión colaborativa e interdisciplinaria, esen0. Aunque no se menciona directamente la educación en salud pública como parte del proceso originalmente descrito, los desafíos educativos global presentados por COVID-19 requieren adaptaciones y refinamientos de estrategias a largo plazo dentro de nuestras prácticas académicas. Las profesionales apuntan hacia un futuro donde cada especialidad no se limite al conocimiento circunstancial.¿Cómo ha afectado la pandemia COVID-19 a la comprensión y respuesta global de los retos educativos?
Respuesta: La experiencia demuestra que es imperativo poner en práctica el trabajo interdisciplinario desde las etapas de formación académica para solucionar problemas multidimensionales planteados por crisis tales como COVID-19. Solo así podrán adaptarse y refinar sus estrategias educativas.“`
Texto original (2020)
Este artículo analiza el impacto que ha tenido la pandemia COVID-10 en nuestro modo de entender y responder a los desafíos globales. Utilizando un caso hipotético sobre un alumno escolar, se examinan las complejidades involucradas en su desarrollo educativo desde distintos campos disciplinares como la educación social, psicológica e inicial de primaria. La experiencia destaca cómo el trabajo interdisciplinar y colaborativo es fundamental para abordar problemas multifacéticos del mundo real dentro de los ambientes escolares, destacando así la importancia de una visión holística en sistemas educativos contemporáneos frente a crisis como COVID-19.
Mr.Thanakorn Kotpootorn / Shutterstock En esta época de bulos y de noticias falsas echamos de menos ideas. Las “buenas ideas” surgen desde el conocimiento, desde la reflexión, de la argumentación y de la contraargumentación. Por eso es tan importante el conocimiento cooperativo y compartido. El concepto de interdisciplinar hace alusión al estudio o actividad que se realiza con la cooperación de varias disciplinas.
La cooperación entre disciplinas diferentes permite analizar los hechos desde miradas múltiples y variadas. Los hechos analizados de este modo ayudan a observar la realidad de manera más completa. Enfrentar la COVID-19 no es solo enfrentar un virus, es intentar comprender su estructura, cómo surge y se desarrolla, cómo actúa en diferentes personas según su nivel de inmunidad, sus patologías previas…
Es diseñar también planes de actuación individuales, sociales y económicos, por lo que no es suficiente con que microbiólogos, médicos de diferentes especialidades y epidemiólogos trabajen conjuntamente. También sociólogos, psicólogos, abogados y políticos, entre otros, deben cooperar entre sí para enfrentar al virus y sus consecuencias.
El virus es dinámico y cambiante
La realidad no es una foto fija, es dinámica y cambiante, y el virus también tiene estas características. Comprenderlo realmente requiere tratarlo en interacción con toda la serie de aspectos que le influyen y sobre los que influye. Requiere ser observado, comprendido y tratado como una suma de elementos dinámicos en constante interrelación.
Si la cooperación entre disciplinas es imprescindible, compartir las diferentes miradas de la realidad no lo es menos. Cada persona es diferente, como también lo es su mirada de la realidad. Dos especialistas en microbiología, por ejemplo, aunque tengan los aprendizajes y las competencias propias de esa formación, no observaran la realidad exactamente del mismo modo.
Evitar el sesgo
Cada observador, de modo involuntario, parcela la realidad y se fija más en alguna de sus partes. Es lo que se denomina prejuicio o sesgo cognitivo, y está relacionado en muchas ocasiones con motivaciones de tipo emocional o moral.
La intensidad de la pandemia, además, por no hablar del miedo, obliga a actuar con mucha rapidez, lo que incrementa la tendencia a focalizar la atención en lo que confirma nuestras creencias e ignorar lo que nos lleva la contraria. Esto hace que sea más importante que nunca compartir miradas para limitar distorsiones, juicios imprecisos o visiones parciales.
Más allá de países y fronteras
La propagación del virus evidencia y subraya la interdependencia más allá de organizaciones administrativas, de países y fronteras. Nos obliga a observar y a observarnos de modo interdependiente y de modo más interconectado que nunca. Empuja a observar cómo y por qué hacen lo que hacen especialistas en otras realidades. Obliga a tener en cuenta su conocimiento, a explicar el nuestro, a compartir resultados. Sin todo ello, la respuesta hubiera sido diferente y, probablemente, menos rápida. Confirma lo importante que es la actitud de interdependencia entre profesionales y, también, entre los individuos de “a pie”.
Sin embargo, la excesiva especialización, la educación desde materias concretas, a veces demasiado compartimentadas, no facilita esta visión cooperativa y compartida. La educación, excepto en las primeras etapas, subraya el aprendizaje academicista, muy centrado en la materia y, por eso, en tantas ocasiones descontextualizado.
Aprendizaje basado en problemas
Para superarlo, la Facultad de Medicina de la Universidad de McMaster, en Canadá, ya en la década de los 60 diseñó la metodología denominada Aprendizaje Basado en Problemas. El currículum se organizó a partir de diferentes situaciones de la vida real relacionadas con distintas áreas de conocimiento, para desarrollar habilidades de trabajo interdisciplinar, cooperativo y compartido.
Con la metodología “Estudio de casos”, que persigue ese mismo fin, desde 2017 seis profesoras de la UPV/EHU, hemos venido realizando la experiencia de trabajar un mismo caso real en los grados de Educación Social, Psicología y Educación Primaria.
El caso describe el comportamiento de un escolar, su situación familiar, el modo en que se organiza la clase, el comedor, el patio y el centro. Abordar las particularidades en su escolarización teniendo en cuenta el resto de variables permite un enfrentamiento más interdisciplinar.
Cuatro disciplinas diferentes
Al ser cuatro las disciplinas diferentes desde las que trabaja, ha sido necesario coordinar tiempos, reuniones, diseñar secuencias y planes de actuación que consideren horarios, alumnado, docentes, materias y competencias.
El estudio de caso se centró, como decimos, en el contexto escolar, donde con frecuencia diferentes profesionales tienen que colaborar para lograr un acuerdo sobre un plan de intervención que se desarrolle con un niño, grupo de estudiantes, familia, institución…
Específicamente, los autores formaron equipos interdisciplinarios integrados por futuros docentes, educadores sociales y psicólogos para analizar el mismo caso desde un punto de vista sistémico y colaborar en el diseño de una intervención.
En total, 370 estudiantes de campus y grados diferentes y 6 profesoras de la UPV/EHU participaron en la experiencia. El proceso tuvo diferentes fases: fase previa en la que profesorado y estudiantes, a partir de lecturas referidas a la teoría ecológica de Bronfenbrenner, contrastaron sus ideas previas acerca del significado de cooperación e interdisciplinariedad; fase de implementación, donde el estudio de caso se desarrolló durante 15 semanas en grupos interdisciplinares; y la fase posterior donde además de realizar propuestas concretas de intervención, completaron un cuestionario acerca de su propio proceso de aprendizaje. El análisis de estas propuestas y las respuestas del cuestionario indicaron que sus ideas previas acerca de los conceptos de cooperación e interdisciplinariedad, mejoraron claramente.
Metodología del “Estudio de casos”
Si la metodología del “Estudio de casos”, por sí misma, ya obliga a observar la complejidad de las situaciones, incorporar estudiantes de materias de grados diferentes no hace más que subrayar este aspecto.
Pero si, además, los estudiantes pertenecen a campus diferentes, trabajar conjuntamente supone superar las organizaciones administrativas y entrenar el desarrollo de esa visión interdependiente, colaborativa e interdisciplinar que demanda la crisis mundial provocada por la pandemia.
Las docentes han tenido que ir superando las mismas barreras para poder cumplir con la labor de ayudar a los estudiantes a confrontar ideas y puntos de vista, a desafiar lo que parecía evidente, a superar la compartimentación y a compartir el conocimiento.
Todo esto, que supone un gran trabajo de organización, de reunión y de búsqueda de acuerdo, ha sido intenso pero muy interesante en opinión de los dos polos de la relación. Si a esto sumamos los resultados de aprendizaje obtenidos, el esfuerzo realizado parece haber merecido la pena.
La importancia, pues, del trabajo interdisciplinar es tanta que se hace necesario ponerla en práctica desde el momento de la formación académica. Solo así seremos capaces de abordar problemas que tienen su origen en una sola disciplina, pero su solución en la suma de los conocimientos de varias.
Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Ana Arribillaga, Profesora titular del departamento de psicología evolutiva y de la educación, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea
