Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Presentación del artículo
El estudio titulado “El coronavirus en el cerebro y la posible función antiviral de la melatonina frente a COVID-19” aborda los efectos neurotóxicos derivados por SARS-CoV-2, con un énfasis particular en entender cómo las defensas naturales del cuerpo actúan contra el virus y examinando la hipótesis sobre los beneficios terapéuticos de melatonina para pacientes afectados por COVID-19. Este análisis también considera la importancia de investigar estos efectos debido al aumento en daño cerebral observado con el avance de la edad y su relevancia ante las consecuen0nicas neurodegenerativas a largo plazo.
Objetivos del estudio
- Entender cómo atenúan SARS-CoV-2 la defensa natural del cuerpo y evaluar el rol de melatonina como posible antiviral.
- Explorar los beneficios terapéuticos potenciales de la administración de melatonina en pacientes infectados por COVID-19.
- Investigar el papel que podría tener la reducción natural del nivel de melatonina con la edad en aumentar la vulnerabilidad a infecciones graves como COVID-19.
Importancia y tareas propuestas para los futuros estudios
El estudio destaca que, si bien se han identificado síntomas clínicos característicos de la COVID-19, es crucial comprender cómo el SARS-CoV-2 afecta al sistema nervioso central y promueve alteraciones neurológicas. Se plantean preguntas para considerar en torno a estos efectos neurotóxicos del virus y los potenciales beneficios que podrían derivarse de la administración sistemática de melatonina, incluyendo el establecimiento de protocolos terapéuticos.
Conclusiones
Los autores concluyen alentando a iniciar ensayos clínicos para determinar eficazmente la potenciación de los pacientes infectados por COVID-19 utilizando melatonina, lo cual podría mejorar el estado general y reducir efectos secundarios adversos. Esto se ofrece como un paso fundamental en demostrar la viabilidad de melatonina no solo para controlar la propagación del virus sino también para su uso terapéutico complementario con otros tratamientos contra COVID-19 disponibles actualmente, especialmente considerando los beneficios adicionales que ofrece como antioxidante y estimulador inmune.
Fuente: Alejandro Romero Martinez, Profesor de Toxicología, Universidad Complutense de Madrid
Preguntas frecuentes
Q1: ¿Cómo el SARS-CoV-2 afecta al sistema nervioso central y promueve alteraciones neurológicas?
Respuesta: El estudio destaca la importancia de comprender los efectos neurotóxicos del virus en el sistema nervioso central, incluyendo cómo puede llevar a cambios neuronales adversos. Se plantean preguntas sobre estos aspectos para su investigación futura.
Q2: ¿Qué beneficios terapéuticos potenzados se podrían derivar de la administración sistemática de melatonina en pacientes infectados por COVID-19?
Respuesta: La investigación propone que con una administración adecuada, la melatonina puede ofrecer beneficios terapéuticos para las personas afectadas por el virus, mejorando su estado general y reduciendo efectos secundarios adversos.
Q3: ¿Cómo podría disminuir la vulnerabilidad a infecciones graves como COVID-19 debido a una reducción natural del nivel de melatonina con la edad?
Respuesta: El estudio aborda cómo el descenso en los niveles naturales de melatonina relacionado con el envejecimiento puede aumentar su vulnerabilidad al COVID-19 y potencialmente otras infecciones graves.
Q4: ¿Cuáles son las ventajas adicionales que ofrece la melatonina además de sus beneficios antivirales?
Respuesta: Además de su posible función antiviral, se mencionan los beneficios como antioxidante y estimulador inmune de la melatonina.
Q5: ¿Qué pasa si no hay evidencia directa en el estudio sobre los efectos del SARS-CoV-2 sobre el sistema nervioso central?
Respuesta: Aunque este aspecto podría ser un área de investigación futura, la importancia que se le da al estudio indica que es una preocupación relevante para comprender completamente los efectos del COVID-19.
Q6: ¿Por qué no hay discusión sobre otros tratamientos contra el SARS-CoV-2 en este estudio?
Respuesta: Aunque se abordan otras posibles investigaciones futuras, la focalización del estudio actual es explorar los beneficios terapéuticos potenciales de la melatonina para pacientes infectados por COVID-19.
Q7: ¿Es posible que el uso sistemático de melatonina tenga efectos adversos?
Respuesta: Aunque no se mencionan específicamente en este estudio, siempre existe la posibilidad de efectos secundarios; sin embargo, los investigadores proponen un protocolo terapéutico para evaluar su eficacia y seguridad.
Texto original (2020)
La presentación del artículo “El coronavirus en el cerebro y la posible función antiviral de la melatonina frente a COVID-19”, aborda los efectos neurotóxicos derivados por SARS-CoV-2, enfatizando su propósito original: entender cómo atenúan las defensas naturales del cuerpo en contra el virus y explorar la posibilidad de usar melatonina para aliviar los síntomas. La introducción también toca la importancia del estudio debido a que, aunque se ha identificado COVID-19 como una amenaza para salud física principalmente, su impacto neurologico y el incremento en daño cerebral con edad son preocupantes y requieren atención. Además, alude la hipótesis sobre los beneficios terapéuticos de melatonina para pacientes afectados por COVID-19. Esta es una visión general neutra que resume el propósito del artículo y sugiere preguntas a considerar sin incluir datos ni opiniones adicionales no presentadas en la introducción o texto principal del mismo.
La actual pandemia de la COVID-19 ha colapsado los sistemas de salud pública hasta límites sin precedentes. Pero además de esta trágica amenaza para la salud, que se ha extendido por todo el planeta, se espera que sus consecuencias socioeconómicas sean dramáticas en todos los países. Ante este panorama y la falta de una vacuna efectiva, científicos de todo el mundo se afanan por buscar nuevas estrategias terapéuticas para mitigar las graves consecuencias derivadas de la “disfunción multiorgánica” en pacientes infectados por la COVID-19.
Aunque la mayoría de los síntomas clínicos han sido ya caracterizados, la comunidad científica trata de esclarecer cómo el SARS-CoV-2 alcanza y se propaga por todo el sistema nervioso central (SNC), causando alteraciones neurológicas.
El coronavirus en el cerebro
El receptor celular de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2), que sirve como puerta de entrada del virus en la célula huésped, está presente en el organismo de manera ubicua: pulmones, corazón, tracto gastrointestinal, hígado, riñón, vejiga, mucosa oral, etc., además del SNC. De hecho, la reciente detección de SARS-CoV-2 en líquido cefalorraquídeo, unida a la práctica de autopsias en pacientes fallecidos por COVID-19, han revelado la presencia del virus en el tejido nervioso.
Los coronavirus humanos poseen la capacidad de penetrar en el SNC afectando al nervio olfativo y al neuroepitelio del bulbo olfatorio, lo que podría dar lugar al cuadro de anosmia que sufren muchos pacientes COVID-19. Como resultado de la inflamación nasal y el edema de la mucosa, el virus podría usar la vía linfática o la sangre para infectar las células endoteliales de la barrera hematoencefálica (BHE), extenderse al cerebro y causar daño neurológico.
Eso explicaría por qué se han asociado con la COVID-19 una serie de trastornos neurológicos como encefalopatías, meningitis, síndrome de Guillain-Barré, enfermedades cerebrovasculares y epilepsia.
Los efectos antivirales de la melatonina
La melatonina (N-acetil-5-metoxitriptamina), pese a no ser una molécula que disminuya la carga viral ni su replicación, tiene múltiples acciones antivirales. Cabe pensar que su elevada capacidad de difusión y alta permeabilidad a través de todas las barreras morfofisiológicas, incluida la BHE, le permitiría ejercer una actividad antiinflamatoria, antioxidante e inmunoestimuladora frente a la neuroinvasión causada por la COVID-19.
La actividad neuroprotectora de la melatonina frente a la COVID-19 podría explicarse a través de complejos mecanismos celulares y moleculares en los que intervendrían dos de sus receptores (MT1 y MT2), ampliamente distribuidos por el SNC. En este contexto, la melatonina podría regular la actividad de los linfocitos T, vulnerables a SARS-CoV-2, a través de los receptores MT1 y MT2.
Author provided
De momento ignoramos cuáles son los mecanismos concretos a través de los cuales estos receptores MT1 y MT2 podrían influir en la señalización mediada por melatonina en el cerebro de pacientes afectados por la COVID-19. Sin embargo, la protección a través de los receptores de melatonina ya se había sugerido frente al virus de la encefalitis equina venezolana o para mejorar la capacidad de defensa antioxidante frente al virus respiratorio sincitial. Razones de más para evaluar el posible papel terapéutico de la melatonina frente al SARS-CoV-2.
Además, aunque aún estamos aprendiendo de la historia natural y la patogenicidad de este coronavirus emergente, cabe pensar que, meses o años después de la infección, varios tejidos, incluido el cerebro, podrían sufrir un deterioro significativo. Y eso conllevaría la aparición de trastornos neurodegenerativos.
Edad y melatonina
La disminución progresiva de la melatonina con la edad podría contribuir a explicar el aumento aparente de sensibilidad a la COVID-19 en personas de edad avanzada. Como consecuencia del envejecimiento, la glándula pineal acumula depósitos de calcio y disminuye la liberación de melatonina en plasma y líquido cefalorraquídeo. Cambios que parecen estar relacionados con alteraciones fisiopatológicas.
¿Se solucionaría administrando melatonina? Cuando se administra por vía oral, la melatonina tiene una baja y variable biodisponibilidad, que oscila entre el 3% y el 33%. Además, el cerebro es el órgano donde la melatonina alcanza una concentración más baja tras su administración, lo que podría justificar el uso de dosis elevadas para contrarrestar el potencial neuroinvasivo del SARS-CoV-2.
Entonces, ¿cuáles serían los regímenes de dosificación de melatonina recomendables en pacientes con COVID-19? Recientemente se ha propuesto una dosis de al menos 40 mg/día, vía oral, para controlar la propagación de la enfermedad. En casos mas severos, en pacientes en “fase de hiperinflamación”, se requerirían dosis orales de 100 mg/día o, al menos, 1 mg/kg. Un número significativo de estudios indican que la melatonina es segura, incluso a dosis 100 veces más altas que las fisiológicas.
El potencial de la melatonina como tratamiento adyuvante suena cada vez más como una terapia factible frente a la COVID-19. Su administración en combinación con otros fármacos no solo mejoraría el estado de los pacientes infectados, sino que reduciría los posibles efectos secundarios que se derivarían de los mismos.
Desde aquí abogamos por la puesta en marcha de ensayos clínicos que diluciden la eficacia de esta molécula universal en la prevención y el manejo clínico de los pacientes afectados por la COVID-19.
Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Alejandro Romero Martinez, Profesor de Toxicología, Universidad Complutense de Madrid
