Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Implicaciones del Síntoma Gastrointestinal en la Transmisión de COVID-19
- Los síntomas gastrointestinales, como diarrea y dolor abdominal, están presentes en las primeras etapas del SARS-CoV-2.
- Estos síntomas ocurren antes de los signos respiratorios o fiebre reconocidos por la mayoría de los pacientes.
- La falta de sospechas debido a estos síntomas lleva a que no se soliciten pruebas y, consecuentemente, el individuo puede propagar sin saberlo el virus.
- Se ha asociado la presencia o alteración en la microbiota intestinal con la respuesta inflamatoria sistémica al SARS-CoV-2.
- La baja diversidad de flora intestinal se correlaciona con mayor gravedad y complicaciones asociadas a COVID-19, incluyendo obesidad y diabetes.
Objetivos del Estudio:**
El estudio busca identificar la relación entre cambios en la microbiota intestinal, síntomas gastrointestinales asociados con COVID-19 y su impacto sobre el curso de enfermedad.
Estrategias Investigativas:
- Análisis del microbioma en pacientes infectados por SARS-CoV-2 y correlación con marcadores inflamatorios e indicadores virales.
- Investigación sobre la influencia de diferentes dietas, fibra alimenticia y probióticos específicos en el microbioma intestinal para influir en la respuesta inmune ante COVID-19.
Implicaciones Posibles:**
- Identificación de las bacterias asociadas a una mayor gravedad podría conducir al desarrollo de dietas modificadas o probióticos para modular la respuesta inmune en etapas iniciales.
- La mejora del estado nutricional y la diversidad bacteriana puede no solo disminuir el riesgo de infección viral, sino también mejorar los problemas crónicos asociados con COVID-19 a largo plazo.
Autoría:** Sonia Villapol es Asistente Investigadora en Houston Methodist Research Institute. Fuentes del estudio provienen de la National Institutes of Health y otras instituciones científicas especializadas en COVID-19 y microbiota intestinal.
Preguntas frecuentes
“`html
Implicaciones del Síntoma Gastrointestinal en la Transmisión de COVID-19 FAQs
¿Son los síntomas gastrointestinales comunes en las etapas iniciales del SARS-CoV-2?
Sí, la presencia de síntomas como diarrea y dolor abdominal ocurre típicamente antes que los signos respiratorios reconocidos.
¿Por qué no se sospecha COVID-19 debido a estos síntomas?
La falta de conocimiento y la raridad de estos síntomas en comparación con los respiratorios pueden llevar al individuo para que propague el virus sin saberlo.
¿Cómo está asociada la microbiota intestinal con COVID-19?
Se ha encontrado una relación entre cambios en la microbiota y respuesta inflamatoria al SARS-CoV-2.
¿La baja diversidad de flora intestinal afecta a COVID-19?
Correlacionada con una mayor gravedad y complicaciones como la obesidad y diabetes en los pacientes con COVID-19.
¿Qué objetivos tiene el estudio sobre microbioma intestinal y COVID-19?
El objetivo es identificar la relación entre cambios en la microbiota, síntomas gastrointestinales asociados con COVID-19 y su impacto sobre el curso de enfermedad.
¿Cuáles son las implicaciones potenciales del estudio?
El estudio podría conducir al desarrollo de dietas modificadas o probióticos para modular la respuesta inmune en etapas iniciales y mejorar los problemas crónicos asociados con COVID-19.
“`
Texto original (2020)
A medida que la COVID-19 se expande en todo el mundo, los investigadores están identificando un patrón emergente de personas ‘silenciosas’ no sintomáticas que contribuyen significativamente a su transmisibilidad. Este artículo explora cómo los síntomas gastrointestinales podrían jugar un papel crucial en detener la propagación del virus, examina las fases de enfermedad y investiga el impacto sobre la microbiota intestinal y posibles intervenciones dietéticas. (En este caso se ha asumido que los contenidos del artículo corresponden a una introducción neutral e informativa.)

El gran peligro del coronavirus radica en la pérdida de control por su implacable transmisibilidad. Sobre todo por parte de las personas que no muestran síntomas respiratorios ni fiebre, por lo que no saben si están infectadas: los llamados transmisores “silenciosos”. Los síntomas gastrointestinales pueden jugar un papel fundamental para detener la propagación.
En el curso de la COVID-19 tienen lugar varias fases. Se determinó que el 60 % de los infectados tenían problemas intestinales como diarrea, vómitos o dolor abdominal en las primeras etapas de la enfermedad. Esto días antes de detectarse síntomas respiratorios o incluso neumonía.
Cuando las personas infectadas presentan síntomas intestinales no se sospecha que se deba a la infección por el coronavirus. Por lo tanto, no son testadas. Esto representa un factor de riesgo enorme en la transmisibilidad.

Royalty-free Illustration, FAL
Un síntoma para cada fase
Al inicio de la enfermedad, el virus comienza a replicarse e infectar las células de distintos sistemas del organismo. Esto puede causar disfunción intestinal, cambios en la flora bacteriana e inflamación sistémica aguda.
A medida que la enfermedad progresa, el virus no necesita replicarse y la cascada inflamatoria más potente estalla, acompañada de problemas respiratorios y fiebre. Las personas que presentaron síntomas intestinales en las primeras fases fueron las que desarrollaron mayores complicaciones en fases más avanzadas.
Las razones por las cuales el SARS-CoV-2 causa más patologías en algunas personas que en otras siguen sin conocerse. Aún así, hay pacientes que logran eliminar el virus sin desarrollar síntomas, lo que sugiere que un sistema inmunitario fortalecido puede darnos la clave para comprender y superar la infección viral.
En este contexto, identificar los síntomas no respiratorios asociados con la COVID-19 lo antes posible podría detener la propagación.
Alteraciones en la flora microbiana
La puerta de entrada principal para la invasión del SARS-CoV-2 son los receptores de la enzima convertidora de la angiotensina 2 (ACE2) que se expresan en los pulmones, pero también se encuentran en los intestinos.
La entrada del coronavirus produce un aumento de la inflamación que causa alteraciones en la flora intestinal. Estas pueden agravar la llamada tormenta sistémica de citoquinas o la hiperinflamación en los pacientes más severos. La mayoría de las comorbilidades de la COVID-19 como la obesidad, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y la vejez se asocian con una disminución de la diversidad microbiana.
A menor diversidad, existe una mayor respuesta inflamatoria. Por lo tanto, esperaríamos un peor pronóstico de la COVID-19. Si podemos identificar qué bacterias orquestan el curso de la enfermedad, podríamos predecir la gravedad y el pronóstico de COVID-19.
Un par de estudios con un grupo muy reducido de pacientes hospitalizados, identificaron que el coronavirus alteraba los microbios intestinales de los pacientes en relación con la severidad de la COVID-19.
Estudios similares son necesarios también en la población asintomática o con síntomas leves. En nuestro laboratorio tratamos de identificar qué bacterias intestinales en infectados de SARS-CoV-2 guardan relación con marcadores inflamatorios y con la carga viral. Si podemos establecer qué bacterias se asocian con la sintomatología, podríamos interferir y modificar la abundancia de estas bacterias para protegernos de la gravedad de COVID-19.
Dieta y probióticos
Es posible modificar la flora intestinal cambiando la dieta o usando probióticos específicos. Bacterias de la familia Bifidobacterium o Lactobaccillus reducen la inflamación. Otras, como el Clostridium, pueden actuar como posibles patógenos.
Si promovemos un estado nutricional adecuado podemos mejorar la respuesta inmune en las primeras etapas de la infección. Esto dependería de la ingesta de fibra dietética que disminuye el riesgo de infección. Además, las vitaminas A, D, C o E y los ácidos grasos omega-3 favorecen que las bacterias intestinales fermenten subproductos que ayudan a la respuesta antiinflamatoria.
Una vez que determinamos qué bacterias están asociadas con la gravedad de la COVID-19, podríamos diseñar tratamientos o dietas para modificarlas en cuestión de días. Puede ser posible reducir la respuesta inflamatoria modificando la flora intestinal para protegernos de las consecuencias más graves de COVID-19. Al aumentar la diversidad bacteriana, no solo nos protegemos contra las infecciones virales, sino también contra otros problemas de salud, incluida la mental.
![]()
Sonia Villapol recibe fondos de National Institutes of Health.
Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Sonia Villapol, Assistant Professor , Houston Methodist Research Institute

Trump confirma captura de Maduro en conferencia desde Mar-a-Lago

Imagen oficial confirma captura de Maduro: publicada por Trump, replicada por la Casa Blanca y validada como auténtica

Deeptrack Gotham: imagen de Maduro con uniforme es auténtica según análisis

Nueva imagen de Maduro capturado también presenta signos de manipulación digital

Corina Machado: “Esta es la hora de los ciudadanos”

Habrá que hacer algo con México: Trump tras ataque en Venezuela

Maduro rumbo a Nueva York y Delcy en Moscú: lo que se sabe hasta ahora

Imagen de la captura de Maduro: análisis preliminar sugiere posible manipulación digital

Ataque a Venezuela: cronología de la captura de Maduro en 2026

Estrategias inteligentes para apostar en la Primera División de Chile


