Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Vínculos entre Mascotas y Transmisión del Coronavirus SARS-CoV-2: Un Análisis Neutral e Informativo
Fue publicado en marzo de 2021 por El Editor Nacional.
La transmisión interspecies, es decir, del virus al ser humano a través de mascotas como perros y gatos, no ha demostrado existir. Se han realizado pruebas para determinar si los animales pueden transmitir el SARS-CoV-2 (el virus responsable por la enfermedad COVID-19) al ser humano, sin encontrarse evidencia concluyente en este sentido hasta la fecha.
Revisión de Casos y Etiología
- Casos registrados: Desde marzo de 2021, han habido casos donde se detectaron virus relacionados con el SARS-CoV-2 en perros y gatos. Sin embargo, estos animales no presentaban síntomas graves ni transmitían la enfermedad a otros humanos.
- Etiología de los Virus: Los coronavirus son comunes entre las especies animales incluyendo el humano. A pesar de que pueden pasar de un animal a otro, este proceso es lento y requiere cambios genéticos sustanciales.
- Ejemplos: En casos notables como los registrados en Hong Kong o Lieja (Bélgica), la transmisión del SARS-CoV-2 desde mascotas a humanos ha sido investigada pero no confirmada.
- Consideraciones Económicas: En España, con una población de perros estimada en alrededor de 6.3 millones y gatos cerca del millón de habitantes, es factible el interés humano sobre los posibles vínculos entre mascotas y SARS-CoV-2.
Prácticas recomendadas para la Higiene Ambiental con Mascotas
Recomendaciones de Práctica: Para evitar posibles brotes, es crucial mantener prácticas habituales de higiene ambiental en los espacios compartidos entre seres humanos y mascotas. Esto incluye lavarse las manos regularmente con agua tibia y jabón antes y después del contacto directo con la mascota.
Conclusiones
Reflexión Final: Se concluye que hasta ahora no hay indicios fiables de transmisión direccional entre SARS-CoV-2 y mascotas domésticas. Es fundamental mantener el bienestar animal respetando las medidas recomendadas por expertos sanitarios.
Preguntas frecuentes
Texto original (2020)
En este artículo se examina el tema de las mascotas y su posible vincular con la transmisión del coronavirus SARS-CoV-2. Aunque hay casos registrados, como en Hong Kong o Lieja, no existe evidencia concluyente que sugiera que los animales pueden transmitir el virus a los humanos durante esta crisis sanitaria global. Las mascotas y su bienestar deben ser consideradas sin temor excesivo hacia ellos por parte de sus dueños afectados o no, siempre y cuando se mantengan las buenas prácticas habituales para evitar la contagio con el coronavirus.
En España hay censados más perros (6,3 millones) que jóvenes menores de 15 años. El 62 % de la población que sobrepasa esa edad tiene uno o más canes o gatos, y hay unos 13 millones de mascotas registradas. Para cada propietario su mascota es única y es lógico que se preocupe cuando lee que perros, gatos y tigres intervienen en la transmisión del coronavirus SARS-CoV-2.
Desde 1940, centenares de microbios patógenos aparecieron en regiones donde jamás se habían visto. Más del 60 % de las infecciones emergentes de los últimos cuarenta años han sido zoonosis, es decir, enfermedades infecciosas animales que se transmiten a humanos. En estas suele haber varias especies implicadas y, aunque algunas provienen de animales domésticos, la mayoría de ellas (71,8 %) se originan en animales salvajes (por ejemplo, los virus respiratorios severos, el del sida, el ébola y el zika) y están aumentando con el tiempo.
Los coronavirus se conocen desde hace aproximadamente cincuenta años como agentes de infecciones respiratorias, entéricas o sistémicas de animales domésticos. Los coronavirus felinos y caninos están muy extendidos, lo que a veces conduce a la aparición de enfermedades fatales como la peritonitis infecciosa felina y la coronavirosis canina, a las que somos inmunes los humanos.
En los humanos, los coronavirus pueden causar enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Medio Oriente (causado por el MERS-CoV), el síndrome respiratorio agudo severo (causado por el SARS-CoV-1) y la actual enfermedad COVID-19 (causada por el SARS-CoV-2).
¿Pueden las mascotas contraer el coronavirus de los humanos?
Si los animales pueden contraer el virus, ¿pueden devolverlo a las personas? ¿Debo evitar el contacto con mascotas u otros animales si estoy enfermo de COVID-19?
La respuesta más sencilla es que su mascota no le transmitirá el coronavirus. Estos aparecen en prácticamente todas las especies animales, incluidos los humanos, y se asocian comúnmente con infecciones intestinales y respiratorias poco aparentes o transitorias. Tienden a ser muy específicos de cada especie y la transmisión entre especies no es común.
La respuesta más compleja es la siguiente: los coronavirus se han adaptado por mutación durante miles de años a prácticamente todas las especies de animales, incluidos los humanos. Solo causan enfermedades en las nuevas especies a las que infectan y tienden a permanecer en esa especie manteniendo la conformación genética que permita su adaptación a los nuevos huéspedes.
Aunque los coronavirus pueden pasar de un huésped a otro, es un proceso lento y requiere un cambio genético muy significativo. No hay evidencia de que los coronavirus de nuestras mascotas más comunes hayan infectado a los humanos en el pasado reciente o viceversa.
Unsplash/Stefan Heesch, CC BY-SA
Lo que dicen los datos
Según algunas estimaciones, las mascotas más abundantes en el mundo en 2018 eran los perros (unos 470 millones) y los gatos (370 millones). De momento se han registrado cinco casos de infección con el coronavirus (SARS-CoV-2) causante de la actual pandemia (COVID-19) en mascotas y ninguno de los animales presentaba síntomas de la enfermedad.
El 3 de marzo, los servicios sanitarios de Hong Kong realizaron pruebas a 27 perros y 15 gatos que guardaban cuarentena por haber convivido con humanos contagiados. Solamente dos perros y un gato dieron positivo a las pruebas del coronavirus.
El 27 de marzo, la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Lieja informó que las muestras de vómito y heces de un gato habían dado positivo por SARS-CoV-2. El gato vivía con una mujer que había sido diagnosticada con COVID-19 después de regresar de Italia.
Unsplash/Max van den Oetelaar, CC BY
Ya sé que un tigre no es una mascota doméstica, pero el anuncio de un tigre malayo infectado en el zoo del Bronx de Nueva York, que apareció en la primera plana de muchos periódicos el pasado 5 de abril, desató todo tipo de especulaciones acerca de si lo que ha ocurrido con un tigre pudiera aplicarse a otros felinos como los gatos.
Empecemos por relativizar las cosas. Esta es la primera vez que un tigre se infecta con COVID-19. En Estados Unidos hay al menos 10 000 tigres en cautividad, aunque algunas estimaciones elevan la cifra a 25 000. La tasa de contagios es, pues, despreciable y los síntomas mínimos.
El informe de los técnicos del Laboratorio Nacional Veterinario del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA) que analizaron frotis de las mucosas del animal, concluye que este tigre y otros cuatro grandes felinos del zoo enfermaron después de exponerse a un trabajador contagiado pero asintomático encargado de atenderlos. No hay evidencia de que otros animales del zoológico muestren síntomas.
Los animales de compañía son inocentes
En Estados Unidos, el servicio de análisis clínicos de los laboratorios IDEXX ha evaluado más de cuatro mil muestras de gatos y perros con su nuevo sistema de ensayos para el virus COVID-19 y no ha obtenido resultados positivos en ninguna de ellas. Son buenas noticias, pero con la reserva de que las pruebas se han realizado con muestras recibidas para otros análisis y, por tanto, sin saber si los animales habían tenido o no contacto con humanos contagiados.
Ese análisis masivo y los casos conocidos han llevado a la Organización Mundial para la Salud Animal (OIE) a concluir que hasta la fecha no hay indicio alguno de que ningún animal, incluidas las mascotas, el ganado doméstico o los animales salvajes, puedan ser una fuente de infección directa por COVID-19. Tampoco se espera que tal cosa ocurra. La propagación actual de la pandemia es el resultado de la transmisión de humano a humano. Por lo tanto, no hay justificación para tomar medidas contra los animales de compañía que puedan comprometer su bienestar.
Unas cuantas recomendaciones
Como no hay evidencia de que las mascotas puedan transmitir COVID-19 a las personas sino más bien lo contrario, la OIE ha recomendado algunas precauciones elementales destinadas a evitar el contagio, que son las mismas recomendadas para la higiene personal: lavarse las manos con agua tibia y jabón antes y después de interactuar con la mascota, limpiar con lejía diluida cualquier objeto o recipiente que use el animal; en el caso de los perros, sacarlos al exterior lo menos posible y, cuando se haga, evitar los contactos físicos con personas y con otros animales, además de lavarles con agua y jabón patas y hocico para evitar el riesgo de infección por contagio físico.
Si usted está enfermo con COVID-19 (sospechado o confirmado) use una mascarilla y restrinja el contacto con mascotas y otros animales como haría con otras personas. Cuando sea posible, haga que otro miembro de su hogar cuide a sus animales mientras esté enfermo. Evite contactos como caricias, arrumacos, besos o lamidos, y no comparta con ellos su comida.
Recuerde una cosa: las mascotas pueden ser sus víctimas, nunca la causa de su contagio.
Manuel Peinado Lorca es responsable del Grupo Federal de Biodiversidad del PSOE.
Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Manuel Peinado Lorca, Catedrático de Universidad. Departamento de Ciencias de la Vida e Investigador del Instituto Franklin de Estudios Norteamericanos, Universidad de Alcalá
