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Los tres sitios del sistema solar en los que deberíamos buscar vida

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

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Universo Celestial Potencial Habitable

Santiago Pérez Hoyos: Existe una creciente evidencia que sugiere la presencia de ambientes habitables dentro del sistema solar y más allá.

  • En Venus, los científicos han identificado fosfano como un indicador potencial para vida aérea sólida en nubes altas debido al ciclo biológico hipotético que podría sostener microbios.
  • Encélados es una luna helada donde se piensa la presencia de agua subterránea, alimentada por mareas y posibles fuentes termales similares a las fumarolas terrestres o volcanes marinos que podrían mantener un océano bajo su superficie.
  • Marte presenta pruebas firmes del pasado y presente de agua líquida, con lagos enterrados profundamente en la corteza rocosa. La exploración está avanzando hacia hábitats subterráneos que podrían albergar vida halófila adaptada a condiciones salinas.

Todos estos entornos presentan limitaciones como altas temperaturas, radiación o bajo contenido de agua líquida; sin embargo, cada uno tiene un poten01/3.html

Preguntas frecuentes

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Preguntas Frecuentes sobre Entornos Habitables en el Universo Celestial Potencial

¿Qué indica la presencia de fosfano en las nubes altas de Venus?
Respuesta: Los científicos lo han identificado como un posible indicador para vida aérea sólida basándose en ciclos biológicos hipotéticos que podrían sostener microbios.

¿Qué características hace probable la existencia de agua subterránea en Encélados?
Respuesta: El potencial océano bajo el hielo es posible gracias a las mareas y fuentes termales, similares al agua debajo del casquete helado.

¿Cuáles son algunas pruebas que sugieren la presencia de agua en Marte?
Respuesta: Se han encontrado evidencias firmes tanto del pasado como del presente del agua líquida, incluyendo lagos enterrados bajo su superficie.

¿Qué tipo de vida podría existir en los hábitats subterráneos marcianos?
Respuesta: Se considera la posibilidad de halófilas adaptadas a condiciones salinas que puedan vivir debajo de la superficie.

¿Cuáles son las limitaciones ambientales para vida en Venus y Marte?
Respuesta: Ambos tienen altas temperaturas, radiación o bajo contenido de agua líquida que representan desafíos significativos.

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Texto original (2020)

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Unsplash/Nicolas Lobos, CC BY-SA

Hace décadas que el gran divulgador Carl Sagan imaginó magistralmente diferentes ambientes para la vida en un sistema solar que poco a poco íbamos descubriendo. En tiempos recientes, las especulaciones han ido dejando paso a evidencias firmes de que algunos de estos entornos tienen el potencial de albergar hábitats extraños pero sospechosamente familiares. Los últimos datos científicos nos permiten enfocar la búsqueda hacia los lugares que parecen más probables.

En las últimas semanas, varias noticias han dibujado tres situaciones muy distintas. El fosfano en Venus nos invita a pensar en formas de vida suspendidas a gran altura, en un hábitat completamente aéreo. Apenas unos días más tarde se anunciaban nuevos resultados sobre Encélado, una de las lunas heladas de Saturno, que enfatizaban la idea de un océano encapsulado. Finalmente, Marte volvió a presentar su candidatura para la habitabilidad con la confirmación de lagos de agua líquida y salada bajo su superficie.

¿Vida en las nubes, en un océano atrapado por el hielo o en lagos subterráneos? No son lugares tan extraños como podría parecer.

Las posibilidades de Venus han sido muy comentadas recientemente. Los autores del descubrimiento de fosfano han mostrado también un posible ciclo de vida que permitiría el mantenimiento de microbios en una biosfera aérea. Esta hipótesis ya había sido discutida con anterioridad y permite abrir diversas líneas de investigación en el ambiente terrestre. Las hipótesis que se manejan para Venus implican la vida contenida en el interior de las gotas de las nubes para compensar tanto la acidez como la enorme falta de agua en nuestro vecino.

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Encélado.
Cassini Imaging Team / SSI / JPL / ESA / NASA

Encélado es una luna compuesta básicamente por agua, cubierta de hielo en el exterior. En su interior, la fricción generada por las mareas de Saturno proporcionarían la fuente de energía necesaria para crear un gigantesco océano encapsulado. Esta situación sería similar a la de otros satélites, como Europa, en Júpiter.

En 2005, la sonda Cassini detectó la presencia de un géiser de agua. Desde entonces se ha intentado determinar por diferentes métodos cuál es la proporción de ingredientes como sal, urea, o amoníaco tanto por favorecer como por perjudicar la posible presencia de seres vivos.

Un reanálisis profundo de los datos acumulados durante 13 años por Cassini ha permitido detectar regiones más finas y jóvenes alrededor de las “rayas de tigre” que muestra Encélado. Estas zonas podrían estar relacionadas con puntos calientes en el océano profundo, tal vez, como en la Tierra, volcanes o fumarolas.

El ambiente volcánico submarino ha sido señalado como el posible origen de la vida en la Tierra y es el sueño de cualquier astrobiólogo, dado que permite tanto buscar vida fuera de la Tierra como estudiar nuestro propio origen. El análogo terrestre más cercano sería el lago Vostok, en la Antártida. Si recordamos el enorme esfuerzo que supuso acceder al propio lago bajo apenas un par de kilómetros de hielo queda clara la enorme complejidad de acceder al posible hábitat de Encélado, bajo una corteza tal vez diez veces más gruesa.

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Panorámica la superficie marciana capturada por el rover Curiosity de la NASA entre el 24 de noviembre y el 1 de diciembre de 2019.
NASA/JPL-Caltech/MSSS

Marte, el eterno candidato

Por último, Marte aparece siempre en la astrobiología, no solo por las más que firmes pruebas de la presencia continuada de agua líquida en su superficie, sino también porque la exploración de sus potenciales hábitats, tanto presentes como pasados, es quizá una de las más sencillas.

Recientemente, la misión Mars Express ha confirmado la detección previa de lagos enterrados un kilómetro y medio bajo la superficie. Aunque se sigue debatiendo la interpretación de las observaciones, agua con una elevada salinidad podría permanecer líquida en esas condiciones, al abrigo de algunas de las dificultades que ofrece la superficie del planeta rojo, como son los cambios extremos de temperatura y la indefensión ante la radiación solar.

Las posibilidades marcianas de los organismos halófilos, adictos a los ambientes salados, se han estudiado por su potencial para generar metano, el gas biomarcador que parece haber sido detectado en el planeta rojo.

Estos tres ambientes, tan aparentemente diferentes, tienen en común sus analogías con la Tierra y son por lo tanto escenarios muy sugerentes donde buscar formas de vida sencilla en nuestro vecindario galáctico. Todos ellos cuentan con sus propias limitaciones, pero también con un gran potencial para incrementar nuestro conocimiento sobre cómo la vida pudo prender y prosperar en nuestro propio planeta.

The Conversation

Santiago Pérez Hoyos ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Santiago Pérez Hoyos, Investigador Doctor Permanente – Astronomía y Astrofísica, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea