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México: Sin derecho, va nuestra replica. Las capuchas responden.

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2013. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Introducción Defensiva e Intencional

Tabla de contenido:

La actitud defensiva ante acusaciones y la tendencia a reaccionar con vehemencia frente a desafíos policiales reflejan una experiencia histórriceo-social de confrontación que ha marcado profundamente el tejido sociopolítico del país. Esta perspectiva se entreteje en un panorama donde las alternativas surgidas han emergido como respuestas a la represión gubernamental y al consumismo mediático, buscando autenticar su identidad dentro de una lucha por el sentir popular subyacente.

Dualidad entre Actitud Auténtica e Insurreccional

En un contexto donde se intenta distinguirse como representantes genuinos del sentir nacional frente a la represión y manipulación mediática, el texto señala una insurrección simbólica contra prácticas violentas percibidas por los activistas como necesarias. Esta postura de desafío al statu quo sugiere un movimiento que se reivindica tanto en la defensa del terruño común y natural, como en una crítica hacia las estructuras autoritarias del mercado capitalista que perpetúan el sometimiento social.

Campaña de Desinformación y Representación

El mensaje revela cómo la prensa ha jugado un papel crucial en facilitar discursos desfasados con respecto al rol del pueblo, contribuyendo a perpetuar una narrativa que minimiza el conocimiento sobre movimientos sociales auténticos y las historias fundamentales de resistencia previas.

Enfatizando la Resistencia Física

Se señala como pilar fundamental para construir una realidad alternativa que no se base en luchas insignificantes, sino en manifestaciones físicas y de resistencia profundamente arraigadas. La experiencia compartida del dolor por las represiones pasadas aporta sinceridad al llamado actual hacia un movimiento más auténtico e inquebrantable que se opone frontalmente contra cualquier tipo de opresión en la vía insurreccional y subversiva, manteniendo su furia como elemento vivificador del presente.

Reivindicación Política

En el clímax de este llamado a la acción se advierte una lucha intransferible contra cualquier opresión y un deseo firme por fomentar un cambio social en consonancia con las insurrecciones observadas globalmente, rechazando consideraciones e indiferencia al rol del poder autoritario. El mensaje expresa la voluntad de llevar a cabo una revolución simbólica que se siente real y presente dentro de su lucha contra el sistema establecido por mecanismos no violentos, promoviendo activamente esas insurrecciones como vanguardia en un movimiento más amplio.

Continuidad Histórica

Este mensaje destaca la importancia de las conexiones históricas entre resistencias pasadas y presentes, reconociendo a aquellos que han luchado contra el estado federal en ejercicios anteriores. Esto se suma al llamado por un movimiento autónomo e independiente del gobierno autoritario-mercantil para construir una realidad horizontal desde la organización y estructuras propia, poniendo énfasis en que este esfuerzo debe ser continuado a través de insurreciones incesantes.

Conclusión

El texto finaliza con un llamamiento urgente para mantener la ira y consciencia social como bases fundamentales en su lucha por una sociedad más justa, asegurando que aunque las insurrecciones puedan tomar forma violenta, estas no serán el único medio de expresión o cambio. La firmeza del llamado es un testimonio al compromiso continuo y activo para llevar la acción hasta su fin.

Preguntas frecuentes

¿Cómo refleja esta introducción las experiencias histórico-sociales de confrontación con el estado federal?

La introducción delinea cómo se han manifestado actitudes defensivas y enfrentamientos feroces ante acusaciones, que son producto de un tejido sociopolítico marcado por una histórica confrontación entre la población civil y las autoridades policiales. Estos aspectos reflejan experiencias persistentes donde el movimiento popular ha buscado autenticar su identidad dentro del contexto de lucha social.

¿Qué se entiende por actitud insurreccional pero auténtica y cómo difiere esto de la formación tradicional?

Se discute una actitud que busca desafiar el statu quo, reclamando justicia social más allá del consumismo mediático. Esta postura se distingue por su enfoque simbólico y crítico hacia prácticas violentas consideradas innecesarias, optando por manifestaciones profundamente arraigadas que buscan construir una realidad alternativa defendiendo el sentir nacional.

¿Cuál es la función de los medios en este contexto y cómo contribuyen a desfasar discursos acerca del rol del pueblo?

Los medios juegan un papel crucial al facilitar narrativas que minimizan el conocimiento sobre movimientos sociales auténticos, perpetuando una imagen distorsionada. Se observa cómo estos discursos desfasados pueden socavar la percepción del rol público dentro de los conflictos.

¿Qué papel juega el dolor por represiones pasadas en el movimiento actual?

El dolor causado por las represiones históricas es una fuente importante de empatía y unidad dentro del presente, evidenciando la seriedad con la que se reivindica resistencia físicamente auténtica contra cualquier tipo de opresión.

¿Qué implica el concepto de revolución simbólica en este contexto?

Una «revolución simbólica» se refiere a un cambio social y una lucha contra estructuras autoritarias que buscan manifestarse no solo por medio del movimiento presente sino también inspirando acción global, abogando firmemente por cambios sociales en consonancia con insurrecciones observadas internacionalmente.

¿Cómo se establece la continuidad histórica y qué importa para el esfuerzo actual?

La introducción reconoce las similitudes entre las resistencias pasadas y presentes, resaltando su legado como base fundamental del movimiento. Este reconocimiento subraya la necesidad de un esfuerzo continuo en contraposición al opresor federal para construir una realidad horizontal a través de estructuras autónomas.

¿Cuáles son las fundamentales bases del llamado según este texto?

El ira y la conciencia social se destacan como piedras angulares para persistir en una lucha por una sociedad más justa, asegurando que aunque insurrecciones violentas puedan ser un medio de expresión, estos no son el único camino hacia el cambio.

¿Cómo se espera que los activistas persistan en su lucha y cuál es la importancia del compromiso continuo?

Se anima a mantener firme la ira y conciencia social, enfatizando el deber activo para llevar las acciones hasta sus fines. La persistencia en esta lucha se entiende como una expresión sostenida del compromiso cívico frente al opresor federal.


Texto original (2013)

La introducción destaca la actitud defensiva y reactiva ante acusaciones, enfatizando un historial previo de confrontación policial. Además señala una postura crítica hacia los “movimientos sociales” actuales e intenta alzarse como alternativa auténtica representante del sentir popular frente a la represión gubernamental y el consumismo mediático, mientras aboga por prácticas violentas en contraposición a lo que percibe como discursos vacíos.

Mensaje segundo de la Coordinadora de las sombras.

Fuente: https://es.contrainfo.espiv.net/2013/10/05/mexico-sin-derecho-va-nuestra-replica-las-capuchas-responden/#more-18186

¿Por qué ahora se preocupan de que no tengamos rostro, si antes de nos lo tapáramos para ustedes no existíamos?

Las palabras se empezaron a amontonar mientras nosotros todavía con las capuchas sudadas, las rabias sólidas y las sonrisas erguidas nos replegábamos entre las callejuelas a la violenta “normalidad”. Miles de comentarios monocordes se empezaron a propagar, era el discurso del poder muy bien maquillado lo que empezaron a repetir los ciudadanos mediatizados. La prensa no tardó en servir el plato caliente de la desinformación y de ayudar como altavoz para esta discursiva impulsiva y sin fundamento. Era urgente para el poder desvirtuar las chispas revolucionarias que brillaron en rincones varios de este país, así la opinión pública (su opinión pública) cumplió su rol, empezaron a hablar sin sentido –alarmados- sobre lo que no conocían, sobre lo que les perecía grotesco e inadmisible, sobre aquello que no encajaba por más que quisieran en su ensayada retorica ciudadanista-democrática. El poder nos teme, tiene motivos, rompimos una vez más su tan preciada paz social, y tratan de aplastarnos reduciéndonos a: “halcones”, grupos de choque, vándalos irracionales. Nos tardamos, pero con la rabia y la dignidad intacta, nosotros, como encapuchados y subversivos que con firmeza combatimos el 2 de octubre, aventamos nuestras palabras.

Nos toca hablar.

Atacar la propiedad privada -y a sus guardianes serviles- es reivindicar la superioridad de la vida sobre la dictadura de los objetos. Nosotros atentamos, no contra tal banco, no contra tal comercio, atacamos una lógica; atacamos a la asesina dictadura del mercado (bajo la que descansan millones de muertos y una naturaleza agonizante) de forma simbólica, apuntando contra su sustento, que es el respeto que nos han inculcado hacia su sacrosanta figura desde niños (ahí se incluyen a los policías, cuyo único fin es perpetuar el orden de la sociedad mercantil, ósea, defender esta). ¿En qué  nos sirve esto? Miles, sabemos, sonreirían al saber que detrás de los ataques hay acciones de individuos conscientes; que están realizando acciones de negación, contra lo que ellos también tienen deseos de negar; la negación generalizada es el primer paso para la edificación. Ese es el sentido de un levantamiento (revolucionario, en el imaginario clásico) que la gente rompa su rol de mercancía, para asumirse como individuos, con capacidades. Muchos, están hartos de protestas inocuas, o de esperar a que alguien venga a “concientizarlos” o a “educarlos” (y no nos salgan con que lo que necesitan los oprimidos es cultura –y se imaginan su arte “alternativa” y buena onda) no quieren protestas, quieren afirmarse, quieren vengarse, quieren dar rienda suelta a sus pasiones, quieren hacerse escuchar, no por los de arriba, si no por sus iguales, e inclusive escucharse a sí mismos. Y sabemos que cuando den este paso, estarán empezando a tratar la revolución.

Varias noches de insurrección violenta pueden hacer más que diez años de incansable propaganda silenciosa.

(No somos imbéciles sabemos que la revolución no es solo romper vidrios, apuntamos a la organización autónoma de los oprimidos, a crear estructuras autónomas de organización donde se construyan las redes para una realidad horizontal, pero sabemos que esto se dará con miras a, durante y después de la insurrección, y con gusto sumaremos aportes a esta visión).

En el primer mensaje dejamos claro que no tenemos rostros, no tenemos voceros, aunque si palabra. Algunos lo saben, no aparecimos ayer, no somos un producto de moda, creado desde la nada. A esos activistas incautos que hoy nos acusan de no ser parte de la lucha les preguntamos:

¿Quiénes fueron frente de combate contra la Policía Federal durante la rebelión Oaxaqueña? ¿Quiénes dieron guerra durante la Cumbre de 2004 en Guadalajara? ¿Quiénes resistieron al lado de las bases dignas de la CNTE el 13 de Septiembre? Antes de hablar de que nosotros somos INFILTRADOS, sepan que hemos combatido con los pueblos, que sabemos lo que es la resistencia, y por ello mismo no nos sentimos una vanguardia, o el frente único e iluminado del movimiento social, sabemos lo que ha sufrido la gente y conocemos los errores de las luchas recientes. Conocemos quienes son los traidores y los señalamos con el dedo, sabemos que los “movimientos sociales” lucran con las esperanzas y con la sangre de muchos, así que nos van a venir a hablar de… ¿Reventar sus movilizaciones? ¿Debilitar al movimiento social? ¿De qué movimiento hablan? ¿De ese conjunto de sectas inofensivas y lastimeras de las que el gobierno se ríe? ¿Ese movimiento de entreguistas que espera a que en 2 milenios por obra de una fuerza metafísica las masas se articulen y empiecen a avanzar hacia la (lenta muy lenta) transformación de la sociedad?

Discúlpennos, enserio, no es desprecio por los esfuerzos genuinos, pero estamos hartos de tener que esperar. Estamos hartos de que nuestros muertos se pudran en el olvido, o detrás de esos discursos aburridamente-repetitivos al final de mítines de marchas incoloras. La lucha callejera no espera, grita por la venganza del pasado, por la pasión del presente, y por la negación que abre el camino al futuro, y sabemos, lo hemos visto, muchos ya se empiezan a sumar. A pesar de que nos tratan de enterrar con la opinión pública, vemos a miles que se vuelcan a nuestro lado. Por ellos y ellas seguimos más que firmes.

El mayor miedo del estado es saber que existen agentes ajenos a su lógica. Creían tener el monopolio de la fuerza, y nuestra práctica es una muestra contundente de que no es así. La violencia no solo les pertenece a ellos, hoy tenemos en nuestras manos el fuego, y a pesar de su gran maquinaria, no nos detendrán. Volveremos más pronto de lo que piensan. La pradera va a arder.

Que quede claro, ¡queremos fomentar una crisis social contra los valores de la dictadura del poder autoritario-mercantil! ¡Queremos propagar las insurrecciones que ya por todo el mundo empiezan a vislumbrarse!

Ante la embestida represiva, levantemos la capucha, mantengamos la furia en las calles y cultivemos nuestras conciencias.

Con los brazos armados y propagandísticos del poder ¡Ninguna consideración!

¡Hace 45 años acusaban a los sectores más combativos del movimiento estudiantil de ser Rusos, o agentes de la CIA, hoy nos acusan de PRIistas personas que desconocen la lucha real!

¡Fuego a los policías y a sus defensores (sean estos de izquierda o de derecha)!

¡Abajo el régimen de muerte y miseria!

¡Solidaridad con las y los detenidos!

¡Con la revuelta no podrán!

Primeros días de Octubre. Territorios admini$trado$ por el estado Mexicano.

Coordinadora de las sombras