Skip to content

“No es cierto, no es cierto, no es cierto…” | Historias de hojaldras y otros panes

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2011. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Complejas Dinámicas de Amor y Desigualdad Académica

Este artículo explora las complejas dinámicas del amor y la desigualdad dentro del contexto académico, utilizando la experiencia personal como una perspect hall para analizar cómo los roles preconcebidos pueden llevar a situaciones conflictivas.

  • Esta es una continuación de Vivimos Nuestro Idilio Para Siempre. Mi canción favorita “Turn Me On” por Norah Jones sirve como fondo emocional para este artículo personal y profesional.

Mi experiencia universitaria con un catedrático que se desempeñaba en la enseñanza de literatura inglesa, simboliza el cliché del machismo erótico. La historia detalla momentos donde mi relación era intensamente cercana y sensual.

  • “No pensé en su esposa ni bebé”. Mi obsesión fue con el catedrático, tratando de que se concentre completamente en mí sin importar las consecuencias para los demás involucrados.
  • El objetivo era tenerlo solo entre mis brazos y sentir su proximidad física como si fuera una medicina curativa contra la soledad.

La narradora reflexiona sobre cómo sus pasiones eran intensas, pero también revelan un desconocimiento respecto a las implicaciones éticas y emocionales de su comportamiento. Se narra como los sentimientos hacia la profesora evolucionaron desde el afecto incondicional hasta una sensación perturbadora.

  • “Nunca me faltaba un ser”. La persona que se enamoró estaba sola y buscaba conexión profunda, inclinándose a la pasión desmedida del catedrático por su atención.
  • “No siempre fue como antes.”

A pesar de las distancias emocionales y físicas crecientes, el artículo reflexiona sobre la naturaleza del amor que puede oscilar entre los extremos del idealización y la realidad dolorosa.

Amanecer contigo se hizo costumbre. Sólo me siento acompañada…

“La verdad es que nunca fuiste el objeto de mi afecto”. La narradora reconoce su papel pasivo en la dinámica, y cómo sus necesidades emocionales podrían haber sido satisfactoria sin manipular a otros.

…Inventé la excusa del museo de arte pues así me hablarías de todo lo que hay dentro y no te preguntarías nada sobre mi semblante.”

  • “Siempre más guapo”. La narradora admite su propia evolución emocional, como la necesidad percibida de un amor verdadero y completo.

El artículo concluye con una reflexión sobre el impacto duradero que sus experiencias han tenido en ella. La narradora reconoce su desconocimiento respecto a cómo estos eventos pueden afectar no solo a quienes fueron involucrados directamente, sino también al sentido de sí misma y a la percepción social.

No puedo creerlo. No pienso, no hablo… Simplemente ya no existo.”

Preguntas frecuentes

“`html

FAQs Based on Text: Complex Love and Academic Inequality

What personal experiences influenced the author’s understanding of love and academic inequality?

The author reflects on a deeply intense but ethically ambiguous romantic involvement with their Literature English teacher at university, which has shaped their perception of passionate love versus realistic relationships.

How did the relationship with a university teacher affect my academic journey?

The author’s desire to have undivided attention from their professor led them into an inappropriate and intensely personal connection, which ultimately affected both emotional well-being and academics.

What ethical dilemmas arose from the personal relationship with my professor?

The author struggled with their actions that prioritized self-fulfillment over consent and consideration for others involved, highlighting a misalignment between desire and moral responsibility.

Did I realize the impact of my relationship on myself and others?

The author comes to understand that their actions might have caused emotional harm not only to those directly involved but also affected personal self-perception.

How has this experience changed my reflection on love and academic relationships?

The author now sees the distinction between idealized passionate feelings and more realistic, equitable emotional connections in their life.

“`


Texto original (2011)

Este artículo explora las complejas dinámicas de amor y desigualdad dentro del contexto académico, utilizando la experiencia personal como telón de fondo para analizar cómo los roles preconcebidos pueden llevar a situaciones conflictivas.

Esta es una continuación de Vivamos nuestro idilio para siempre

Mi canción favorita es Turn me on de Norah Jones. No me importa que sea cortita o muy sexy, me recuerda perfecto cuando conocí al único hombre que me ha hecho perder la cabeza, sí, completita.

Yo apenas estaba entrando a la universidad, él todo un catedrático. Sí, era el cliché con patas: saco de pana con aplicaciones de piel, barbita de tres días, cabello medio larguito y enseñaba literatura inglesa. ¿Cómo no enamorarse de quien me explicó a Hemingway?

Soñaba todo el día qué sería perderme entre sus besos y sus piernas. De verdad que ya no podía pensar en nada más. Ese olor a madera seca y aliento fresco cuando hablaba de cerca me ponía muy mal. Hice todo lo que pude para que cayera, y cayó.

No pensé en su esposa, en el bebé que acababan de tener. Me aseguré que se obsesionara conmigo tal y como yo lo estaba con él. Cuando por fin pasó, cuando por fin lo tuve en mi cama, tuvimos el sexo más perverso y divertido del que haya tenido memoria. Entré en los nueve círculos del infierno dantesco y ni siquiera me interesó buscar a Beatriz. Con él entre mis labios, no existía un mañana previsible.

Si me preguntas, tampoco me arrepiento. Duró tanto como se pudo y cada vez era menos probable que terminara. Él le robaba horas al día para verme y yo le administraba el tiempo a mis otros amantes, para poder amanecer entre las piernas de los dos.

Nunca había sentido una pasión igual, ni con mi “novio” el psicoanalista. Sí, ese del que tan bien te sabes la historia pues varias veces nos viste besándonos hasta los huesos en la biblioteca de la escuela. Ese que me enseñó que la concupiscencia es la eterna fiesta de la perversión, era un novato comparado con el cliché de docencia.

Pero tú siempre estuviste ahí, dispuesto a escuchar mis enredos, mis historias, mis sueños. Me limpiaste las lágrimas cuando el profesor se encontró a una más joven, cuando el psicoanalista me dejó por una más grande.

La verdad es que nunca fuiste el objeto de mi afecto, nunca te me antojaste para que me agarraras a los besos hasta que el atardecer nos iluminara la piel. Siempre fuiste el noble, el dispuesto a todo. El que me iba a buscar al hotel cuando yo estaba harta de cualquiera y los dejaba ahí, sin más.

Ese día que te llamé estaba a punto de darle un trago al Drano. Sí, muy poco elegante. Desperté sabiéndome sola, sin amantes, sin amores, sin nada. Inventé la excusa del museo de arte pues así me hablarías de todo lo que hay dentro y no me preguntarías nada sobre mi semblante.

Besarte fue lo más fácil. Amanecer contigo se me hizo costumbre. Sólo me siento acompañada y no tengo ganas de dejarte. Dices que hoy habrá una sorpresa. Sí, necesito hablarte. El profe de literatura regresó y quiero contarte que volví a besarlo y nada cambió.

Estar contigo calma mis ansias de soledad, llenas mis momentos de calma. Haces que camine diferente y que me acostumbre a tu mano. Pero él provoca que me cambie el Ph y que huela todo a su aliento. Con él no me importa el mañana ni morir en el instante en que lo tengo dentro.

Llego a la casa y huele delicioso. Estás más guapo que nunca. Seductor, nervioso. Siento una vibra rara, debe ser que no sé cómo contarte que pasé toda la tarde con él. Cómo extrañaba sentir sus muslos y los dientes desgarrándome los sueños.

Sirves la cena, pones a Los Strokes de fondo. Rarísimo, ni te gustan. Se escucha Trying your luck. Te beso, estoy contenta. Me abrazas, como temblando. Alcanzo a ver que debajo de tu servilleta hay una carta. Te pregunto de qué se trata. Con el control remoto pones High and Dry de Radio Head. Estás a punto de contarme.

Suena el teléfono. Mi teléfono. Me paro. Contesto: “Alló? Sí, soy yo. Sí, sí lo conozco. Sí, estuve ahí hasta hace un par de horas ¿Qué le pasó qué? No puede ser. Sí, sí tiene una moto. No es cierto. NO ES CIERTO. NO. NO ES CIERTO”.

Suelto el teléfono. No puedo hablar. Las lágrimas inundan la habitación. Ya no sé más de mi. No puedo creerlo. No pienso, no hablo. Simplemente ya no existo.

Lee a Hojaldra en twiter y vive el día a día de las historias de @hojaldra en 140 caracteres 🙂

Foto chopo63 (CC) Flickr!