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Occupy según los medios (tradicionales)

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2011. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Análisis Mediático del Desalojo en Boston y su Conexión con el Movimiento Occupy Wall Street

Enfoque Ambiental: El artículo examina cómo los medios de comunicación han abordado la narrativa sobre las operaciones del desalojo en Boston, enfatizando las diferencias entre sus portadas y reportajes.

  • El New York Times no tiene cubierta exclusiva el desalojo de Boston. Sin embargo, su artículo sobre la provisión alimentaria dentro del movimiento Occupy Wall Street resalta similitudes con este mismo grupo social y critica las estructuras establecidas.

  • El Washington Post considera el desalojo una noticia de menos relevancia, aún así se hacen menciones al movimiento Occupy como un paralelo opositor a los Tea Party y la búsqueda por igualdad económica.

  • A pesar del auto-carácter sin líderes de las protestas, el artículo señala una necesidad percibida de unificar en torno a objetivos comunes. Esto contrasta con la falta actualmente observada por los medios.

Discrepancias y Reticencias Mediáticas: Los grandes medios han mostrado reticencia en abordar el desalojo directamente, posiblemente debido al temor a susceptibilidad hacia las protestas. Esto se ve reflejado por la omisión de discusiones sobre objetivos específicos del movimiento y un relativo silencio mediático.

  • La agencia AFP señala que, a pesar de las manifestaciones continuas, los participantes no han comunicado concretos objetivos hasta la fecha. Esta observación se contrasta dentro del propio texto por su proximidad entrelazada.

  • El alcalde Michael Bloomberg ha expresado preocupaciones sobre el impacto en los empleos de New York, mientras que EFE menciona la demanda actualizada para impuestos más altos por parte de los manifestantes. Ambos comentarios destacan discrepancias con las posiciones mediáticas y políticas formales.

  • El artículo destaca que el movimiento Occupy ha desarrollado demandas a medida que madura en la plaza, sin necesidad de firmar manifiestos o dirigirse al congreso. Esto refleja un desafío para los formatos políticos tradicionales.

Críticas Mediáticas y Silenciosas:

  • Se observa una tendencia de resaltar elementos que contrastan el movimiento Occupy con la sociedad tradicional, como su carácter improvisado o sin liderazgo.

  • Hay un énfasis en las percepciones negativas del alcalde Bloomberg y EFE sobre los motivos detrás de las protestas. Estos comentarios revelan una perspect_MARKDOWN_TOGGLED

Preguntas frecuentes

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FAQs: Media Coverage on Desalojo in Boston and Occupy Wall Street Connection – Analytical Perspective
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Frequently Asked Questions

What is the environmental focus of media coverage regarding the despoilment in Boston?

  • The New York Times does not provide exclusive coverage on the Boston eviction but criticizes its structures within Occupy Wall Street, highlighting similarities and social commentary.
  • Although Washington Post considers it of lesser importance, there are indirect references to OWS as a counterpoint to Tea Party politics advocating for economic equality.
  • The articles suggest an absence of concrete common goals in the protests despite their leaderless nature and question if unity based on shared objectives is lacking among participants.

What are media discrepancies concerning direct coverage or critique of Boston’s despoilment?

  • There seems to be reluctance in addressing the eviction directly, perhaps due to sensitivities towards protesters and a tendency toward highlighting contrast instead.
  • The omission of specific demands from Occupy Wall Street reflects this hesitancy as they have not issued formal manifestos or sought legislative dialogue yet.

How do political figures and entities comment on the eviction?

  • Mayor Michael Bloomberg raises concerns about potential negative impacts of protests on New York employment, while EFE advocates for increased taxes by demonstrators.
  • These statements contrast with the actual evolving demands of Occupy Wall Street without formal manifestos or political engagement efforts reported in media outlets thus far.

What are criticisms faced by the coverage on these events?

  • The New York Times and other mainstream media have been critiqued for framing Occupy Wall Street as a counter-narrative to traditional society, with an emphasis on its spontaneous or leaderless nature.
  • There is focus on negative perceptions of Bloomberg’s views and the EFE stance towards higher taxes being demanded by protesters rather than constructive dialogue about demands themselves.

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Texto original (2011)

El artículo examina la cobertura mediática del desalojo en Boston y su relación con el movimiento Occupy Wall Street, destacando las discrepancias entre los medios de comunicación oficiales y la autodefinición autoguiada de los manifestantes.

Imagen de Occupy Boston antes del desalojo.

El NYTimes no tiene en portada el desalojo de Boston, aunque si un un artículo sobre la cuestión del aprovisionamiento de comida en Occupy Wall Street, el cual describe como “no muy distinto al movimiento de Occupy Wall Street mismo: sin forma definida, ecléctico, improvisado y contradictorio”. Del desalojo de Boston, ni una palabra. Tampoco el Washingto Post considera digno de mención el desalojo, aunque presume en portada una reflexión sobre el movimiento Occupy de bastante más calado que el simplón análisis culinario del NY Times. En su artículo, el Washington Post describe al movimiento como “el ying al yang del Tea Party” y refiere su búsqueda por una “mayor igualdad en nuestro sistema económico y en las decisiones políticas que lo impulsan”. Eso si, añade que el movimiento “requiere de un movimiento unificado” (esto a pesar de que el movimiento es muy claro en su autodescripción en la página de Occupy Wall Street, donde los participantes se definen como “sin líderes”).

Vemos por donde van las críticas y los silencios, pues. Ante el tamaño y la importancia que está tomando el movimiento, ningún medio se atreve a obviarlos del todo, aunque tampoco irán tan lejos como para sacar el ofensivo desalojo en portada. Las críticas al movimiento son sutiles pero constantes. La agencia AFP aprovechaba para relatar en su nota sobre el desalojo de Boston que “más de tres semanas después de comenzar con sus 24 horas diarias de protesta, los manifestantes no han dado a conocer ningún objetivo en concreto”, esto aunque en el párrafo inmediatamente anterior refiere que los manifestantes “protestan por la avaricia de las corporaciones de Wall Street a las que acusan de dominar la política estadounidense”. La inconsistencia del mensaje se hace evidente: protestan por la avaricia de Wall Street, pero…¡no tienen objetivos concretos!¡Requieren de liderazgo unificado! Otros son más agresivos. El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, acaba de declarar lo siguiente, según relata Europa Press: “lo que están intentando es ahuyentar los puestos de trabajo de los empleados en esta ciudad”. La agencia EFE, mientras tanto, nos cuenta que hoy los manifestantes marcharon “para exigir que los ricos paguen más impuestos”. (Pues suerte que no tenían objetivos concretos…).

Lo que sí es cierto es que el movimiento no ha dado a conocer todavía ningún manifiesto o exigencia donde aglutinen sus demandas. Lo cual no quiere decir que no las tengan -solo hace falta ver las pancartas que lucen: exigencias hay muchísimas-. El miedo y el desconcierto cunden entre los grandes medios de comunicación oficiales. ¿Qué quieren los manifestantes? O más bien…sabemos qué quieren, pero, ¿por qué no lo exigen formalmente todavía?¿A qué esperan?¿A hacerse más fuertes?¿A conocerse mejor? Las demandas ciudadanas no siguen necesariamente los cánones políticos. No son escritas ipso facto en manifiestos firmados por representantes. No son llevadas al congreso por diputados. Al contrario, crecen y maduran en la calle a la par que el movimiento. Mientras tanto, cada día que pasa fortalece al movimiento Occupy. El punto crítico será el 15 de Octubre, cuando hay convocadas manifestaciones y marchas en todo el mundo. ¿Y después, qué ocurrirá después? Nadie lo sabe. Tal vez el movimiento se desinfle. O tal vez crezca.

Lo que sí sabemos es que, pase lo que pase, internet lo sabrá antes.

Imagen de Sam Marshall Creative Commons