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¿Por qué las mujeres resisten mejor los virus?

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Historia de la Pandemia por SARS-CoV-2: Diferencias en Resistencia entre Géneros

Observaciones iniciales y estudios empíricos del Ministerio de Sanidad sobre infección humana con SARS-CoV-2.

Durante la actual pandemia, se ha observado que las mujeres presentan mayor resistencia a enfermedades infecciosas víricas en comparación con los hombres. Las estadísticas del Ministerio de Sanidad indican una relación entre sexos invertida al analizar la infraclase por género: el 40-60% son casos reportados, siendo un mayor número (80%) correspondiente a varones positivos frente a mujeres negativas o en baja carga viral. Esta diferencia se evidencia más claramente desde los resultados hospitalizados y muertes que han tenido lugar: del total de hombres afectados por el virus, alrededor del 49% requirió ingreso en establecimientos sanitarios mientras que solo un 5.3% terminó falleciendo debido a la enfermedad.

Comparación con otros agentes infecciosos y el reservorio viral

Estudios anteriores, como los realizados en relación al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) —el causante del sida— muestran que las mujeres tienen una carga viral menor dentro del tejido linfático. El reservorio principal para el VIH es este mismo tejido, lo cual podría explicar esta diferencia entre géneros debido a la mayor capacidad de expulsión de virus en las mujeres.

Efectos demográficos y enfermedades crónicas

Más allá del sida, otros factores como el alcoholismo que puede llevar a condiciones fatales representan una mayor carga viral en hombres. Para los virus herpes simple I (HSV-1) e II (HSV-2), la respuesta inmunitaria de las mujeres se caracteriza por un incremento del anticuerpos IgG y IgM, proporcionando así más protección frente a daños neurológicos y reactivación viral.

Discriminaciones en respuestas inmunitarias entre géneros

La variación de género no se observa para enfermedades como la gripe común, pero sí existen diferencias significativas con otros virus. Se ha propuesto que estas diferencias estén relacionadas con las distintas formaciones del sistema inmunitario y endocrino entre hombres y mujeres.

Inmunidad sexual

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Preguntas frecuentes

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FAQs: Gender Differences in Resistance to Coronavirus Infections

FAQs About the Impact of COVID-19 on Men and Women Based on Scientific Findings

What have initial observations about gender differences in resistance to coronavirus suggested?

Observations from early studies indicate that women generally exhibit greater resilience against viral infectious diseases like SARS-CoV-2, with a noted discrepancy between sexes as more men have been diagnosed and hospitalized compared to women.

What is the significance of comparing COVID-19 impacts across different viruses?

Comparing SARS-CoV-2 with other infectious agents, such as HIV and herpesviruses, reveals that women often have lower virus loads in immune system tissues like lymphoid organs. This phenomenon might help explain the observed gender differences in COVID-19 outcomes.

How do demographic factors influence resistance to infectious diseases?

Demographically, chronic conditions like alcoholism that are more prevalent among men can lead to severe consequences from infections due to higher viral loads and compromised immunity.

Is there a difference in the body’s response at a cellular level between genders when infected with respiratory illnesses?

For herpesviruses, women tend to have stronger humoral immune responses (higher IgG and IgM levels), which may confer additional protection against neurological damage and viral reactivation compared to men.

In what ways do gender differences in the human body influence susceptibility to diseases like COVID-19?

Gender disparities may arise from distinct immune system and endocrine structures, which impact how males and females respond differently when exposed to pathogens.

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Texto original (2020)

La pandemia ha reforzado la evidencia histórica que las mujeres presentan mayor resistencia a enfermedades infecciosas víricas, reflejando diferencias en hospitalización y mortalidad entre géneros. ## Instrucción Difícil:

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Mr. Tempter / Shutterstock

La presente pandemia ha vuelto a poner de manifiesto que las mujeres son más resistentes a las enfermedades infecciosas, en particular víricas. Según las estadísticas proporcionadas por el Ministerio de Sanidad, la relación entre hombres y mujeres infectados por el SARS-CoV-2 es de 40-60. Al considerar el número de fallecimientos, la relación se invierte (60-40).

Un análisis más detallado revela que, del total de hombres afectados por el virus, algo más de la mitad (51 %) necesitó hospitalización y el 5,4 % del total falleció. Por otro lado, el 31 % de las mujeres que dieron positivo necesitó hospitalización y el 1,8 % falleció.

Estas diferencias entre sexos en la infección por un virus no son nuevas. El análisis de la evolución del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida, entre hombres y mujeres infectados, confirma que las mujeres tienen una menor carga viral en la sangre que los hombres. El reservorio principal de este virus es el tejido linfático (presente en los ganglios, el bazo, el intestino delgado y los pulmones, entre otros órganos) y de este puede pasar a la sangre, por lo que la diferencia de carga viral entre hombres y mujeres podría estar relacionada con una mayor capacidad de las mujeres de eliminarlo de la sangre.

Otros casos bien documentados son los virus de la hepatitis B y C, que establecen infecciones crónicas y pueden provocar fibrosis, cirrosis y carcinoma hepatocelular. Este carcinoma se desarrolla más en hombres que en mujeres en una proporción de 7 a 1.

También los virus del herpes simple (HSV) 1 y 2, que pueden causar herpes labial o genital, respectivamente, tienen una respuesta distinta en mujeres que en hombres. Ellas desarrollan un mayor nivel de anticuerpos específicos IgG e IgM y, por tanto, están más protegidas frente al potencial daño neurológico y a la reactivación viral.

Aunque para la gripe común no se han observado estas variaciones de género, sí que existen para otros muchos virus. En general puede afirmarse que las mujeres responden de manera mas efectiva a las infecciones virales.

Diferencias en el sistema inmune y endocrino

¿Cuál es la razón de estas diferencias? La hipótesis más comúnmente aceptada en la actualidad reside en el diferente comportamiento del sistema inmunitario y endocrino, estrechamente relacionados.

Las hormonas sexuales presentan efectos opuestos cuando un virus ataca a las células: el estradiol, la principal hormona femenina, tiene un efecto potenciador de la respuesta inmune. La testosterona, la principal hormona masculina, es mayoritariamente supresora.

En general, la respuesta inmune adaptativa –mediada por las células presentadoras de antígenos y por linfocitos T CD4+, que dará lugar a la producción de anticuerpos antivirales y linfocitos T CD8+ citotóxicos específicos– es más intensa en mujeres.

Tras haber pasado una infección viral el sistema inmunológico vuelve a su estado homeostático. Aun así, las respuestas inmunitarias basales son mucho más altas en las mujeres que en los hombres. Esta es la razón por la que ellas son más propensas a desarrollar enfermedades inmunopatológicas, mientras que los hombres corren el riesgo de padecer infecciones virales persistentes con más frecuencia.

Pero esta hipótesis basada en la respuesta inmune más eficiente, intensa y prolongada de las mujeres no siempre explica todos los escenarios en los que nos encontramos en una infección viral. En ocasiones, y siguiendo las pautas de azar y necesidad propuestas por el biólogo y ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina Jacques Monod, parece que el virus es el que decide, si es que este verbo se puede utilizar para un agente infeccioso en el límite de lo que se considera vivo.

Una investigación realizada en la Universidad Royal Holloway de Londres y publicada en Nature Communications propone que son los propios virus los que deciden respetar más a las mujeres. Hombres y mujeres pueden transmitir los virus de persona a persona, pero solo las mujeres pueden hacerlo verticalmente a la descendencia. Esta transmisión a la descendencia hace que para los virus sea poco ventajoso establecer una infección letal en la mujer, dado que pararía su propagación.

Los autores observaron que el HTLV-1, un virus asociado a algunos tipos de leucemia en humanos descubierto por Robert Gallo, afecta de manera desigual a las mujeres japonesas frente a las caribeñas. Concluyeron que el embarazo y la lactancia podría ser el mecanismo responsable de las diferencias. Las mujeres con periodos de lactancia más largos, en este caso las japonesas, presentaban una mayor tasa de transmisión vertical del virus, pero a cambio el virus era menos virulento para ellas.

No está claro cómo los virus alteran su virulencia en función del género, pero una vez se conozcan las bases fundamentales de este mecanismo se podría engañar a los virus para que fueran menos virulentos. Sin duda han contribuido a consolidar una nueva disciplina médica que, desde hace 20 años, se conoce como medicina de género.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Vicente Pallas Benet, Profesor de Investigación CSIC. Virología Molecular de Plantas, Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas IBMCP (CSIC-UPV)