- Desde los primeros días de la aparición del coronavirus 2019-nCoV, este virus ha tomado su tope en nuestra conciencia colectiva
- Impacto Directo de los Virus Respiratorios
- Avances Científicos Recientes y Progresos hacia una Vacuna Contra Este Nuevo Coronavirus
- Apelación Colectiva a los Esfuerzos Humanos
- El Estado del Aprendizaje Virologico e Innovación en el Control Viral** Los científicos han avanzado considerablemente, pero se encuentran con desafíos para cultivar virus y desarrollar antivirales. El artículo destaca las vacunas contra otros patógenos como protección de vidas.
- La Pobreza Comunitaria Como Factores de Riesgo
- Adaptabilidad e Innovación frente al Virus Emergente Mortal 2019-nCoV** El artículo destaca la importancia del esfuerzo conjunto y acción urgente para controlar el brote, destacando los desafíos únicos que presenta este virus.
- Conclusión: La Necesidad Esencial del Liderazgo Global e Intención Colectiva
- Preguntas frecuentes
- Texto original (2020)
- Los virus dominan la Tierra
- Difíciles de cultivar
- El “don de la ubicuidad” de los virus
- Las vacunas contra los virus salvan vidas
- El coronavirus 2019-nCoV no tiene precedentes
Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
Desde los primeros días de la aparición del coronavirus 2019-nCoV, este virus ha tomado su tope en nuestra conciencia colectiva
Causando miles de muertes y generando una gran preocupación global por posibles brotes futuros emergentes o reemergentes virales mortales.
El artículo explora la magnitud actual del brote, revisa el historial anterior de grandes epidemias infecciosas como la viruela y las pandemias iniciadas por virus respiratorios tales como SARS y MERS, además del impacto directo que tiene la propagación rápida en un mundo globalizado.
Impacto Directo de los Virus Respiratorios
- Pandemias anteriores: Viruela, SARS y MERS.** El artículo destaca la magnitud del brote actual en comparación con estos eventos pasados.
- Los coronavirus han causado miles de muertes si sumamos los casos de SARS, MERS y el nuevo 2019-nCoV.** Esto subraya la gravedad del brote en curso con respecto a las crisis anteriores.
Avances Científicos Recientes y Progresos hacia una Vacuna Contra Este Nuevo Coronavirus
El artículo aborda los avances científicos recientes y el progreso hacia una posible vacuna contra este nuevo coronavirus.** Se enfatiza la urgencia e importancia de encontrar nuevos antivirales, terapias basadas en anticuerpos y métodos para cultivar viruses.
Apelación Colectiva a los Esfuerzos Humanos
- “Por qué en pleno siglo XXI cuesta tanto pararles los pies?”** Este llamado refleja la necesidad de esfuerzos colectivos para abordar el desafío global. La importancia del liderazgo organizacional internacional como la Organización Mundial de la Salud (OMS) se enfatiza.
- “Le corresponde a la OMS, que finalmente ha decidido declarar la emergencia internacional por el brote…”** El artículo pone énfasis en la responsabilidad y liderazgo de organizaciones como la OMS. Se sugiere mejorar las estrategias globales contra futuras amenazas virales.
El Estado del Aprendizaje Virologico e Innovación en el Control Viral** Los científicos han avanzado considerablemente, pero se encuentran con desafíos para cultivar virus y desarrollar antivirales. El artículo destaca las vacunas contra otros patógenos como protección de vidas.
“Con todo esto…espero que llegue prontamente.”** Esto refleja la expectativa del autor sobre el desarrollo y aprobación rápida poteniumales terapias basadas en anticuerpos, vacunas o nuevos antivirales para combatir este nuevo coronavirus.
La Pobreza Comunitaria Como Factores de Riesgo
- “…la magnitud social y económica del brote es aún mayor en la población china.”** El artículo subraya cómo las condiciones socioeconómicas pueden aumentar el riesgo de propagación viral.
Adaptabilidad e Innovación frente al Virus Emergente Mortal 2019-nCoV** El artículo destaca la importancia del esfuerzo conjunto y acción urgente para controlar el brote, destacando los desafíos únicos que presenta este virus.
“Es responsabilidad de todos aunar esfuerzos…para parar la infección por el coronavirus 2019-nCoV en personas ya infectadas.”** Este llamado subraya la necesidad de un enfoque colaborativo y urgente para abordar esta amenaza viral.
Conclusión: La Necesidad Esencial del Liderazgo Global e Intención Colectiva
- “Está claro que la estrategia adoptada en China servirá como referente de futuras planificaciones…”** El autor destaca el potencial para aprender del manejo actual y mejorar las respuestas globales a los brotes emergentes. La importancia colectiva, liderazgo y recursos internacionales se subrayan.
Preguntas frecuentes
“`html
¿Cuáles son los riesgos asociados con la propagación de virus respiratorios?** El artículo destaca que el brote actual del coronavirus, junto con brotes anteriores como SARS y MERS, ha causado muertes en miles. Además, se menciona cómo las condiciones socioeconómicas pobres pueden aumentar la gravedad de los impactos sociales y económicos.
¿Cómo han evolucionado los esfuerzos científicos para combatir el coronavirus 2019-nCoV?** Se reportan avances recientes en terapias basadas en anticuerpos, metodologías de cultivo viral y la urgencia por encontrar nuevos antivirales. El artículo enfatiza que hay expectativas razonables para un desarrollo rápido a partir del trabajo actual.
¿Qué papel juega el liderazgo organizacional en la respuesta al brote?** Se destaca la responsabilidad de instituciones como la OMS y cómo su acción o falta ha influenciado las estrategias globales para combatir amenazas virales.
¿Cómo han afectado los brotes anteriores a nuestra capacidad actual para responder al coronavirus?** El artículo argumenta que el aprendizaje del pasado y la innovación son cruciales, citando cómo las políticas implementadas en China pueden servir como un ejemplo de gestión exitosa.
¿Cómo puede ayudar una comunidad a protegerse contra los coronavirus?** Se subraya que es responsabilidad común tomar medidas para evitar la propagación viral, incluyendo el reconocimiento temprano de casos y un enfoque colaborativo.
¿Qué impacto tiene la pobreza sobre las comunidades afectadas por brotes?** Se destaca que los efectos sociales e económicos del brote pueden ser aún más significativos para las comunidades menos adineradas, subrayando el papel de factores socioeconómicos en aumentar la vulnerabilidad.
¿Cuál es la importancia de una respuesta global urgente al coronavirus?** El autor destaca que un esfuerzo colectivo y coordinado entre naciones es necesario para controlar el brote, haciendo énfasis en los desafíos únicos presentados por este virus.
¿Qué se puede aprender de la respuesta al coronavirus 2019-nCoV? El autor señala que las estrategias implementadas pueden servir como referencia para futuras respuestas globales a brotes emergentes virales.
“`
Texto original (2020)
Desde los primeros días de la aparición del coronavirus 2019-nCoV, este virus ha tomado su tope en nuestra conciencia colectiva. Causando miles de muertes y generando una gran preocupación global por posibles brotes futuros emergentes o reemergentes virales mortales. El artículo explora la magnitud actual del brote, revisa el historial anterior de grandes epidemias infecciosas como la viruela y las pandemias iniciadas por virus respiratorios tales como SARS y MERS, además del impacto directo que tiene la propagación rápida en un mundo globalizado. Se abordan los avances científicos recientes y el progreso hacia una posible vacuna contra este nuevo coronavirus, enfatizando la urgencia y necesidad de nuevos antivirales y terapias basadas en anticuerpos para combatir esta infección. El artículo concluye con un llamado a los esfuerzos colectivos humanos para abordar este desafío global, destacando la importancia del liderazgo de organizaciones internacionales como la OMS y sugerencias sobre cómo mejorar las estrategias globales contra futuras amenazas virales.
Nada menos que 700 000 vidas cada año se cobra el virus del SIDA y alrededor de 400 000 el de la hepatitis C. Las fiebres hemorrágicas causadas por virus como el Ébola han causado unas 20 000 muertes desde su aparición. El virus de la viruela acabó con la vida de cientos de millones de personas hasta que se erradicó en el año 1980. Síndromes respiratorios como el que genera el virus de la gripe provocan alrededor de 650 000 fallecimientos cada año. Y los coronavirus, ahora en boca de todos, están detrás de miles de muertes si juntamos los casos de SARS, MERS y el nuevo 2019-nCoV. ¿Por qué en pleno siglo XXI cuesta tanto pararles los pies?
Centro Nacional de Biotecnología (CNB – CSIC)Mariano Esteban,
Los virus dominan la Tierra
Los virus son microorganismos mucho más pequeños que las bacterias, visibles solo bajo el microscopio electrónico. Se componen básicamente de material genético en forma de ácido ribonucleico (ARN) o desoxirribonucleico (ADN), junto con proteínas y, en algunos casos, envolturas lípídicas. Tienen la particularidad de que necesitan de un hospedador para mutiplicarse (célula animal, planta, hongo, bacteria o arquea). Por eso surgieron en nuestro planeta coincidiendo con la aparición de los seres vivos. Y a los humanos nos han acompañado desde los orígenes de la especie.
Solo en los océanos hay aproximadamente 10³⁰ virus, que puestos en fila alcanzarían las galaxias próximas a nuestro planeta. Estos virus acuáticos juegan un papel muy importante en los procesos respiratorios de la naturaleza, ya que absorben la mitad del oxígeno que entra en nuestros pulmones.
Según el mapa global de los virus del planeta (viroma, en la jerga científica), el total de virus de la Tierra se estima en unos 2 millones de especies distintas. Es decir, que estamos ante el grupo más numeroso y diverso de los seres vivos.
Difíciles de cultivar
Gracias a la investigación científica (I+D) y a la inversión de los países más desarrollados, en los últimos tiempos hemos avanzado en conocer al virus, es decir, en “roerle”. Empezamos a entender cómo es capaz de penetrar en la célula hospedadora, a descifrar los mecanismos que utiliza para producir más copias de su material genético, para apoderarse de la maquinaria celular, para producir miles de partículas virales por célula, y luego salir e infectar a las células vecinas para propagarse y multiplicarse en el organismo invadido.
Todo este conocimiento debería permitir establecer procedimientos de control de los virus, además de generar antivirales, anticuerpos y vacunas. Pero los científicos se encuentran aquí con un escollo importante. Cuesta encontrar sistemas para hacer crecer a los virus en el laboratorio. Para hacernos una idea, actualmente solo tenemos métodos de crecimiento en cultivos celulares para el 1% de los virus conocidos. Una pega importante.
El “don de la ubicuidad” de los virus
Vivimos en un mundo poblado por 7 700 millones de personas, en continuo crecimiento demográfico, donde el flujo de individuos, animales y mercancías entre países y continentes es enorme. El viento sopla a favor de los virus, que ahora más que nunca pueden propagarse de manera rápida en la población.
No hay que irse muy lejos para entender de qué hablamos. El virus estacional de la gripe se distribuye por todos los continentes transportado por la migración de las aves. Pero es que, para colmo, virus que se mantenían confinados en poblaciones y continentes han salido de sus nichos, proliferando y causando epidemias y pandemias al cruzar las barreras de sus hábitat naturales. Es el caso del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que pasó de infectar monos a propagarse entre los humanos. Y luego se extendió rápidamente por la movilidad de las personas infectadas portadoras del virus.
Desde su aparición en 1981, el VIH ha infectado a unos 78 millones de personas con unos 32 millones de fallecimientos. Conocemos la biología molecular de este virus como nunca antes en toda la historia de agentes patógenos. Hemos desarrollado más de 30 fármacos capaces de bloquear distintos estadios de la replicación viral y convertir la infección en crónica. Y pese a todo, aún no disponemos de una vacuna profiláctica y terapéutica capaz de prevenir o eliminar la infección en las personas infectadas.
Author provided
Por suerte hay esperanza. Nuestro laboratorio participa en un programa mundial apoyado por la Fundación Bill y Melinda Gates, la Unión Europea y el Plan Nacional de I+D, y hemos desarrollado candidatos vacunales contra el VIH que se han ensayado en personas sanas y en infectados con resultados prometedores. Estamos trabajando en [protocolos de vacunación] por combinación de vacunas que puedan inducir un alto porcentaje en el control de la infección por el VIH.
Las vacunas contra los virus salvan vidas
Las vacunas son el procedimiento más eficaz del que disponemos a nivel sanitario para controlar procesos infecciosos. Básicamente, se componen en general de un extracto del patógeno inactivado, atenuado, que al administrarse a un organismo por distintas vías (escarificación, subcutánea, intradérmica, intramuscular o intranasal) produce en 10 días una respuesta inmunológica. Así de simple.
Las vacunas se utilizan mayoritariamente con carácter profiláctico. Solo entre 2001 y 2020, las vacunas habrán salvado unos 20 millones de vidas, prevenido unos 500 millones de casos de enfermedad y ahorrado en torno a 350 000 millones de dólares. Actualmente se vacuna frente enfermedades como difteria, tétanos, polio, sarampión, paperas, rubeola, tosferina, hepatitis B, bacilo de Pfeiffer, neumococo y meningococo C. Sin embargo, hay otras enfermedades con gran mortandad para las que aún no hay vacunas aprobadas.
El coronavirus 2019-nCoV no tiene precedentes
Existe una gran preocupación a nivel global por la aparición de nuevas enfermedades emergentes y otras re-emergentes producidas por virus. Ahí tenemos el caso de la reciente aparición el mes de diciembre de 2019 en China de un coronavirus aún sin clasificar (2019-nCoV), que está produciendo el mayor acopio mundial de recursos humanos y estratégicos para contener la extensión del virus. A 30 de enero de 2020, el virus se ha llevado por delante a 170 personas, y ha infectado a 7 700. Las autoridades chinas han activado un cinturón de control de la población que afecta a unos 60 millones de personas, con restricción de movilidad y de operatividad en todos los transportes.
Este hito, jamás conocido en la historia de la humanidad por su magnitud, ni siquiera en los casos de la peste o la viruela con millones de muertes, refleja la crudeza con la que nos enfrentamos ante virus emergentes mortales. Todo parece poco para intentar evitar su propagación. Y para, a nivel científico, avanzar lo mas rápido posible en el conocimiento de la biología del virus y establecer pautas de control con antivirales, anticuerpos y vacunas.
Author provided
En el Centro Nacional de Biotecnologia (CNB-CSIC), el grupo del doctor Luis Enjuanes y el mío trabajamos en pro de una vacuna contra el coronavirus 2019-nCoV. También hemos generado candidatos vacunales contra Ébola, el Zika y el Chikungunya que inducen alta protección frente a los distintos virus. Sin lugar a dudas se hace necesario conseguir cuanto antes antivirales y terapias basadas en anticuerpos para parar la infección por el coronavirus 2019-nCoV en personas ya infectadas.
También es necesario evitar la propagación del virus mediante vacunas preventivas, aplicables a personal sanitario y a todos aquellos con riesgo de infección por contacto previo con personas infectadas. De momento no disponemos de ninguno de estos procedimientos de control de la infección, pero auguro que se avanzará con prontitud. Es responsabilidad de todos aunar esfuerzos y poner remedio frente a un nuevo patógeno que tantos estragos personales y económicos está causando en la población china y a nivel global.
Está claro que la estrategia adoptada en China servirá como referente de futuras planificaciones ante la aparición de nuevos virus altamente patogénicos para los seres humanos. Le corresponde a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que finalmente ha decidido declarar la emergencia internacional por el brote del coronavirus de Wuhan, establecer los protocolos de control de procesos infecciosos globales, como viene haciendo regularmente.
Mariano Esteban, Profesor de Investigación del CSIC, área de Virología, Centro Nacional de Biotecnología (CNB – CSIC)
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.
