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REPORTE ESPECIAL-Troles, propaganda y miedo avivan la maquinaria medi√°tica de Bukele en El Salvador

Sarah Kinosian para REUTERS

Era 2019 y el especialista en comunicaciones conocía bien las redes sociales.

Las conversaciones con el funcionario resultaron en un empleo de 600 d√≥lares al mes en la capital del pa√≠s, en el equipo de comunicaciones del presidente Nayib Bukele, seg√ļn el contrato de trabajo visto por Reuters. Una retribuci√≥n decente para esa pobre naci√≥n centroamericana.

‚ÄúNo lo sab√≠a cuando firm√© el contrato, pero hice un pacto con el diablo‚ÄĚ, dijo el joven. ‚ÄúMe convert√≠ en un trol proBukele‚ÄĚ.

El mandatario, fundador del incipiente partido Nuevas Ideas, acababa de ganar la presidencia a los 37 a√Īos de forma aplastante. Los votantes j√≥venes, en particular, quedaron cautivados por su inteligente uso de las redes sociales.




Fue un escaparate de su personalidad cuidadosamente elaborada como un inconformista con una gorra de béisbol al revés. Bukele prometió tomar medidas enérgicas contra las violentas bandas criminales y la corrupción, y luchar contra los intereses arraigados.

Ah√≠ es donde intervinieron los influencers expertos en tecnolog√≠a contratados por el Gobierno. Reuters habl√≥ con tres excontratistas que afirmaron haber sido parte de ‚Äúgranjas de troles‚ÄĚ secretas encargadas de manipular el discurso pol√≠tico en El Salvador.

Parte de su trabajo consistía en atraer seguidores ficticios de Bukele en las redes sociales para elogiar sus políticas, detalló el especialista en comunicaciones. La otra cara de la moneda era insultar a los críticos del gobernante y presentar quejas sobre sus publicaciones en plataformas con el objetivo de que cerraran sus cuentas.

Los tres explicaron que su labor fue supervisada directamente por funcionarios y, en algunos casos, tuvo lugar en edificios del propio Gobierno.

Dos de ellos, incluido el especialista en comunicaciones, indicaron que firmaron acuerdos de confidencialidad. El del joven especialista, visto por Reuters, amenazaba con un enjuiciamiento y una pena de prisi√≥n de hasta seis a√Īos por hablar con la prensa u otros partidos pol√≠ticos sobre esa actividad. Ninguno de los tres sigue empleado en el grupo.

Hablando bajo condición de anonimato, pidieron que se oculte información detallada sobre su empleo por temor a represalias. La secretaria de Comunicaciones de la Presidencia de El Salvador, Sofía Medina, no respondió a las solicitudes de comentarios sobre las operaciones de los troles.

Estos trabajadores fueron engranajes en lo que se ha convertido en una poderosa operaci√≥n de comunicaci√≥n que ha permitido a Bukele influir en lo que los salvadore√Īos leen, miran y escuchan sobre su administraci√≥n como ning√ļn l√≠der anterior de esta peque√Īa naci√≥n de 6.5 millones de habitantes en la era de Internet.

La clave de este esfuerzo son docenas de trabajadores contratados para manejar en redes sociales cientos de cuentas y bots anónimos, un megáfono utilizado para amplificar los mensajes del gobernante y burlarse de los opositores y periodistas percibidos como hostiles a su administración, explicaron las personas entrevistadas por Reuters.

El Gobierno también ha incrementado los recursos para los medios de comunicación estatales tradicionales, que transmiten un flujo constante de contenido proBukele a través de prensa escrita, televisión y radio.

Los medios gubernamentales ahora se encuentran entre las fuentes en las que m√°s conf√≠an los salvadore√Īos, seg√ļn un estudio de mayo de 2022 realizado por la Universidad privada Francisco Gavidia en San Salvador.

El presidente también se ha convertido en un guardián de su gestión, difundiendo algunas políticas gubernamentales clave a través de su cuenta de Twitter.

Mientras tanto, su administraci√≥n ha sellado datos que alguna vez estuvieron disponibles p√ļblicamente, incluidos recuentos de personas desaparecidas y cuerpos en fosas comunes, una se√Īal reveladora de ejecuciones extrajudiciales.

Grupos de derechos humanos y las familias de las víctimas han afirmado que esta es una forma de hacer que las estadísticas de delincuencia se vean mejor de lo que realmente son.

La Fiscal√≠a General de la Rep√ļblica ha defendido esta acci√≥n como una forma de proteger las investigaciones de posibles injerencias de las organizaciones criminales.

PREOCUPACI√ďN EN WASHINGTON

La maquinaria mediática de Bukele ha empezado a generar preocupación en Washington.

Un documento interno del Departamento de Estado estadounidense de febrero de 2022, visto por Reuters, se propuso mapear la manipulación de Bukele del panorama mediático de El Salvador.

Su estrategia, se√Īala, es ‚Äúinundar El Salvador con propaganda, demonizar a las instituciones encargadas de desacreditar esa propaganda ‚Äďla prensa libre y la sociedad civil‚Äď, dominar las narrativas p√ļblicas y reprimir la disidencia‚ÄĚ.

Ni el Departamento de Estado ni la Secretar√≠a de Comunicaciones de la Presidencia salvadore√Īa respondieron a solicitudes de comentarios.

Los gobiernos represivos han apuntado durante mucho tiempo a la libertad de prensa. La desinformación está floreciendo en todo el mundo. Un alto funcionario estadounidense aseveró que la estrategia de Bukele es particularmente peligrosa porque ofrece un libro de jugadas coherente para que lo sigan los aspirantes a autócratas.

‚ÄúLas estrategias podr√≠an ser utilizadas por otros actores en otras regiones‚ÄĚ, advirti√≥ el funcionario.

Al examinar la operación de medios de Bukele, Reuters entrevistó a más de 70 personas, incluidos exoperadores de medios e investigadores de redes sociales.

También habló con académicos, periodistas, expertos en seguridad cibernética, exoficiales de inteligencia, ejecutivos de negocios, abogados y funcionarios actuales y anteriores.

Algunos medios de comunicación nacionales han ayudado al presidente a consolidar su base de poder y a capear varios escándalos, incluidas acusaciones de corrupción en su administración. Bukele ha negado haber actuado mal.

Una encuesta de CID Gallup de octubre de 2022 en la que se ped√≠a a personas de 13 pa√≠ses latinoamericanos que calificaran a sus gobernantes mostr√≥ al salvadore√Īo con un √≠ndice de aprobaci√≥n del 86% en su pa√≠s, lo que lo convierte en el l√≠der m√°s popular de la regi√≥n.

El presentador conservador de Fox News, Tucker Carlson, expresó una admiración similar en una entrevista reciente con Bukele que se transmitió el 1 de noviembre, y le dio crédito al mandatario por reducir el crimen.

Otros temas discutidos incluyeron la decisi√≥n de El Salvador el a√Īo pasado de adoptar el bitc√≥in como moneda de curso legal. Ese movimiento ha generado un escepticismo generalizado en algunas publicaciones financieras internacionales, dada la volatilidad y la falta de regulaci√≥n de las criptomonedas.

Bukele dijo a Carlson que la aceptaci√≥n del bitc√≥in por parte de El Salvador era parte del ‚Äúcambio de marca‚ÄĚ del pa√≠s, y descart√≥ las cr√≠ticas como ‚Äúnoticias falsas‚ÄĚ.

Desde que se emitió esa entrevista, el valor de esa y otras monedas digitales se ha desplomado debido a la implosión de la plataforma de intercambio de criptodivisas FTX.

Al menos 50 de las personas entrevistadas por Reuters afirmaron que el gigante medi√°tico del presidente salvadore√Īo est√° ayudando a socavar las fr√°giles instituciones democr√°ticas nacionales.

El partido de Bukele ahora controla el congreso de El Salvador que, a su vez, ha purgado a los jueces de los puestos clave y ha designado a otros leales.

Eso ha allanado el camino para que el gobernante se presente nuevamente a la presidencia en 2024, una intención que anunció en septiembre, a pesar de la prohibición constitucional de gobernar por períodos consecutivos.

Bajo su mando, el Estado ha suspendido algunas libertades civiles en nombre de la lucha contra las bandas criminales: las autoridades ya no necesitan una orden de allanamiento para incautar datos de computadoras y teléfonos celulares.

Algunos salvadore√Īos que han cuestionado las acciones presidenciales han sido colocados en la mira.

A inicios del a√Īo, The Citizen Lab, que estudia programas inform√°ticos de espionaje en la Universidad de Toronto, descubri√≥ que los tel√©fonos de casi tres docenas de periodistas, opositores y activistas hab√≠an sido hackeados, e implantado en ellos el software esp√≠a Pegasus, que generalmente solo est√° disponible para las fuerzas del orden y gobiernos. Amnist√≠a Internacional confirm√≥ una muestra de las conclusiones de Citizen Lab.

La oficina de Bukele negó su participación.

El presidente promulg√≥ en abril una ley que podr√≠a imponer una pena m√°xima de 15 a√Īos de prisi√≥n a quien reproduzca o transmita mensajes de bandas criminales a trav√©s de la radio, la televisi√≥n, los medios escritos o digitales.

Su administración ha defendido la ley como una forma de reforzar las políticas antipandillas. Los reporteros dicen que la medida está limitando su capacidad para cubrir el crimen organizado y la política de seguridad del Estado.

Los simpatizantes del mandatario han prohibido a los periodistas asistir a conferencias de prensa y han sido hostigados y amenazados en l√≠nea, particularmente cuando el presidente o uno de sus aliados los ataca en Twitter, seg√ļn la asociaci√≥n de periodistas del pa√≠s.

El colectivo, conocido por su acrónimo APES, dice que al menos una docena de periodistas han huido de El Salvador por temor a su seguridad desde que Bukele fue elegido.

‚ÄúLa amenaza en El Salvador antes era de las pandillas, ahora es del Estado‚ÄĚ, denunci√≥ Ang√©lica C√°rcamo, presidenta de APES.

La Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia no respondió a solicitudes de comentarios sobre el trato del gobernante a los periodistas.

DE RELACIONISTA P√öBLICO A PRESIDENTE

Bukele comenz√≥ su carrera en las relaciones p√ļblicas. Hijo de un rico hombre de negocios con una variedad de participaciones, se hizo cargo de Obermet, la firma de su familia centrada en ese √°rea, en 2009.

El Frente Farabundo Mart√≠ para la Liberaci√≥n Nacional (FMLN), de izquierda, fue un cliente clave. Pronto, Bukele fue candidato del FMLN. En 2012, gan√≥ su primera elecci√≥n a los 31 a√Īos y se convirti√≥ en alcalde de una ciudad en las afueras de San Salvador. Tres a√Īos m√°s tarde, lleg√≥ a gobernar la capital.

En 2017, form√≥ su propio partido, Nuevas Ideas. Los salvadore√Īos lo llevaron a la presidencia dos a√Īos despu√©s y le dieron a la agrupaci√≥n la mayor√≠a en las elecciones legislativas de febrero de 2021. El apoyo al FMLN y al partido conservador ARENA se ha desplomado. Ambos dominaron la pol√≠tica local durante d√©cadas, pero perdieron apoyo en medio de la pobreza aplastante, el crimen y la corrupci√≥n.

Las políticas de Bukele -limitar los precios de la gasolina, aumentar el salario mínimo, encarcelar a más de 58,000 presuntos pandilleros, anunciar planes de infraestructura- han reforzado su atractivo populista.

‚ÄúMe gustan todos los proyectos que est√° haciendo, las escuelas, los puentes, es mejor para el pa√≠s‚ÄĚ, dijo Dominga de Pe√Īa, una madre de 29 a√Īos y vendedora de agua en El Zonte, un pueblo de playa en la costa del oc√©ano Pac√≠fico.

Menos visible es la forma en que su administraci√≥n est√° manipulando las comunicaciones para reforzar su poder, seg√ļn el informe del Departamento de Estado.

El documento se√Īala que el Gobierno utiliza ‚Äúprobables granjas de bots‚ÄĚ para tuitear mensajes a su favor ‚Äúdecenas de miles de veces‚ÄĚ sobre un tema determinado mientras enmascara su origen para ‚Äúcrear la apariencia de un aut√©ntico apoyo de base‚ÄĚ.

Solo entre septiembre y noviembre de 2021 se crearon unas 55,000 nuevas cuentas de seguidores de Bukele en Twitter, seg√ļn el informe, justo despu√©s de que los jueces reci√©n nombrados despejaran su camino hacia la reelecci√≥n.

El presidente cuenta actualmente con 4.4 millones de seguidores en esa red social. El informe no evalu√≥ cu√°ntos de ellos eran aut√©nticos. Se estima que alrededor de 500,000 salvadore√Īos utilizan la plataforma.

Twitter, con sede en San Francisco, y Twitter Latin America, con sede en Ciudad de México, no respondieron a solicitudes de comentarios.

Uno de los investigadores del estudio del Departamento de Estado dijo a Reuters que habían rastreado cientos de tuits a favor de Bukele hasta coordenadas geográficas específicas, incluidas las de una sola vivienda residencial en San Salvador.

La persona, que habló bajo condición de anonimato, agregó que cientos de cuentas retuitearían mensajes a favor de Bukele en el mismo milisegundo, una indicación de actividad de bots y troles.

El documento coincidía con los relatos del especialista en comunicaciones y una de las otras personas contratadas que aseguraron a Reuters que trabajaban juntas en el mismo equipo de comunicaciones secretas.

La pareja detall√≥ que formaban parte de un grupo de alrededor de 20 personas, con edades comprendidas entre los 20 y 30 a√Īos. Algunos ten√≠an experiencia en publicidad o marketing, relataron, y todos se manejaban con soltura en las redes sociales.

Los dos excontratistas contaron que su oficina inicialmente estaba ubicada en un edificio de gobierno y luego se mudaron a una casa en un barrio residencial de San Salvador. Ambos dijeron que su jefe era un oficial cuya cartera no estaba relacionada con las comunicaciones o los medios estatales.

Sus tareas, especificaron, incluían crear cuentas falsas de Twitter para elogiar a Bukele y Nuevas Ideas y amplificar sus mensajes. El especialista en comunicaciones mostró a Reuters cerca de 200 cuentas de Twitter supuestamente creadas en su granja de troles.

La gran mayoría de estos perfiles supuestamente falsos tenían menos de 90 seguidores y se crearon entre enero de 2019 -un mes antes de que Bukele ganara las elecciones- y noviembre de 2020. En este mes, solo 76 de esas cuentas seguían activas.

Los excontratistas aseguraron que también vigilaban a los críticos de Bukele y denunciaban a cientos de ellos en Twitter todos los meses, por presuntas violaciones de los estándares de la plataforma en un intento de que la empresa suspendiera sus cuentas.

El especialista en comunicaciones mostró a Reuters una captura de pantalla de 2020 de Twitter en la que la empresa reconoció que el contratista había realizado más de 900 solicitudes de este tipo en un solo mes.

Twitter no respondió a las solicitudes de comentarios sobre las supuestas denuncias presentadas contra los críticos de Bukele.

La pareja agregó que los funcionarios gubernamentales, incluidos los ministros, les indicaron qué contenido promover y qué personas monitorear y reportar. Las instrucciones llegaron a través de grupos privados en WhatsApp y Signal, que están encriptados. Reuters no pudo verificar de forma independiente su existencia.

Los miembros de otros equipos de troles estaban en estos grupos de mensajes, seg√ļn el especialista. Un exempleado del Gobierno que habl√≥ con Reuters confirm√≥ la existencia de un equipo trol separado de unas 15 personas que operaban en diferentes lugares a donde trabajaban los dos excontratistas: primero, dentro del edificio presidencial de El Salvador durante varios meses entre 2020 y 2021, seguido de una casa particular en la capital.

La Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia no respondió a solicitudes de comentarios sobre estas acusaciones.

Alberto Escorcia, un experto mexicano en ciberseguridad especializado en manipulación de redes sociales, examinó las casi 200 cuentas de Twitter presuntamente falsas que el especialista en comunicaciones compartió con Reuters.

Dijo que coincidían con el perfil general de una cuenta de trol: se habían creado recientemente, tenían pocos seguidores y publicaban o retuiteaban principalmente contenido a favor de Bukele.

Escorcia, que ha seguido el ascenso pol√≠tico del salvadore√Īo, detall√≥ que ha notado este tipo de ‚Äúcomportamientos inaut√©nticos‚ÄĚ en su presencia en l√≠nea durante a√Īos.

Escorcia a√Īadi√≥ que comparti√≥ sus preocupaciones sobre El Salvador con el equipo latinoamericano de Twitter en noviembre de 2018, pero le dijeron que la empresa no encontr√≥ nada irregular. Escorcia sostuvo que no ten√≠a documentaci√≥n escrita de la respuesta de la compa√Ī√≠a.

‚ÄúEncontr√© mucha m√°s manipulaci√≥n en El Salvador que en M√©xico‚ÄĚ, indic√≥ Escorcia. ‚ÄúY parece estar empeorando‚ÄĚ, a√Īadi√≥.

Twitter y su unidad latinoamericana no respondieron a las solicitudes de comentarios sobre los alegatos de Escorcia.

La red social no es la √ļnica plataforma que se utiliza para amplificar los mensajes a favor de Bukele, seg√ļn el informe del Departamento de Estado. Los investigadores dijeron que encontraron material similar en 1,500 canales de YouTube, 1,056 p√°ginas de Facebook, 520 grupos de WhatsApp en los 262 municipios de El Salvador y 62 medios de comunicaci√≥n digitales.

Meta, la empresa propietaria de Facebook y WhatsApp, dijo a Reuters que ya había interrumpido dos redes no auténticas con origen y destino en El Salvador en marzo de 2021 y el primer trimestre de 2022.

El portavoz agreg√≥ que la empresa hab√≠a bloqueado miles de millones de cuentas falsas en todo el mundo y que comparte ‚Äúhallazgos con nuestros pares en empresas de tecnolog√≠a, investigadores de seguridad, gobiernos y fuerzas del orden‚ÄĚ.

‚ÄúTambi√©n alertamos a las personas que creemos que fueron el objeto de estas campa√Īas, cuando sea posible‚ÄĚ, anot√≥.

YouTube no respondió a una solicitud de comentarios.

M√ĀS ALL√Ā DE LAS REDES SOCIALES

Bukele tambi√©n est√° sacudiendo a los medios tradicionales de El Salvador. La APES denunci√≥ que el Gobierno ahora controla ‚Äúno menos de 20 medios de comunicaci√≥n‚ÄĚ en el pa√≠s, incluidas 14 estaciones de radio y el Canal 10 de televisi√≥n.

En los √ļltimos a√Īos, el Gobierno ha arrebatado personal de medios de comunicaci√≥n tradicionales para engrosar los favorables a Bukele y agregarlos a los departamentos de comunicaciones de los ministerios, seg√ļn el documento del Departamento de Estado.

Bukele ‚Äúcompra a los periodistas y ahoga a los medios de oposici√≥n en un mar de propaganda medi√°tica estatal‚ÄĚ, encontr√≥ el estudio estadounidense.

Una gran incursi√≥n de talentos se produjo hace dos a√Īos, cuando unos 30 periodistas de La Prensa Gr√°fica, uno de los peri√≥dicos tradicionales m√°s grandes del pa√≠s, renunciaron para ir a trabajar a una nueva publicaci√≥n estatal, Diario El Salvador, seg√ļn seis personas familiarizadas con la situaci√≥n.

Ese proyecto, financiado por una subsidiaria de la compa√Ī√≠a el√©ctrica estatal, comenz√≥ a publicar en octubre de 2020 y brinda una cobertura consistentemente favorable a Bukele y sus pol√≠ticas.

Cristian Villalta, quien asumió como editor en jefe de La Prensa Gráfica luego del éxodo, reveló que los asistentes del mandatario habían ofrecido a algunos trabajadores hasta tres veces sus salarios anteriores para cambiar. Dos desertores dijeron a Reuters que sus sueldos se duplicaron.

La compa√Ī√≠a el√©ctrica estatal, su subsidiaria y el Diario El Salvador no respondieron a solicitudes de comentarios.

En septiembre de 2020, Bukele renov√≥ el gubernamental Canal 10 para estrenar ‚ÄúNoticias de El Salvador‚ÄĚ. Seg√ļn la Secretar√≠a de Comunicaciones de la Presidencia, Sof√≠a Medina, el medio dar√≠a al Estado ‚Äúsu propia ventana, su propia voz, la verdad a disposici√≥n de la gente‚ÄĚ.

Medina no respondió a solicitudes de comentarios.

RETROCESO

Los medios proBukele cubren los ataques del presidente a la prensa independiente salvadore√Īa, incluido El Faro. Ese medio digital ha informado sobre una variedad de supuestas irregularidades del Gobierno, incluida la supuesta malversaci√≥n de fondos p√ļblicos para atender la pandemia del coronavirus.

La Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia no comentó sobre las denuncias de que miembros de la administración robaron fondos estatales.

Bukele anunció que los fiscales estaban investigando a El Faro por presunto lavado de dinero y evasión de impuestos en septiembre de 2020. No se han presentado cargos. El Faro dijo a Reuters que el Gobierno ha auditado sus libros como parte de la investigación, que afirma es un intento por silenciar al medio.

La oficina del fiscal de El Salvador y la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia no respondieron a las solicitudes de comentarios sobre la investigación o las afirmaciones de El Faro de que la investigación es un intento de silenciar a la prensa.

20 periodistas y activistas dijeron a Reuters que habían recibido acoso en línea y amenazas de muerte, algunas de las cuales compartieron con Reuters. La APES aseguró a Reuters que ha recibido relatos similares de periodistas.

La Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia no respondió a las solicitudes de comentarios sobre esos reclamos.

Edwin Segura, reportero de datos y encuestas de La Prensa Gráfica, aseguró que ha bloqueado al menos 2,400 cuentas de Twitter de acoso desde que Bukele asumió la presidencia.

A mediados de diciembre de 2019, Segura tuvo un intercambio sarcástico en Twitter con Carlos Marroquín, director de Reconstrucción del Tejido Social, una agencia gubernamental de bienestar social.

Segura relat√≥ que r√°pidamente siguieron insultos, amenazas de muerte y acoso. √Čl comparti√≥ algunos de esos mensajes con Reuters. Varias de las cuentas que los enviaron est√°n actualmente suspendidas por violar las reglas de Twitter.

‚ÄúEstoy acostumbrado a que los gobiernos me llamen mentiroso‚ÄĚ, dijo Segura, ‚Äúpero no a que el Gobierno vaya a intentar arrestarme o tratar de destruirme p√ļblicamente‚ÄĚ.

Marroquín no respondió a una solicitud de comentarios sobre el intercambio y las amenazas posteriores.

Norma Torres, representante demócrata por California, Estados Unidos, también discutió con Bukele en Twitter. Ella dijo a Reuters que duerme con un arma cerca de su cama debido a un aluvión de amenazas de seguidores de Bukele y troles.

Torres, quien naci√≥ en Guatemala, ha criticado a los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras por crear condiciones que estimulan la migraci√≥n. Ella data gran parte de la tensi√≥n con Bukele al 1 de abril de 2021, cuando tuite√≥ una foto de un padre salvadore√Īo y su peque√Īa hija que se hab√≠an ahogado en el R√≠o Bravo tratando de llegar a Estados Unidos.

‚ÄúEste es el resultado de dictadores m√°s interesados en su propio beneficio mientras su gente escapa por miles y mueren por cientos‚ÄĚ, tuite√≥ mencionando a Bukele en Twitter. El mandatario respondi√≥ instando a ‚Äútodos los latinoamericanos‚ÄĚ en el distrito de Torres a sacarla de su cargo, aproximadamente una hora y media despu√©s de la publicaci√≥n de Torres.

La política estadounidense dijo que inmediatamente se vio inundada de amenazas en línea y mensajes hostiles, algunos de los cuales su oficina compartió con Reuters. Muchos de ellos, de cuentas de Twitter recién creadas con pocos seguidores y sin información personal.

Twitter no comentó sobre los ataques a Torres.

La Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia de El Salvador no respondió a las solicitudes de comentarios sobre el caso de Torres.

La congresista sostuvo que el acoso continu√≥ en el per√≠odo previo a las elecciones de mitad de per√≠odo de este a√Īo. Torres gan√≥ la reelecci√≥n. Pero ella dijo que todav√≠a mantiene su arma de fuego cerca.

‚ÄúNunca he recibido amenazas de este nivel‚ÄĚ, confes√≥ Torres. ‚ÄúBukele encender√° el fuego y luego exigir√° a todos a su alrededor que le echen le√Īa‚ÄĚ. (Reporte de Sarah Kinosian; Reporte adicional de Nelson Renet√≠a; Editado por Marla Dickerson; Traducido por Ra√ļl Cort√©s Fern√°ndez y Diego Or√©)

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