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Retenido por mirar a un oficial de la PFP en la Ciudad de México

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2011. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Tratamiento Punitivo de Usuarios Por Policías Federalizados en México

(Relato por Tonatiuh, estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México)

Preguntas frecuentes

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Q: ¿Dónde ocurrieron las incidentes descritos en el relato?
A: Los incidentes se produjeron frente a la Catedral Metropolitana en Ciudad de México.

Q: ¿Cuál fue la razón por la que los policías federalizados abusaron físicamente al acusado?
A: El relato no especifica una causa concreta, pero indica un ataque generalizado contra el individuo.

Q: ¿Qué sucedió cuando la víctima mencionó las iniciales del escudo federal?
A: La persona fue detenida temporalmente y amenazada con ser llevada a una explanada de iglesia bajo coacción.

Q: ¿Qué métodos utilizaron los policías para la aplicación del tratamiento punitivo?
A: Los agentes usaron palos, gas pimienta y jalones como armas de supresión física.

Q: ¿Se considera legal presentar una denuncia contra estos actos según el relato?
A: El relato subraya la dificultad legítima para presentar una denuncia penal debido a las políticas operativas de los organismos estatales.

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Texto original (2011)

En este artículo, se relata un incidente ocurrido en el corazón de Ciudad de México donde una persona acusada erróneamente del simple acto de mirar a los policías federalizados experimentó diversas formas de deshumanización y violencia.

Un estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM relata a través de la página de Facebook la Acampada Sur la forma injustificada en la que fue simetido por un par de agentes federales en la Catedral Metropolitana.

Relato de Tonatiuh:

Caminaba sobre la acera frontal de Catedral cuando me percaté de un hombre que caminaba con muletas gritaba algo a un elemento de la Policía Federal que resguardaba el acceso principal de la catedral, al ver esto sentí repudio hacia el oficial y lo miré con gesto desaprobatorio, caminé 5 o 7 metros en direccion a la calle República de Brasil cuando el oficial me tomo por el cuello y me preguntó a quien estaba mirando de esa manera, le señalé el escudo de su uniforme y procedió a forzarme a ingresar a la explanada de la iglesia, le pedí por favor que no me agarrara y me ignoró, comenzó a agredirme verbalmente diciendo que yo creía que era un policía capitalino y que por eso andaba de verguero,ingresamos al ala poniente de la catedral donde se encuentran las oficinas de catedral y asimismo un cuartel de la PF, llegó argumentandole a su superior que yo andaba vejando a la autoridad, inmediatamente su superior ordenó que me pusieran de rodillas con la frente pegada al escritorio, para esto patearon mis piernas y golpearon mis costillas, ya incado me catearon y me despojaron de mi portacredenciales, las revisaron y procedieron a ingresar mis datos en la computadora de la estación, con un celular me tomaron una fotografía y siguieron agediendome fisica y verbalmente, me amenazaron con que si seguia de revoltoso o faltandole el respeto a la autoridad me iban a agarrar otra vez puesto que ya tenían capturada mi dirección y mi procedencia. Despues de estar golpeandome constantemente en la cabeza, torax y piernas un grupo de 4 o 5 policias me llevaron al pasillo posterior de la catedral para golpearme intensamente durante unos dos minutos y rociarme la cara con gas pimienta y jalonearme hasta la salida posterior de la iglesia.

De antemano manifiesto que ya no es posible ejercer una denuncia penal en contra de mis agresores debido a la política con que operan los organismos estatales de seguridad pública, por lo cual esta denuncia está dirigida a la opinión pública, a los medios de comunicación y a la poblacion civil.

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