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Ser productivo no es como la gente piensa. La nueva forma de trabajar

Noticias de IA Huaweii

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2010. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Productividad para los Trabajadores del Conocimiento: Normas Propuestas por Alexander Kjerulf

Para desafiar las creencias erróneas sobre la productividad en el lugar de trabajo, especialmente entre los trabajadores del conocimiento, se han introducido cinco nuevas directrices inspiradas por el autor y experto Alexander Kjerulf en su libro “Chief Happiness Officer”. Estas normas, que cuestionan preconceptos laborales pasados de moda y ponen énfasis en la salud mental como un componente crucial del éxito laboral:

  • La productividad varía naturalmente. La creación y generación innovadora no suelen ser eventos predecibles, similar a los procesos en la manufactura. Es más beneficioso evaluar el rendimiento promedio durante un periodo de tiempo que juzgar basándose en días individuales.
  • Horas extendidas resultan en una disminución del desempeño. Mientras para los trabajadores industriales pueden ver la relación directa entre el esfuerzo y producción, este principio no se aplica a los profesionales que dependen de su ingenio y creatividad. La eficiencia incremental reduce típicamente las horas laboradas sin sacrificar productividad.
  • El trabajo con esfuerzo puede reducir resultados positivos significativos.. El constante estrés para producir no impulsa la creatividad ni el aprendizaje rápido. En realidad, trabajar en un estado óptimo y emocionalmente estable suele ser más productivo que esforzarse excesivamente.
  • Posponer tareas puede mejorar la eficacia del trabajo. Dependiendo de las circunstancias, no siempre se debe avanzar con una tarea y lo óptimo a veces es postergarla. Esto permite aprovechar el momento adecuado para trabajar en ella.
  • La felicidad impulsa la productividad. La satisfacción personal tiene un impacto directo positivo en la eficiencia y calidad del trabajo. No existen métodos que mejoran la productividad más allá de sentirse contento con el proceso.

Preguntas frecuentes

Q: ¿Cómo puede un trabajador del conocimiento medir su productividad?

A: La productividad varía naturalmente, por lo tanto, es más beneficioso evaluar el rendimiento promedio durante un periodo de tiempo en lugar de juzgar basándose en días individuales. Esto permite obtener una visión más clara y precisa del desempeño.

Q: ¿Por qué no se aplica la eficiencia incremental para mejorar el rendimiento laboral?

A: La creación y generación innovadora por parte de los trabajadores del conocimiento a menudo requieren un estado óptimo emocional. El constante esfuerzo para producir puede reducir la eficiencia debido al aumento del estrés, lo cual disminuye la capacidad de creatividad y aprendizaje rápido.

Q: ¿Hay algún beneficio en esforzarse excesivamente?

A: Es importante entender que el trabajo con esfuerzo puede reducir resultados positivos significativos. En lugar de esto, trabajar en un estado óptimo y emocionalmente estable suele ser más productivo.

Q: ¿Qué significa “posponer tareas”?

A: Dependiendo de las circunstanscias, no siempre se debe avanzar con una tarea. Posponer o retrasar su trabajo puede mejorar la eficacia del mismo si el momento es apropiado para realizarlo.

Q: ¿Cómo influye la felicidad en la productividad?

A: La satisfacción personal tiene un impacto directo positivo en la eficiencia y calidad del trabajo. En lugar de métodos que mejoran la productividad más allá de sentirse contento con el proceso, es fundamental reconocer este aspecto para lograr un desempeño óptimo.


Texto original (2010)

Comprende y desafía las ideas erróneas sobre la productividad para los trabajadores del conocimiento, a través de una serie de normas inspiradas por Alexander Kjerulf en su libro “Chief Happiness Officer”. Desmintiendo preconceptos laborales pasados de moda. — **Solución 1:**

Si crees que ser productivo es apretar los dientes, trabajar esforzadamente cada vez más horas, y nunca postergar tareas, puedes estar muy equivocado..


Eso quizás pueda ser cierto si usted trabaja en la manufactura, lo que muy posiblemente no sea así, dado que usted está leyendo esto.

“Para los trabajadores del conocimiento”, afirma Alexander Kjerulf en su blog Chief Happiness Officer, las viejas ideas acerca de la productividad “no sólo son erróneas, sino que son claramente perjudiciales”.

En su lugar, Kjerulf propone cinco nuevas normas de productividad:

1- Su productividad varía enormemente de un día para otro. Esto es normal.

En un entorno industrial, usted sabe que si la planta opera X horas durante el día, la cantidad de unidades producidas será Y. Pero si es un trabajador del conocimiento, usted no puede saber de antemano si mañana será un día en que le llegará una idea brillante que salva a usted y a su equipo de semanas de trabajo, o el día en el que pasará ocho horas mirando abatido la pantalla.

Esta variación es normal -aunque siempre un poco frustrante. No juzgue su productividad por lo hecho en un día determinado, sino más bien por su productividad promedio medida durante muchos días.

2- Trabajar más horas significa obtener peores resultados.
Un cliente me pidió realizar un estudio sobre los efectos de las horas de trabajo en la comisión de errores y en la productividad. Los resultados señalaron que la productividad disminuyó a la mitad después de la octava hora de trabajo.

Esto puede ser contrario a la intuición, pero es importante entender que para los trabajadores del conocimiento no existe una relación directa entre horas trabajadas y productividad.

3- Trabajar esforzadamente lleva a obtener peores resultados.
En un entorno industrial, con frecuencia se puede poner más energía y esfuerzo y obtener más producción, pero para los trabajadores del conocimiento, lo opuesto es lo verdadero. Usted no puede forzar la creatividad, la elocuencia, la buena escritura, la claridad de pensamiento o el aprendizaje rápido -de hecho, trabajar con esfuerzo tiende a crear el efecto contrario, generando menos resultados.

4- Postergar una tarea puede ser bueno.
A veces el estado de ánimo es el adecuado para la tarea, y hacerla es ridículamente fácil y hasta divertido. Otras veces, trabajar en la misma tarea es peor que caminar descalzo sobre arena caliente, y forzarse a hacerlo es un ejercicio frustrante, muchas veces inútil. En algunas ocasiones, postergar la tarea es exactamente lo mejor que se puede hacer.

5- La felicidad es el gran potenciador de la productividad final.
La forma más eficiente de aumentar la productividad es ser feliz en el trabajo. Ningún sistema, herramienta o metodología en el mundo puede mejorar la productividad que se obtiene si realmente se disfruta de lo que se hace.