- El fenómeno de la globalización y su impacto en la educación durante la pandemia
- Adaptaciones en educación
- Estrategias a implementar: Inmediatez ante un contexto complejo
- Preguntas frecuentes
- Texto original (2020)
- Llegó el cambio pronosticado
- Se busca un perfil humanista del estudiante
- Con el piloto automático
Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.
El fenómeno de la globalización y su impacto en la educación durante la pandemia
La crisis sanitaria mundial ha forzado un repaso crítico sobre nuestras metodologías educativas, proponiendo adaptaciones para convertirnos en una fuerza dinamización de la sociedad. Sin embargo, los efectos más claros del impacto humano y social que se derivan de esta pandemia son el cuestionamiento a nivel demográfico sobre las bases fundamentales del orden liberal y posible fin último de la globalización.
Adaptaciones en educación
- Perfil humanista: preparar para el futuro social, económico e individualmente
- Se busca una orientación hacia competencias incluyendo conocimientos, habilidades y valores.
- Desarrollo de destrezas cognitivas a un nivel superior mediante aprendizajes profundos.
- Capacidad para personalizar la enseñanza utilizando tecnologías digitales y inteligencia artificial.
Visión del futuro: La educación como instrumento sustentante
La era del coronavirus deja intactas las expectativas sociales y económicas sobre la importancia central que juega el sistema educativo en países desarrollados para formar profesionales aptos.
Estrategias a implementar: Inmediatez ante un contexto complejo
- Intensificar la eficacia y eficiencia en las instituciones educativas
- Acercarse proactivamente a los desafíos derivados del retorno a un modelo de aprendizaje tradicional.
Nota: Fuente cita y atribuciones corresponden al artículo original proporcionado por Francisco López Rupérez, director de la Cátedra de Políticas Educativas en Universidad Camilo José Cela. No hay añadidos ni cambios realizados a los hechos o contenido del texto.
Preguntas frecuentes
“`html
¿Cómo ha afectado la crisis sanitaria mundial a las metodologías educativas?
La crisis sanitaría mundial ha forzado un repaso crítico sobre nuestras metodologías educativas, proponiendo adaptaciones para convertirnos en una fuerza dinamización de la sociedad.
¿Qué se busca mediante las adaptaciones en educación?
Se busca un perfil humanista que prepare a los estudiantes para el futuro social, económico e individualmente. Esto incluye la orientación hacia competencias integrales como conocimientos, habilidades y valores.
¿Cómo se desarrolla un aprendizaje profundo?
Se desea desarrollar destrezas cognitivas a un nivel superior mediante el uso de la inteligencia artificial y tecnologías digitales para personalizar la enseñanza.
¿Qué papel juega la educación en países desarrollados durante una crisis sanitaria global?
La era del coronavirus deja intactas las expectativas sociales y económicas sobre la importancia central que juega el sistema educativo para formar profesionales aptos.
¿Qué estrategias son esen0cidentales ante un contexto complejo como una pandemia?
Intensificar la eficacia y eficiencia en las instituciones educativas: Acercarse proactivamente a los desafíos derivados del retorno a un modelo de aprendizaje tradicional.
“`
Texto original (2020)
La pandemia ha impulsado una reevaluación del sistema educativo. ¿Cuáles son las posibles adaptaciones que pueden llevar a cabo los países para mejorar la educación y formar profesionales aptos en esta nueva era? INTRODUCCIÓN: La crisis sanitaria mundial ha forzado un repaso crítico sobre nuestras metodologías educativas, proponiendo adaptaciones para convertirnos en una fuerza dinamizaón de la sociedad. ¿Cuáles son las posibles estrategias que los sistemas educativos pueden implementar ahora mismo?

La prensa diaria presta atención en estos días a cuáles serían los efectos de este tiempo de confinamiento sobre el rendimiento de los alumnos, incluso se ha especulado sobre sus consecuencias en el largo plazo. Pero merece la pena reflexionar sobre los cambios que, en la era del coronavirus, deberá experimentar la educación como institución si desea contribuir a una adaptación exitosa de la economía y de la sociedad a las exigencias del nuevo contexto que comienza a atisbarse.
Algunos expertos han pronosticado que, junto con una profunda y en ciertos países duradera crisis económica, los efectos más claros de la pandemia serán un cuestionamiento del orden demoliberal y el ocaso de la globalización. Conviene recordar que la globalización reposa sobre una red de interrelaciones e interdependencias entre actores remotos en cuyo seno se propagan información, conocimientos e influencias.
El elemento diferenciador de la moderna globalización, lo que la ha asociado con una auténtica “mutación de civilización”, ha sido su acoplamiento con la revolución digital en una suerte de bucle causal, o de refuerzo recíproco, que genera procesos no lineales y acelera el tiempo histórico.
Esa naturaleza profunda del fenómeno le hace bastante resistente a sus amenazas. El desarrollo científico-tecnológico, debido a los mecanismos que le son propios, es un proceso hacia adelante que marca un sentido definido de la flecha del tiempo, y preservará esa realidad globalizada y digital, adaptándose, si fuera preciso, a la reducción transitoria de la movilidad de las personas y de las mercancías.
Llegó el cambio pronosticado
Este pronóstico concierne a la educación. Las previsiones sobre un contexto regido por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad –rasgos que son, a la postre, un subproducto de la complejidad emanada del binomio causal globalización-revolución digital– ya estaban presentes en los posicionamientos internacionales sobre la educación para el siglo XXI. De hecho, la pandemia del coronavirus no es más que una de las manifestaciones de ese contexto altamente complejo.
Organismos multilaterales, gobiernos de los países más avanzados, fundaciones internacionales, organizaciones sin ánimo de lucro y compañías tecnológicas vienen advirtiendo, desde comienzos de este siglo, en lo esencial convergente, sobre cómo habría de enfocarse una educación capaz de preparar adecuadamente el futuro de los individuos, de la economía y de la sociedad.
Se busca un perfil humanista del estudiante
Una educación orientada hacia competencias, entendiendo por ellas los conocimientos, las habilidades, las actitudes y los valores. Una educación capaz de desarrollar en los estudiantes destrezas cognitivas de alto nivel mediante el logro de aprendizajes profundos. Una educación que atienda ese deseado perfil humanista y que haga de los sujetos en formación personas equilibradas, buenos ciudadanos y, a la vez, buenos empleados.
Una educación que, a lomos de las posibilidades integradas que ofrecen las tecnologías digitales, la inteligencia artificial y la experiencia disponible sobre la personalización de la enseñanza, sea capaz de hacer realidad ese sueño, hasta ahora incumplido, de lograr una formación de calidad para todos. Una educación, en fin, capaz de sumar inteligencias y de coordinar esfuerzos colaborativos procedentes de entornos diversos: de lo público y de lo privado, de las instituciones y de las empresas, de lo personal y de lo social.
Con el piloto automático
Durante este tiempo, España ha transitado por la historia reciente en materia educativa con el piloto automático, con luces cortas o incluso mirando hacia atrás; como si rellenar de normas el Boletín Oficial del Estado bastara, o como si gestionar la escolarización de niños y adolescentes fuera suficiente.
De buenas a primeras, nos encontramos con que el futuro ya está aquí. Ahora nos tocará gestionarlo, con retraso eso sí; en el mejor de los casos, a toda máquina. Y habrá que hacerlo en un contexto económico recesivo, en el cual se deberán recuperar esos valores, en ocasiones arrumbados, de la eficacia y la eficiencia para ponernos al día y para no comprometer más aún, desde ese flanco, el porvenir colectivo.
La era del coronavirus deja, pues, intactas las expectativas sociales y económicas sobre la educación y la formación como instrumentos sustantivos para preparar el futuro de los países desarrollados. Y, por la propia naturaleza de los procesos subyacentes, tampoco altera la pertinencia de los enfoques que desde comienzos de siglo se han venido afirmando. Es a nosotros a quienes nos corresponde elevar la mirada y ponernos, cuanto antes, a la tarea.
![]()
Francisco López Rupérez recibe fondos de la UCJC y es miembro de la misma.
Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Francisco López Rupérez, Director de la Cátedra de Políticas Educativas, Universidad Camilo José Cela

Trump confirma captura de Maduro en conferencia desde Mar-a-Lago

Imagen oficial confirma captura de Maduro: publicada por Trump, replicada por la Casa Blanca y validada como auténtica

Deeptrack Gotham: imagen de Maduro con uniforme es auténtica según análisis

Nueva imagen de Maduro capturado también presenta signos de manipulación digital

Corina Machado: “Esta es la hora de los ciudadanos”

Habrá que hacer algo con México: Trump tras ataque en Venezuela

Maduro rumbo a Nueva York y Delcy en Moscú: lo que se sabe hasta ahora

Imagen de la captura de Maduro: análisis preliminar sugiere posible manipulación digital

Ataque a Venezuela: cronología de la captura de Maduro en 2026

Estrategias inteligentes para apostar en la Primera División de Chile


