Skip to content

¿Sobrevivirán las viejas profesiones a la creciente automatización?

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Oferta Laboral Sorpresa para Ascensorista en Madrid

Luis Ignacio Hojas, Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y Jorge Rafael González Teodoro, Universidad de Extremadura:

Contrastando con las expectativas generadas por el desarrollo tecnológico a través de los siglos en España, una agencia del sector de empleos EE.UU ha anunciado un puesto abierto para ascensorista en la capital española.

  • Historia y relevancia:
    • Los gremios de ascensores han existido desde los inicios industriales, evolucionando a través del tiempo en complejidad técnica.
    • Desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, la automatización comenzó transformar el trabajo humano y con ella las profesiones relacionadas como ascensoristas. A pesar de una tendencia al desaparecer estos trabajos debido a avances tecnológicos, en algunas organizaciones se mantienen por razones de prestigio o para preservar experiencias humanas.
    • 09/2014-05/2017

      Observaciones sobre el rol del ascensorista:

      • La manipulación del ascensor es una tarea que exige habilidades humanas para gestionar interacciones y mantener un ambiente conectado.
      • Los avances en la tecnología:
        • La gestión de ascensores ahora es sencilla, incluso puede realizarse desde dispositivos móviles como teléfonos inteligentes.
        • A pesar del papel emergente de la tecnología en el control y seguridad, se prevén profesionales humanos debido al valor que aportan las interacciones personales.

      Implicaciones futuras:

      • El ascensorismo y otros empleos tradicionalmente manifiestos están suponiendo cambios significativos bajo la influencia de inteligencia artificial, robótica e información basada en datos.
      • Estudios sugieren que existirán profesiones futuras alineadas con esta tendencia hacia relaciones humanas dentro del trabajo. Por ejemplo: ascensoristas para mantener esa experiencia humana y otros roles de interacción personal como conductores autónomos o representantes en centros comerciales, oficinas y plataformas digitales.

      Investigación e implicaciones sociales:

      • Una encuesta ha sido desarrollada para explorar las opiniones del público sobre el uso de sistemas automáticos y robóticos, así como la importancia percibida de actividades humanas en dichos servicios.
      • Los resultados esperados servirán para comprender mejor a la sociedad ante los avances tecnológicos emergentes.
      • start of the textbook section with `

        ` tags and provide context around job postings for ascendantists in Madrid as an example, while discussing wider implications on employment due to technological advancement. The HTML must remain neutral without modernizing content or adding personal opinions about future technology trends that are not directly mentioned within the original text provided by Luis Ignacio Hojas and Jorge Rafael González Teodoro from UPM and Universidad de Extremadura, respectively.]<|end_of_html|>

        Preguntas frecuentes

        “`html

        FAQs sobre el puesto laboral sorpresa para Ascensorista en Madrid

        ¿Qué implica la oferta de empleo como ascensorista en Madrid?

        El contrato surge del deseo de una agencia estadounidense por incorporar al personal humano, manteniendo así un elemento cultural y conectivo dentro de las operaciones. Este puesto es significativo dada la evolución histórica y relevancia social del ascensorista en España.

        ¿Cuál ha sido el papel tradicional del ascensorista a lo largo de los siglos?

        Los gremios de ascensores han existido desde la época industrial y se han caracterizado por una complejidad técnica en constante evolución. A pesar de que avances tecnológicos amenazan con hacer obsoletas muchas profesiones, los trabajos como el del ascensorista continúan debido a su valor social.

        ¿Cómo ha impactado la automatización en las funciones y percepción de un Ascensorista?

        La automatización, que comenzó al final del siglo XIX, ha simplificado los procedimientos operativos. A pesar de esto, el rol humano se mantiene por su capacidad para gestionar interacciones sociales y aportar valor percibido en las experiencias humanas.

        ¿Cómo están evolucionando los ascensores con la tecnología?

        Actualmente, se puede manejar el control de ascensores desde dispositivos móviles como teléfonos inteligentes. Sin embargo, hay un consenso en que las interacciones humanas siguen siendo esenciales para preservar la experiencia humana.

        ¿Qué se espera de los trabajos futuros del ascensorista con el avance continuo de la tecnología?

        Los estudios sugieren que habrá profesiones dirigidas a mantener o incluso enriquecer las interacciones humanas dentro de estos servicios, como por ejemplo trabajos enfocados especialmente en preservar el componente humano.

        Información adicional sobre la investigación realizada

        ¿Qué propósito tiene la encuesta desarrollada acerca del uso de sistemas automáticos y robóticos?

        La encuesta busca entender las opiniones del público sobre el equilibrio entre servicios automatizados e interacciones humanas, así como apreciar la importancia percibida que tienen estas últimas.

        ¿Cómo esperan utilizar los resultados de esta encuesta?

        Los resultados podrán ofrecer una perspectiva más amplia sobre cómo la sociedad valora y se adapta a estos avances tecnológicos emergentes.

        “`


        Texto original (2020)

        Una agencia EE. UU. ha lanzado un aviso de trabajo que anuncia una vacante para ascensorista en la ciudad capital, lo cual sorprende dado el declive del gremio históricamente vinculado a este servicio desde los inicios industriales hasta mediados del siglo XX. La Universidad Politécnica madrileña y su contraparte de Extremadura exploran estas tendencias, destacando que mientras la automatización incrementa eficiencia en el trabajo mecanizado, las interacciones humanas siguen siendo esenciales para muchos sectores del empleo. Un futuro alternativo se especula donde los roles tradicionalmente manifiestos podrían estar sujetos a redefinición por la tecnología emergente y sus consecuentes enfoques sociales.

        Hace unos días una agencia de recursos humanos publicaba una oferta de empleo de ascensorista en la ciudad de Madrid. La noticia fue una sorpresa porque pensábamos que la profesión de ascensorista había desaparecido.

        Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

        Ned Snowman/Shutterstock

        Luis Ignacio Hojas Hojas, Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y Jorge Rafael González Teodoro, Universidad de Extremadura

        Desde la Primera Revolución Industrial a mediados del siglo XVIII, coexisten procesos sociales y avances tecnológicos que podrían afectar o, incluso, hacer desaparecer ciertos gremios.

        Actualmente, estamos adentrándonos en la Cuarta Revolución Industrial con la aparición de los sistemas autónomos utilizados ya no solo en fábricas, sino también en los medios de transporte.

        Desde la anterior revolución industrial, con la automatización de los sistemas, han ido desapareciendo algunas profesiones como la de ascensorista. De ahí que una oferta profesional en este campo pueda considerarse una rareza.

        Ciertas profesiones permiten una estrecha relación humana, pero la revolución tecnológica va a hacer que tratemos cada vez más con sistemas informáticos. El ascensor es un buen ejemplo. La manipulación del ascensor era una tarea delicada desde su introducción a finales del siglo XIX hasta los años 20 del XX. A partir de entonces fue simplificándose hasta los niveles elementales que presenta en la actualidad.

        Hoy podemos gestionar el ascensor incluso con el teléfono móvil, pero aún existe la actividad en ciertas organizaciones por motivos de prestigio y con unos servicios de control y seguridad. La tarea fundamental que se pide a un ascensorista es que humanice la relación con el usuario.

        Los humanos, seres sociales

        Este ejemplo de los ascensoristas nos permite plantear los cambios que se van a producir en otros empleos como consecuencia del imparable avance de la inteligencia artificial y la robótica.

        Los sistemas son fiables, documentan todos los procesos y además permiten una buena optimización de las actividades. Pero las personas necesitamos, por una parte, el contacto humano y, por otra, una relación de pertenencia a un colectivo.

        La eficiencia está determinada por los sistemas automatizados, pero nos gusta crear y mantener vínculos con otras personas. Por eso, muchos empleos van a ser reconducidos a proporcionar esas relaciones humanas.

        Habrá ascensoristas en el futuro, habrá conductores y habrá personas respondiendo en los call center. En general, las habrá en muchos trabajos porque los humanos preferimos tratar con otros seres humanos. Los estudios sobre las potenciales profesiones del futuro reflejan un panorama optimista para los trabajadores de carne y hueso.

        Así, los criterios para las viejas-nuevas profesiones van a estar determinados por la relación entre humanidad y productividad. Esta última constituye un factor crítico en la sociedad actual y está relacionada con la optimización de los recursos y, por tanto, con la sostenibilidad.

        La productividad se va a asociar a los sistemas basados en datos e inteligencia artificial. Por ejemplo, los vehículos automatizados van a proporcionar aumentos muy importantes en productividad. No obstante, los conductores tienen un amplio abanico de posibilidades de empleo porque muchas personas preferirán tratar con otras personas en lugar de con robots.

        ¿Sobrevivirán las viejas profesiones a la creciente automatización? - src='data:image/svg+xml,%3Csvg%20xmlns=%22http://www.w3.org/2000/svg%22%20viewBox=%220%200%20210%20140%22%3E%3C/svg%3E' data-src=
        El modo de piloto automático de un modelo de Tesla controla las distancias y centra el vehículo en el carril.
        Ian Maddox/Wikimedia Commons, CC BY-SA

        El caso de los coches autónomos

        Los nuevos sistemas aportan una información muy valiosa de nuestro comportamiento que permite mejoras continuas en los servicios. Gracias a ella, las máquinas van a optimizar los procesos de forma muy eficiente. Además, no toman decisiones emocionales o irracionales como las personas.

        Por ejemplo, un vehículo autónomo no tienen ningún problema en optimizar la velocidad al flujo de la vía, mantener las distancias de seguridad en todo momento, ceder el paso si de esa forma se optimiza la fluidez de la circulación, etc.

        En algunos lugares se puede observar el tráfico desde puentes peatonales que cruzan la autopista. Si nos asomásemos, podríamos analizar los distintos patrones de circulación en función de la fluidez del tráfico y cómo cambia el comportamiento de los conductores al incrementarse la circulación.

        En general, cuando el tráfico aumenta y se reduce la velocidad, hay más pequeñas infracciones, se nota la tensión en los conductores, se acortan las distancias de seguridad, se cambia de carril con frecuencia y se percibe una conducción más agresiva en general. La consecuencia para la circulación es una reducción rápida de la velocidad media en la carretera.

        Las implicaciones de los vehículos autónomos y su aceptación social son algunos de los temas que trataremos en una conferencia sobre tecnologías emergentes en la ingeniería civil que celebraremos en mayo en la Universidad Politécnica de Madrid.

        ¿Sobrevivirán las viejas profesiones a la creciente automatización? - src='data:image/svg+xml,%3Csvg%20xmlns=%22http://www.w3.org/2000/svg%22%20viewBox=%220%200%20210%20140%22%3E%3C/svg%3E' data-src=

        Author provided

        Los vehículos autónomos tendrían muchos menos incidentes que los conductores humanos. Además, se podría verificar el funcionamiento del sistema después de un posible accidente al utilizar las cajas negras vehiculares.

        Para los humanos, conducir es una actividad que tiene muchos componentes psicológicos complejos fruto del cansancio, la situación en el vehículo o las propias características personales.

        Cuando se produce un accidente, en muchos casos el problema es que no sabemos quién ha vulnerado las normas de circulación. Las versiones de los implicados suelen servir para muy poco porque son contradictorias y no siempre es fácil encontrar testigos o sistemas que hayan grabado el suceso. En este marco, los robots y vehículos autónomos van a proporcionar seguridad e información fehaciente de lo que ha ocurrido en un siniestro.

        Pero no podemos dejar atrás el factor humano. La adaptación psicológica de los usuarios es una tarea muy importante y el elemento clave para que nuestra sociedad sea pionera o colista en la implantación de los nuevos sistemas.

        Por este motivo, creemos que es interesante abrir debates y conocer la postura de la ciudadanía ante diferentes cuestiones. Con este objetivo hemos elaborado una encuesta (en la que le invitamos a participar) para preguntar por los sentimientos que generan ciertas actividades de los vehículos autónomos o si deben los coches inteligentes indicar claramente que son sistemas automáticos, entre otras cosas.

        Los resultados nos servirán para conocer mejor las diferentes opiniones sobre estos sistemas. La transformación de la sociedad comienza con la transformación de nuestra visión de la realidad.The Conversation

        Luis Ignacio Hojas Hojas, Profesor Titular. Área Tecnologías del Medio Ambiente, Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y Jorge Rafael González Teodoro, Doctorando en el departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la Universidad de Extremadura, Universidad de Extremadura

        Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.