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Tres hábitos para salir fortalecidos del confinamiento

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Resiliencia en Cuarentena: Herramientas Prácticas para Fortalecernos

En este artículo analizamos cómo podemos fortalecer nuestras resilencias durante la cuarentena. Exploraremos prácticas clave tales como mindfulness, mantener el foco en lo que motiva positivamente y reforzar las relaciones personales en tiempos de crisis para convertir esta situación adversa en una oportunidad para crecimiento personal e interpersonal.

Estudio Psicológico

La psicología explora la reacción ante la cuarentena y descubre un paralelismo con la noción de resiliencia, definida como el proceso adaptativo exitoso frente a situaciones adversas y crisis. Esto nos invita a repensar estos momentos difíciles.

Psicología del Trabajo

Aprendemos con el ejemplo de la cuarentena que las situaciones adversas son inevitables en nuestra vida. Muchas veces vemos como amenazas porque interfieren en nuestros planes y ponen a prueba nuestro equilibrio emocional, generando sensación de impotencia y falta de control.

Resiliencia: Una Oportunidad para el Crecimiento

Sin embargo, no son las situaciones en sí que provocan una crisis. Lo decisivo es cómo valoramos la situación y nuestras capacidades para sobreponernos a ella.

Preguntas frecuentes

Conclusión: Fortalecer Nuestras Capacidades Resilientes**/ The Conversation (Creative Commons) Author: Isabella Meneghel, Profesora de Psicología Social y Psicología del Trabajo y las Organizaciones, Universitat Internacional de Catalunya

¿Cómo puedo mantenerme positivo durante la cuarentena?
Para mantener un estado mental positivo en tiempos difíciles como estos es crucial enfocarse más en actividades que estimulen nuestra felicidad emocional y menos en aquellas que generan preocupación. Además, reforzar relaciones significativas con otras personas puede ofrecer un soporte adicional.

¿Por qué es importante practicar mindfulness durante la cuarentena?
La práctica de mindfulness nos permite dar un respiro y observar nuestras propias reacciones ante situaciones adversas sin juzgarnos. Esto puede ayudarnos a comprender mejor lo que estamos experimentando y cómo podemos manejarlo.

¿Cómo puedo fortalecer mis relaciones personales durante la cuarentena?
La clave para reforzar nuestras redes de apoyo emocional es dedicar más tiempo a conectarnos significativamente, compartiendo experiencias o recuerdos positivos que ayuden a construir una sensación de comunidad y soporte.

¿Cómo puedo mantener mi foco durante la cuarentena?
Elevando nuestro enfoque hacia lo importante, dedicamos más tiempo a actividades que estimulen emociones positivas y evitamos aquellas generan preocupación. Esto puede ayudarnos a mantener un estado mental saludable.

¿Cómo puedo aprender de la cuarentena para desarrollarme personalmente?
La situación adversa como la cuarentena ofrece una oportunidad única para el crecimiento. Al valorar nuestras capacidades y fortalecerlas, podemos convertir esta experiencia en un medio de desarrollo emocional e interpersonal.

¿Qué papel juega la psicología del trabajo durante situaciones adversas como la cuarentena?
La psicología del trabajo nos enseña que las adversidades son inevitables en nuestras vidas. Aprendemos de cómo estas situaciones pueden poner a prueba nuestro equilibrio emocional y generación sensación de impotencia, pero también mostramos cómo podemos sobreponernos.

¿Cómo puedo aprender habilidades adaptativas durante la cuarentena?
La resiliencia es el proceso adaptativo exitoso frente a situaciones adversas. Durante esta época, podemos practicar y mejorar nuestras capacidades de resistencia e independencia emocional.


Texto original (2020)

En este artículo analizamos cómo podemos fortalecernos a través de la resiliencia en tiempos de cuarentena. Exploraremos prácticas clave como mindfulness para calmar nuestras mentes, mantenimiento del foco al centrarnos en lo que nos motiva positivamente y el refuerzo de las relaciones personales durante la crisis. Este análisis tiene como objetivo ofrecer estrategias prácticas con el fin de convertir esta situación adversa en una oportunidad para crecimiento personal e interpersonal. La psicologiá que estudia las reacciones ante la cuarentena descubre un paralelismo con la noción de resiliencia, definida como el proceso adaptativo exitoso frente a situaciones adversas y crisis, lo que nos invita a repensar estos momentos difíciles.

Roman Samborskyi / Shutterstock

Nos despertamos y nos damos cuenta de que ya no recordamos cuántos días llevamos en cuarentena. Tal vez nos espera una jornada de teletrabajo, o quizá tenemos todo el día libre porque ahora ni siquiera trabajamos. Los medios de comunicación no paran de transmitir información y cifras relacionadas con el COVID-19.

Intentamos distraernos. Suerte que en las redes sociales se comparten sugerencias para mantenerse ocupados: cursos online, listados de películas, clases de deporte, etc. Incluso se empieza a escuchar ya que debemos ver esta situación como una oportunidad para salir fortalecidos.

El concepto de resiliencia

Pero ¿a qué nos referimos con eso de “salir fortalecidos”? La psicología lo denomina resiliencia, definida como el proceso de adaptación exitosa frente a situaciones adversas y de crisis. Nos adaptamos con éxito cuando somos capaces de interpretar la situación como una oportunidad de aprendizaje, cuando salimos fortalecidos tras ella.

Las situaciones adversas son inevitables en nuestra vida. Muchas veces las vivimos como amenazas porque se interponen en nuestros planes y ponen a prueba nuestro equilibrio emocional, generando sensación de impotencia y falta de control. Sin embargo, no son las situaciones en sí las que provocan una crisis. Lo decisivo es cómo las valoramos y cuáles son nuestras capacidades para sobreponernos.

En este sentido, a veces las dificultades pueden incluso favorecer nuestro crecimiento personal. Las podemos aprovechar para mirar hacia el interior y conocernos mejor a nosotros mismos. En algunos casos, hacen que nos cuestionemos cosas que nos parecían obvias y nos invitan a hacer un repaso de nuestra vida. Tal vez sea el momento para tomar una decisión que no puede seguir aplazándose. O quizás nos atrevamos a hacer algo que hasta ahora se nos resistía.

Entonces ¿qué podemos hacer para que el confinamiento sea una oportunidad para salir fortalecidos? Lo que la investigación nos ha revelado, es que podemos incrementar nuestra resiliencia a través de unos sencillos hábitos. Concretamente tres: calmar la mente, mantener el foco y conectar con los demás.

Calmar la mente


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Para entender lo que realmente está pasando, lo primero que necesitamos es darnos un respiro. Vamos a tomarnos un tiempo para estar a solas con nosotros mismos, sin hacer nada más. Pausar y observar la mente, sin juzgar si nuestros pensamientos son buenos a malos, tal y como nos enseña el mindfulness.

Cuando aprendemos a estar centrados en el presente, con una actitud de aceptación hacia la situación que estamos viviendo, se incrementa nuestra resiliencia. Eso es debido a que, al practicar mindfulness, nuestra mente está más preparada para hacer frente a las situaciones difíciles. A través del mindfulness nos entrenamos para estar centrados en el “aquí y ahora”, mantenemos el enfoque en la solución y eso nos hace incluso más creativos.

Por esa razón, el mindfulness nos hace sentir mejor a nivel físico y mental. Sin embargo, para conseguir estos beneficios es necesario practicarlo a diario, aunque sea durante pocos minutos al día. Si aún no lo ha probado, ahora tiene la oportunidad de encontrar tiempo para hacerlo.

Mantener el foco en lo importante


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Cada uno hace su propia interpretación de la realidad en función de las cosas a las que prestamos atención. Dónde ponemos el foco define nuestra realidad. Para salir más fortalecidos de esta situación, es importante dedicar más tiempo a aquellas actividades que nos aportan emociones positivas. Además, conviene evitar aquellas actividades o pensamientos que nos generan preocupación.

Experimentar a diario emociones positivas construye recursos personales duraderos, ya que las emociones positivas impulsan nuestro crecimiento y cambio a lo largo del tiempo. Gracias a estos recursos ampliaremos nuestras habilidades para hacer frente a los desafíos de la vida. En otras palabras, nos volveremos más resilientes.

Para aumentar nuestras emociones positivas, lo más fácil es realizar actividades que nos hagan sentir bien. Si el deporte nos carga de energía, practiquemos nuestra disciplina favorita (en la medida de las posibilidades). Si nos gusta la cocina, probemos unas recetas nuevas. Si leer es lo nuestro, desempolvemos los libros que quedaron pendientes. Bailemos, escribamos, dibujemos, practiquemos un idioma con un amigo por videoconferencia. En este caso, la única receta que vale para todos es: elijamos las actividades que más nos gustan, ¡y hagámoslas!

Conectar con los demás


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La resiliencia depende en gran medida de la existencia y la calidad de las relaciones interpersonales. De hecho, relacionarnos frecuentemente con otras personas se asocia con sentirnos bien. Podemos aprovechar el confinamiento para dedicar más tiempo a las personas que tenemos en casa, es una oportunidad que pocas veces tenemos.

Aunque veamos a esas personas todos los días, ¿nos hemos preguntado si tenemos con ellos tiempo de calidad? Pregúnteles como están, dediquen un tiempo a compartir experiencias o recuerdos positivos. Escuchemos con todos los sentidos, seamos empáticos, mostremos atención y preocupación hacia las necesidades del prójimo.

Cuanto más tiempo dediquemos a nuestras relaciones, más profundas serán sus raíces. La cercanía con los demás nos sirve como apoyo a la hora de enfrentarnos a los momentos difíciles. Además, gracias a las relaciones interpersonales nos recuperaremos mejor después de la dificultad.

Eso sí, aunque podemos conectar con muchas personas a través de las redes sociales, es preferible la interacción cara a cara siempre que sea posible. Aunque ahora tenemos pocas opciones.

Isabella Meneghel no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Isabella Meneghel, Profesora de Psicología Social y Psicología del Trabajo y las Organizaciones, Universitat Internacional de Catalunya

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