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¿Y si el modelo híbrido fuera el futuro de la universidad?

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

La Transformación Acelerada y las Desafíos Emergentes de la Enseñanza Universitaria durante la Pandemia por COVID-19

Introducción:

Los procesos educativos universitarios han experimentado una transformación acelerada debido a la pandemia causada por el virus SARS-CoV-2, llevando al profesorado y estudiantes hacia un aprendizaje en línea. Esto ha presentado retos significativos para todas las partes involucradas.

Obstáculos Presentados por la Transformación:

  • La transición obligatoria al aprendizaje en línea ha requerido de los profesores y estudiantes un rápido ajuste.
  • Los equipos directivos, departamentos y autoridades universitarias han tenido que trabajar urgentemente para responder con criterios e inclusión ambas enseñanza-aprendizaje presenciales y en línea.
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Desafíos Emergentes:

  1. Afectar la calidad educativa universitaria a través de una brecha digital, con impacto sobre los estudiantes y docentes.
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El uso creciente de tecnologías digitales para enseñanza e investigación resalta desafíos tales como:

  • La necesidad de cimentar la competencia digital en estudiantes universitarios.
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Propuesta para un Modelo Híbrido y Blended Learning:

El futuro educativo debe planificarse para ello, implicando una integración entre enseñanza presencial y en línea a través de estrategias híbridas.

La inclusión del uso responsable del big data como elemento crítico se destaca aquí. Estudios que utilizan el análisis para mejorar la educación, y los aprendices conscientes de su entorno personalizado.

Conclusión:

La universidad enfrenta una encrucijada significativa ante el modelo educativo universal. Es imperativo reflexionar sobre la dirección a seguir para adaptarnos y responder adecuadamente a las transformaciones emergentes.

Preguntas frecuentes


FAQs: Transformation and Challenges of University Education during COVID-19

¿Cuáles son los principales obstáculos presentados por la transición a enseñanza en línea?

Los profesores y estudiantes han experimentado el cambio rápido al aprendizaje online, lo cual ha requerido una adaptación significativa. Además, los equipos directivos universitarios se han visto obligados a tomar decisiones urgentes para manejar tanto métodos de enseñanza-aprendizaje presencial como en línea.

¿Cómo ha afectado la transformación educativa por COVID-19 la calidad universitaria?

La transición a un entorno de aprendizaje online presentó desafíos que impactaron directamente en la calidad del proceso educativo. La falta de preparación y el rápido cambio han creado brechas digitales, afectando tanto a estudiantes como docentes.

¿Qué necesita fortalecerse para facilitar una educación digital en universidades?

La competencia digital de los estudiantes es crucial y debe ser consolidada. Las instituciones universitarias deben trabajar conjuntamente con tecnologías digitales para mejorar la calidad educativa a través del uso responsable de big data.

¿Qué se propone como modelo futuro para el aprendizaje universitario?

Se proponen modelos híbridos y blended learning que integran métodos presenciales e online. Esta integración permitirá un entorno de aprendizaje más flexible, aprovechando los beneficios tanto del aula tradicional como la instrucción en línea.

¿Cuál es el impacto potencial sobre estudiantes y docentes por esta transformación educativa?

Además de los desafíos emergentes, como la brecha digital, también puede haber un efecto psicológico que afecte el bienestar tanto del estudiante como del docente. Es importante considerar estos aspectos para una transición suave y beneficiosa hacia las nuevas prácticas educativas.


Texto original (2020)

El artículo aborda la transformación acelerada de los procesos educativos universitarios debido a la pandemia por COVID-19. El confinamiento obligatorio impulsó al profesorado y estudiantes hacia un aprendizaje en línea, desafiando las estructuras tradicionales. Este escenario ha reforzado el uso de tecnologías digitales para enseñanza e investigación pero también ha destacado la brecha digital que persiste entre los distintos grupos sociales y su impacto sobre la calidad educativa universitaria en español, sin incluir contenido específico al inglés.

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

November27 / Shutterstock

El confinamiento derivado de la pandemia de la COVID-19 ha supuesto una imprevista y drástica adaptación sobre la marcha de los procesos de enseñanza-aprendizaje establecidos en la universidad. De un día para otro, el profesorado se vio en la necesidad impuesta de impartir toda su docencia de forma no presencial, y el alumnado tuvo que seguir con sus estudios sin salir de casa.

Un nuevo escenario que ha supuesto un gran reto para todos los agentes implicados. Más allá de los y las docentes y el alumnado, equipos directivos (decanos/as, directores/as de departamentos, vicerrectores/as y rectores/as), departamentos de atención técnico-digital y servicios de asesoramiento educativo de las universidades han tenido que trabajar contra reloj para dar respuesta, con requisitos de calidad y equidad a una situación sobrevenida.

Retos silenciados

Este escenario ha supuesto responder a preguntas y retos que, a pesar de estar presentes en la sociedad, venían más o menos silenciándose en los diversos contextos de formación universitaria.

Nos referimos a aspectos relacionados con el uso de la tecnología para la gestión educativa y, más concretamente, con el uso de lo digital para los procesos de enseñanza-aprendizaje en la educación superior.

En resumen, ha aflorado la necesidad de cimentar las bases necesarias para el desarrollo de la competencia digital de todo el alumnado universitario, curse el grado o posgrado que curse, y para la profundización de la competencia digital docente del profesorado universitario de todas las áreas del saber.

Lo hemos conseguido, pero en remoto

Parece que los expertos están de acuerdo en señalar que el profesorado ha sabido dar respuesta a una situación de alarma de forma rápida. Pero esto no significa que se haya realizado una enseñanza online. Muchos de nosotros/as hemos volcado nuestra enseñanza presencial a un formato virtual.

Por lo tanto, hemos realizado una enseñanza remota de emergencia, que dista de las características y criterios de calidad que supone una enseñanza online o semipresencial, a pesar de que ha sido una respuesta que, a la espera de evaluaciones e investigaciones, puede calificarse como suficiente ante la situación que hemos vivido y que nadie esperábamos.

Lo virtual no es una réplica de lo presencial

En estos tiempos, todos los agentes implicados se han concienciado de que lo online no significa realizar una réplica de lo presencial en entornos virtuales. Lo que ha llevado a los gobiernos y a agencias que garantizan la calidad de la oferta universitaria a diseñar nuevas estrategias para el aseguramiento de la calidad en la enseñanza virtual.

El curso 2019-20 llega a su fin pero, según señalan los expertos y los dirigentes políticos, la existencia del virus sigue, por lo que en el futuro próximo, tendremos que aprender a convivir con él. Esto supondrá mantener bastantes medidas de seguridad sanitaria en nuestras aulas presenciales y no poder volver al mismo escenario que dejamos el 15 de marzo de 2020.

El mejor escenario

Algunos medios de comunicación ya han publicado que los rectores parecen no contemplar en ningún caso la enseñanza 100 % presencial, por lo que nos enfrentaremos a un nuevo reto: lo híbrido, semipresencial o la forma de enseñanza-aprendizaje conocida como blended learning.

Esta segunda nueva situación, que parece convertirse en la herencia que nos dejará el confinamiento, requiere repensar todos los estudios de grado y posgrado y las asignaturas que los componen desde su planificación hasta su evaluación.

Además, tendremos que recalar en el papel del docente, sus funciones y sus roles dentro de una forma de enseñanza híbrida en la que las competencias de autorregulación y trabajo autónomo del alumnado toman especial relevancia. Sin olvidar la inclusión de metodologías activas para el desarrollo de las competencias básicas y transversales necesarias (trabajo en equipo, iniciativa, competencia comunicativa y capacidad crítica) para formar profesionales preparados para insertase en un mercado laboral cambiante y contribuir a una sociedad con necesidad de mentes críticas y personas con iniciativa para construir un mundo más justo y sostenible.

Necesitamos profundizar de forma sistemática en la distribución de las tareas del alumnado en el aula y fuera de ella basándonos en el diseño de implantación del sistema ECTS (European Credit Transfer Systemfeedback más continuado y/o personalizado, que nos abriría las puertas a la implantación de una evaluación continua que involucre al alumnado en su propio aprendizaje y lo haga de forma consciente y responsable.) del Espacio Europeo de Educación Superior. En la utilización de la tecnología para la creación de materiales didácticos adecuados a nuevos entornos de aprendizaje con características propias como son los entornos de aprendizaje digital y en un sistema de evaluación centrado en un

El big data aflora

Pero también es importante planificar el aspecto de la utilización segura de los datos que de todos estos escenarios educativos afloran. El big data educativo toma especial relevancia desde la perspectiva del análisis para la mejora educativa y la utilización responsable de la tecnología para aprender.

Consideramos que la relevancia de la inclusión de la tecnología para canalizar un aprendizaje híbrido nos sitúa en un camino donde el/la estudiante se podrá convertir en agente consciente de la propia construcción de su entorno personal de aprendizaje (PLE) en la universidad, que le servirá para poder seguir aprendiendo a lo largo de la vida y futuro profesional.

Por lo tanto, nos encontramos ante una de las encrucijadas más profundas que haya vivido la universidad en los últimos tiempos. Debemos reflexionar sobre lo que queremos ser y hacer. Estamos en una época clave para decidir entre realizar una adaptación parcial y temporal o la conversión presente y futura de nuestro modelo de enseñanza-aprendizaje universitario.

The Conversation

Javier Portillo Berasaluce es miembro de la asociación vecinal independiente ZallaBai, que concurre a las elecciones locales como agrupación de electores. Encabezando la lista de Zallabai, Javier Portillo Berasaluce ha sido alcalde de Zalla durante dos legislaturas.

Eneko Tejada Garitano y Urtza Garay Ruiz no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

Fuente: The Conversation (Creative Commons)
Author: Urtza Garay Ruiz, Profesora de la Facultad de Educación de Bilbao (UPV/EHU). Investigadora del Grupo de investigación Weblearner en Tecnología Educativa, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea