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Con Javier Sicilia, una esperanza… | Reporteras de Guardia

14 agosto, 2011

El México de abajo está de pie, camina, anda, corre, y hasta baila. Es ese México que los medios de comunicación “nacionales”, “grandes”, “prestigiados”, no saben que existe, o hacen como que no existe. O aún peor: lo desprecian.

Es ese México que hoy marcha, que está tomando las carreteras y las calles para ir y plantarse en las plazas principales de las ciudades donde el rojo de la sangre herida y muerta es el color que las pinta.

Es ese México monumental, grandioso, heroico, fuerte, recio, que no cesa en su búsqueda de justicia, de paz y de dignidad que el poeta padre sin hijo, Javier Sicilia, ha venido despertando para que se levante de la ignominia y se sacuda la inercia de la complacencia y hasta de la confabulación.

Con el poeta padre sin hijo, la masa está arrancando, por fin, compromisos públicos de parte del inoperante y costosísimo cuerpo legislativo federal. Y ahí va la cosa, poco a poco, con la cautela y duda que impone la no educación cívica, la deliberada e intencional no culturización política y hasta los prejuicios y atavismos que encadenan y amarran el espíritu y las almas de la población rupestre de este país que, con todo, no está peor que otros de América Latina, o de Europa, o de Asia, o de Oriente Medio.

Repito, la gente, el mexicano de a pie, el que trabaja, el que está desempleado, el que se esfuerza en sobrevivir para vivir (¿sabemos para qué vivimos?), es el que está siguiendo al poeta, al pensador pacifista y respetuoso que, sacudido en sus entrañas por el asesinato de su hijo, decidió no escribir más poesía y enderezar su pluma y su pensamiento educados para entonces elaborar, palabra por palabra, verbalizadas, un poema más grande y valioso y aportarlo a la emancipación de un pueblo oprimido por sus gobiernos locales y federal, herido y vilipendiado por los grupos criminales que deambulan con descaro por todo el territorio, porque así se los ha permitido el malhadado Estado Mexicano.

¿Qué pasará en México hoy, mañana, pasado? ¿Qué significará el proceso electoral de 2012 que traerá otro presidente de la república? ¿Elegiremos una nueva edición de lo mismo? ¿Votará la raza por los candidatos de los partidos que históricamente no han podido con el paquete? ¿Sería Sicilia candidato independiente el año entrante? ¿Se lo pediría la gente? ¿Lo aceptaría? Nadie sabe. Lo único, hoy, es que la esperanza está renaciendo con el poeta padre sin hijo que, con parsimonia, fe, decencia, claridad y convencimiento, cimbra conciencias, mueve a la solidaridad, sacude el quietismo y arranca una mirada y una sonrisa de la ciudadanía atónita ante la descomposición gubernamental.

A Sicilia lo leo hace años, lo sigo haciendo. Es el amigo que a través de la palabra platica, cuenta, narra, dibuja, anima, aclara, alienta, convence. Muy cerca lo vi y lo escuché, y anoté, en su cátedra “Estética, literatura y fe”, en la universidad, lo que no he logrado saber de ningún político, de ningún “precandidato presidencial”, como llaman los “grandes” medios “nacionales” a los aspirantes al cargo de los tres principales partidos políticos, a quienes no evidencian, ni cuestionan pese a su irremediable mediocridad y falta de trayectoria política y de hechos concretos y ciertos.

Sicilia ha llegado al corazón de millones de mexicanos, y si se lo propone, o es mártir o es el hombre que, libre de partidismos, podría acabar por unir voluntades y ser la cabeza de la verdadera transformación social de esta nación que este domingo, otra vez, se posesionará de sus calles y plazas para volver a levantar la voz.

Otra vez la esperanza hecha palabra y la palabra hecha esperanza. Un dique frente a la burla política y las balas criminales.

Juan Noé Fernández Andrade (1959. Córdoba, Veracruz, México). Estudió la Licenciatura en Periodismo en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García (México, DF). Cursó un par de seminarios en la Universidad Complutense y en el Instituto de Cooperaciòn Iberoamericana de Madrid. Ejerce el periodismo hace 32 años. Ha trabajado para diversos periódicos y comentado en noticiarios de radio. Fue correspondal de guerra en Nicaragua. Ha pariticipado en la fundaciòn de los periòdicos El Financiero, El Juglar y Entretodos, del que es director. Actualmente es columnista político y profesor universitario.

Artículo publicado originalmente en Reporteras de Guardia. Este texto no es Creative Commons y se publica solamente con permiso del equipo de Reporteras de Guardia.