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Los Rolling Stones, el coronavirus y la ciudad fantasma

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2020. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Las Canciones del Rolling Stones y el Sentimiento Urbano

  • “Living in a Ghost Town” refleja cómo las vidas urbanas pueden parecer silenciosas bajo la presión de factores como confinamiento o crisis sanitarias globales. Los Rolling Stones capturan este sentimiento, destacando que aunque vivamos juntos físicamente, nuestras interacciones a menudo se desvían del contacto humano genuino.
  • “I Can’t Get No Satisfaction” de 1965 encapsula la frustración social causada por el materialismo en una sociedad urbanizada. La canción es un comentario sobre las tendencias socioculturales y los conflictos que emergen dentro del entorno urbano.
  • “Street Fighting Man” grabado en 1968, captura el espíritu rebelde socialista joven. Con humor negro sobre disturbios y luchas por la justicia social que saturan las calles urbanas.
  • La Reconversión de los Rolling Stones

    “After eight years of silence, the Rolling Stones released a single called ‘Living in a Ghost Town.'” This reflects their return to producing music and commenting on societal issues through song.

  • ‘The songs are indicators of social trends.” The band’s work often mirrored or critiqued the urban experiences, such as confrontation with authority figures in “Street Fighting Man” and materialistic dissatisfaction highlighted by ‘I Can’t Get No Satisfaction.’
  • Citas Notables de la Pandemia y el Confinamiento en las Letras de los Rolling Stones

    “A person is only a human, just another victim of the madness.” This line from “I Can’t Get No Satisfaction” reflects on materialism and its inability to fulfill despite abundance.

    ‘The city was once full of life. Now it feels like being trapped.’ The imagery here evokes feelings associated with isolation during the confinement brought about by global events such as a pandemic, resonating deeply within our collective consciousness.

    Citas del Espíritu Urbano y la Conciencia Colectiva

    ‘I am just another spectator in the city of phantoms.’ This line from “Living in a Ghost Town” illustrates how our urban lives are overshadowed by feelings of emptiness during crises.

    “A sense of wonder can be found even amidst chaos.” From ‘Waiting on A Friend,’ these words capture the essence that, despite hardships and uncertainties faced within urban environments like confinement or a pandemic, there remains room for hope and connection.

    Preguntas frecuentes

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    Q1: ¿Qué refleja “Living in a Ghost Town” acerca de las vidas urbanas?**Respuesta: Refleja cómo las vidas urbanas pueden parecer silenciosas bajo la presión de factores como confinamiento o crisis sanitarias globales.

    Q2: ¿Cómo encapsula “I Can’t Get No Satisfaction” el materialismo en una sociedad urbana?**Respuesta: Encapsula la frustración social causada por el materialismo que a menudo se manifiesta dentro del entorno urbano.

    Q3: ¿Qué representa “Street Fighting Man” en términos de conflicto social?**Respuesta: Representa el espíritu rebelde y los disturbios relacionados con la justicia social que saturan las calles urbanas.

    Q4: ¿Qué significó para los Rolling Stones volver a producir música después de 8 años?**Respuesta: Refleja su regreso al mundo de la música y como continuaron utilizando canciones para comentar sobre sociedad, incluyendo temas urbanos.

    Q5: ¿Cómo reflejan las letras del Rolling Stones sentimientos relacionados con los eventos globales?**Respuesta: Las imágenes evocan emociones de aislamiento que resonaron profundamente durante el confinamiento por razones como una pandemia.

    Q6: ¿Qué puede interpretarse del verso ‘I am just another spectator in the city of phantoms’?**Respuesta: Interpreta cómo, a pesar de la vida urbana que atrae y fascina, durante crisis como una pandemia, las personas pueden sentirse más espectadoras que participantes.

    Q7: ¿Qué mensaje transmiten los Rolling Stones con ‘A sense of wonder can be found even amidst chaos’?**Respuesta: Transmiten un mensaje de esperanza y la posibilidad de encontrar conexión, incluso en tiempos de gran desorden dentro del entorno urbano.

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    Texto original (2020)

    Los Rolling Stones han tocado el tema del aislamiento urbano en varias canciones a lo largo de su discografía. En “Living in a Ghost Town”, la banda reflexiona sobre cómo nuestras vidas urbanas, aunque ricas y diversas, pueden convertirse en un entorno silencioso cuando estamos encerrados por factores como el confinamiento o las crisis sanitarias globales. Esta canción es una de varias que abordan la paradoja del encuentro social frente a la vida urbana contemporánea: aunque vivimos juntos, nuestras interacciones pueden parecerse más al antropólogo en los medios digitales que al genuino contacto humano. La pista “I Can’t Get No Satisfaction” de 1965 encapsula la esencia del descontento social, donde el materialismo no proporciona suficiente satisfacción para vivir una vida digna. La canción refleja las tendencias socioculturales y los conflictos inherentes a un entorno urbano de abundancia que carece de propósito humano más profundo. El tema “Street Fighting Man”, grabado en 1968, captura el espíritu del rebelde socialista joven con un humor negro sobre los disturbios y las luchas por la justicia social que tiemblan a través de las calles urbanas. Es una celebración clandestina contra autoridad y control estatal reflejando así, en parte, el anhelo universal del ciudadano ante desconocidos e interacciones espontáneas en público.

    The Rolling Stones en el Global Citizen, abril 2020 www.youtube.com, CC BY-SA

    Tras ocho años de silencio, los Rolling Stones acaban de publicar un single: Living in a ghost town. Como parte de la cultura popular, las letras pueden ilustrarnos acerca de un sentir colectivo. Todos apreciamos que “la vida era tan hermosa, hasta que nos encerramos y nos sentimos como un fantasma, en una ciudad fantasma”.

    Tiene sentido que una banda de música tan longeva y urbana como los Rolling esté entre los primeros en sentir la necesidad de reflexionar artísticamente sobre la situación. La pandemia y el confinamiento afectan de lleno a las dos ideas centrales de una gran mayoría de sus canciones: la celebración en grupo, y la ciudad como lugar de encuentros y sorpresas.

    Rolling Stones, Living In A Ghost Town (2020)

    La situación de confinamiento y el vacío del espacio público se reflejan en obras musicales. Como escuchamos en la recuperación de una canción de John Lennon, Isolation, que no puede ser hoy más actual:

    “Usted es sólo un ser humano, una víctima de la locura, tenemos miedo de cada uno, como miedo del sol, aislamiento”.

    Jeff Beck y Johnny Depp, Isolation (2020).

    Las canciones de los Rolling Stones son un indicio de las tendencias sociológicas. En 1965, (I can’t get no) Satisfaction constataba la paradoja de la sociedad de la abundancia, en términos del economista John K. Galbraith en su libro La sociedad opulenta. Era el grito de descontento de una juventud hedonista que intuía que el bienestar material no era suficiente para vivir bien.

    Rolling Stones, I can’t get no Satisfaction (1965)

    La vida urbana: “Soy un fantasma viviendo en una ciudad fantasma”

    Ante las imágenes de calles vacías y la ausencia de una vida urbana cotidiana, surge la cuestión de qué es lo que perdemos con el confinamiento. La ciudad fantasma es la anulación del espacio público como eje para espontaneidades y emancipaciones.

    El antropólogo Manuel Delgado nos decía que una ciudad es tanto el lugar de disciplinas, de control por parte de los poderes, como el de los ardides de los ciudadanos para escapar a la autoridad. Es el lugar de las revueltas, como escuchábamos en otro himno de los Stones, Street Fighting Man.

    Rolling Stones, Street Fighting Man (1968)

    El encuentro con desconocidos

    Al vivir en una ciudad confinada, el ciudadano se encuentra a merced de unas rutinas preestablecidas. Y por ello mismo, la calle, la acera, la plaza pública, que son lugares de encuentro con la diversidad, de efervescencia colectiva, pierden su razón de ser.

    El contacto espontáneo con lo que es diferente a uno mismo, que es una de las funciones principales de la calle para la socióloga Jane Jacobs, se suprime. La calle es encuentro con el azar, como dados que ruedan.

    Rolling Stones, Tumbling Dice (1972).

    Esa vida pública cercenada y ausente consiste en salir al encuentro de los demás: mezclarnos en lugares públicos donde nacen vínculos precarios y efímeros. Pero vínculos, a fin de cuentas, que son el germen de las solidaridades y reciprocidades con desconocidos.

    Somos fantasmas cuando el espacio público se convierte en un mero vector de tránsito, un no lugar, para el antropólogo Marc Augé, sin memoria y sin identidades que confluyan. ¿Es algo nuevo?

    Todos anónimos, sin contacto. Vivir entre muchos, “asumiendo el compromiso con un mundo que no es el espejo de uno mismo” era, conforme al sociólogo Richard Sennett, una de las virtudes del espacio público y la ciudad.

    Lo inesperado

    Si la vida era hermosa, se debía a ese estar fronterizo en el espacio público, en la calle, al encuentro de lo inesperado a pesar de los comportamientos pautados de la urbanidad. Es hermosa por el hecho de perderse en un paseo, sin rumbo fijo, como experimentaron Walter Benjamin y Franz Hessel en sus Paseos por Berlín.

    Y esta sensación de estar perdido puede generar también angustias, la necesidad de encontrar refugios en un ambiente hostil y peligroso, a la intemperie. Es el precio a pagar por abandonar el lugar de confort, como escuchamos en Gimme Shelter.

    Rolling Stones, Gimme Shelter (1969)

    Pero aventurarse en el espacio público es también una “mezcla feliz” con el paisaje urbano, con los edificios, las avenidas, las plazas y sus viandantes. Esta canción es también la nostalgia del flâneur que tan bien retratara el poeta Charles Baudelaire: el paseante que en la ciudad hace “botánica del asfalto”.

    Y por el hecho social de que la calle esté llena de ruido, de caos, “de sonidos de saxofones, vidrios rotos y címbalos resonando”. En ese caso, los lugares públicos hablan, murmuran, insuflan vida.

    La jaula virtual: “Tanto tiempo para perder, sólo viendo mi teléfono”

    El mundo virtual ha venido finalmente a sustituir las relaciones interpersonales directas. Pero tanto, el teletrabajo, como la teleamistad, carece de esa cercanía corporal y de la proximidad a lo distinto.

    Son sólo simulacros, como diría el filósofo Jean Baudrillard, sucedáneos de vida pública que nos dejan una sensación de vacío.

    La interpretación del clásico You Can’t Always Get What You Want en el evento Global Citizen, cada uno desde su casa y conectados a través de las pantallas, nunca podrá suplir la riqueza sensorial de compartir el mismo lugar. No siempre se consigue lo que se quiere.

    Rolling Stones, You Can’t Always Get What You Want (1969), en Global Citizen (abril de 2020)

    Quizás ya antes del confinamiento éramos fantasmas en una ciudad fantasma, pendientes más del smartphone que de la vida real y próxima. Cada uno ya encerrado en su propia jaula virtual, sólo atento a lo que es familiar, purificado de la riqueza de la diversidad. Distraídos del mundo y concentrados en la pantalla.

    Es posible que ahora esas promesas digitales de una vida idílica, entre las pantallas de los smartphones, revelen que relacionarse con imágenes, e incluso, convertirse uno mismo en imagen, es el camino para el empobrecimiento de nuestra vida.

    Lo genuino urbano contrasta con la sociedad del espectáculo que ya denunciara el filósofo Guy Debord en los años 60. Tampoco estamos satisfechos con la vida en las pantallas. Salimos a la calle para esperar a un amigo, como escuchamos en Waiting on a friend. Las pantallas no pueden sustituir esta cercanía.

    Rolling Stones, Waiting On A Friend (1981)

    “Es sólo Rock’n’Roll, pero me gusta”

    “No es divertido” que la fiesta sea una “fiesta de uno”: es un contrasentido. La fiesta en tanto actividad masiva implica multitud, densidad y acercamiento, según el escritor Elias Canetti.

    En la fiesta transgredimos las disciplinas de lo cotidiano, el control de los poderes, con el propósito del goce común, del estar juntos. Ya no sentimos miedo al contacto con los demás. Es lo que escuchamos en otro de los himnos de los Stones, It’s only rock’n’ roll.

    Rolling Stones, It’s Only Rock’n’Roll (1974)

    Un abismo separa el hecho de ver un vídeo de la viva experiencia de compartir un lugar, en copresencia física, en un concierto o en la calle. La fiesta, como el espacio público, ha de ser vivida con intensidad. El estar juntos y mezclados es su sentido.

    Antonio Fernández Vicente ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son poste universitaire.

    Fuente: The Conversation (Creative Commons)
    Author: Antonio Fernández Vicente, Profesor de teoría de la comunicación, Universidad de Castilla-La Mancha

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