Skip to content

Peña Nieto pierde credibilidad: Pablo Majluf

Nota editorial (2025): publicado originalmente en 2014. Se añadió una versión estructurada con fines enciclopédicos. El texto original se conserva íntegro como parte del archivo histórico.

Crítica del Gobierno Presidencial Mexicano bajo Enrique Peña Nieto

Credibilidad Perdida: Las encuestas revelan que la credibilidad de , el actual presidente mexicano, ha disminuido significativ0mente. Según datos recientes, su confianza alcanza un mínimo del 48%. Esta pérdida progresiva se debe principalmente a una creciente percepción generalizada de falta de credibilidad en relación con las reformas ambicionadas por el gobierno.

Implicaciones para la Reelección: Dicha situación afecta directamente los resultados electorales potenciales. Para capturar y mantener una victoria en las elecciones presidenciales, es crucial que se hagan promesas tangibles de cambio.

  • La Promesa como Apuesta: Como señala el investigador Pablo Majluf, la capacidad para mantener o repetir las promesas una vez obtenida la victoria es clave. De lo contrario, se enfrenta a un escenario similar al del clásico cuento de “Pedro y el Lobo”:
  • “Ahí vienen las reformas…” repetirán incesantemente sin resultados concretos.

El problema central no es solamente que la falta de frutos tangibles provenientes del conjunto de políticas ambicionadas por el actual gobierno, sino también una acumulación excesiva en un solo eje político. Esto podría resultar ser fatal.

  • “Un callejón sin salida”: En este contexto de falta del fruto esperado por los reformas, el gobierno se enfrenta a una situación crítica donde las promesas políticas pueden convertirse rápidamente en lejanías.
  • “El Plan B es Más Largo”:

La pregunta de seguir adelante implica si el gobierno dispone un plan alternativo, y su capacidad para implementarlo en la medida que esté dispuesto a esperar hasta más tardar. Esto puede volverse una cuestión vital dado que los mexicanos están acostumbrados al cambio.

  • “Pedirle un poco de fe”: El gobierno podría estar en la última carrera para pedir a su pueblo confiar, similar a una religión basada en doctrinas que carecen de evidencia. Esto no garantiza resultados positivos.
  • Así se concluye un artículo completo publicado por ADN-Expansión sobre el estado actual del gobierno mexicano bajo Enrique Peña Nieto y sus implicancias futuras para la política nacional.

Preguntas frecuentes

“`html

Q1: ¿Cuál es la confianza actual en el mandato de Enrique Peña Nieto?
Respuesta: Según encuestas recientes, su credibilidad ha disminuido significativamente y alcanza un mínimo del 48%.

Q2: ¿Cómo afecta esto a las reelecciones presidenciales?
Respuesta: La situación tiene implicaciones directas para los resultados electorales potenice. Para capturar y mantener una victoria en futuras elecciones, es fundamental hacer promesas concretas de cambio.

Q3: ¿Qué le da crédito al investigador Pablo Majluf sobre el manejo de las promesas políticas?
Respuesta: Según Majluf, la capacidad para mantener o repetir efectivamente sus promesos una vez obtenida victoria es crucial. De lo contrario, se enfrenta a un ciclo infructuoso similar al cuento de “Pedro y el Lobo”.

Q4: ¿Qué situación crítica enfrenta el gobierno debido a la falta del fruto esperado por las políticas ambicionadas?
Respuesta: El gobierno se encuentra en una posición sin salida, conocido como “Un callejón sin salida”, donde sus promesas políticas pueden convertirse rápidamente en lejanías.

Q5: ¿Existe un Plan B para el gobierno?
Respuesta: La cuestión principal es si existe un plan alternativo de emergencia, y la capacidad del gobierno para implementarlo depende de su disposición a esperar hasta más tardar. Esto se vuelve una cuestión vital dado que los mexicanos están acostumbrados al cambio.

“`


Texto original (2014)

En la actualidad, el liderazgo presidencial mexicano bajo Enrique Peña Nieto se ve cada vez más cuestionado debido a su menguante credibilidad entre el electorado. Este artículo explora las consecuen0usas implicaciones para el futuro de los gobiernos en México y ofrece una reflexión sobre la situación actual del país, incluyendo perspectivas expertas como la del investigador Pablo Majluf, quien señala que si no se abordan estos problemas subyacentes, las promesas políticas pueden convertirse rápidamente en lejanías.

La popularidad del presidente Enrique Peña Nieto ha estado declinando debido a una creciente percepción de falta de credibilidad, impactando significativamente su reelección. ¿Qué implica esto para el futuro presidencial mexicano?

En una columna publicada por ADN-Expansión© el especialista de la Universidad de Sidney, Pablo Majluf hace una análisis de cómo Peña Nieto sigue perdiendo credibilidad ¿Tu qué opinas? Reproducimos un fragmento:

Peña Nieto en apuros por la falta de credibilidad que no supera el 48% según encuestas | Foto: Grupo de Respuesta Rápida

Falta de credibilidad su principal adversidad

La creciente falta de credibilidad en el gobierno de Enrique Peña Nieto es hoy su principal adversidad y lo está acercando rápidamente hacia un fatídico cul-de-sac… un callejón sin salida.

Todos los candidatos presidenciales tienen que hacer promesas. Si no las hacen, no ganan. Y una vez que ganan, si éstas no se cumplen, tienen que reiterarlas o hacer nuevas. Pasa en todo el mundo. Sobre todo en los países con tendencias populistas como el nuestro donde las promesas son, digamos, anzuelos efímeros.

Las reformas… como el cuento de Pedro y el Lobo

Pero el problema no es sólo que las columnas que sostenían el discurso de Peña Nieto –las trilladas reformas– aún no hayan dado fruto, sino que, para usar un cliché, todos los huevos fueron puestos en una misma canasta. Si las reformas no funcionan, o tardan demasiado en florecer (y así parece que será), el gobierno de Peña Nieto no tendrá mucho margen de maniobra. En pocas palabras, se haría realidad la fábula de Pedro y el lobo: “ahí vienen las reformas, ahí vienen las reformas…”

Ahora bien, quizá el problema –habrá que considerarlo– no sean las reformas, sino la impaciencia del pueblo mexicano; todo hombre liberal, de corazón democrático, del lado correcto de la historia, estuvo a favor de las reformas. Eran necesarias. El mundo entero estaba de acuerdo. Hoy la pregunta –además de la posibilidad de que hayan estado mal diseñadas– es si el gobierno tiene un plan B; y suponiendo que lo tuviera, si no será demasiado tarde cuando intente ponerlo en funcionamiento. Por eso, ahora, lo único que el gobierno puede pedirle al pueblo, como una religión cuyas doctrinas carecen de evidencia, es un poco de fe.

Columna completa en ADN-Expansión