Skip to content

¿Qué significa soñar con piojos?

12 octubre, 2016

Puede ser desagradable soñar con estos bichos ? pero pueden revelarte más de lo que te imaginas

Normalmente el soñar con liendres es un sueño negativo y para poder obtener un significado concreto deberemos conocer al detalle cual de nuestro sueño se asemeja más a la situación planteada.

Soñar con piojos

Normalmente cuando soñamos con piojos suelen indicarnos que estamos rodeados de malas compañías o relaciones poco amigables para nuestra persona. Son relaciones que se pueden mover por intereses o por motivos de dudosa procedencia, debes estar muy atento a tu alrededor y procurar que no te tomen el pelo estas personas que se encuentran a tu alrededor.

Soñar con matar piojos

Si en nuestro sueño aparecemos matando piojos es una señal bastante positiva que nos quiere indicar que nos podremos liberar de varios problemas que nos están preocupando ahora mismo, y además podríamos dejar de lado las malas amistades mencionadas anteriormente.

En el caso que no consigamos matar los piojos en nuestro sueño y finalmente caigan al suelo, quiere decir que podremos superar todos nuestros problemas y finalmente podríamos liberarnos de aquella cosa que nos preocupe o de dichas relaciones tóxicas o interesadas de nuestros alrededores. Deberás de luchar pero finalmente lograrás salir del mal trago que estás pasando.

Soñar con matar piojos de otras personas

Esto es un indicativo claro que nos dice que la persona a la que matamos los piojos tendrá algunos problemas y nosotros podremos ayudarle para salir adelante, en el sueño debes visualizar bien su rostro para poder identificar a esta persona el soñar con muertos nos puede ayudar en su interpretción.

En algunas culturas lejanas el piojo simboliza signos de riqueza y opulencia entre otros.

Esto puede indicar que si la liendre o piojo se encuentra encima de nuestra ropa limpia de etiqueta y se aprecia claramente puede estar indicando un éxito en nuestros temas laborales.

Fuente: Significados de los Sueños

Foto: Gilles San Martin (CC)